Patrimonio
Los Arcos de San Juan de Duero abren sus entrañas para buscar su pasado y asegurar su futuro
Los técnicos del ICPE ya han iniciado 3 de los 4 sondeos previstos y ya hay resultados sorprendentes como un pozo o restos humanos por debajo del nivel de cimentación de la arquería

Restos de un enterramiento descubierto en las excavaciones en los Arcos.
Hace un par de semanas el Instituto de Patrimonio Cultural Español (ICPE) inició una campaña arqueológica en el Monasterio de San Juan de Duero. La intervención, de la mano de la Junta, pretende ahondar en el conocimiento del propio cenobio, pero también hallar las claves que permitan solucionar los problemas de humedades que comprometen el futuro de los Arcos. Ya se han abierto tres de los cuatro sondeos previstos y los trabajos, aún muy preliminares, ya dejan algunas sorpresas como la existencia de un pozo o la presencia se resto humanos por debajo del nivel de cimentación de la arquería.
Se trata del segundo verano consecutivo que se actúa en los arcos dentro del grupo de trabajo que capitanea el ICPE de la mano de la Junta con el objetivo de frenar el deterioro del monasterio, en especial del enigmático claustro. El verano de 2024 ya hubo unas primeras explicaciones con georradar y vuelo fotogramétrico y aprovechando esa información se actuará este año en cuatro catas o sondeos se utilizarán para "documentar cualquier evidencia arqueológica que nos amplía la información y el conocimiento del origen del monasterio, su desarrollo y sus antecedentes". También servirá para "buscar documentar cualquier sistema relacionado con la captación, evacuación y distribución de las aguas, es decir, cómo funcionaba tanto a nivel superficial como subterráneo", explicó el jefe del Servicio de Arqueología del IPCE y responsable técnico de la excavación, Juan José Gordon.
Todo este trabajo forma parte de la fase de "diagnóstico" de la que también formará parte un estudio hidrogeológico que abarcará hasta el entorno del propio monasterio para determinar los niveles de humedades y su procedencia. Toda la información será utilizada por un equipo "multidisciplinar" formado por arqueólogos, conservadores y técnicos de otras disciplinas para planificar, a medio-largo plazo, las actuaciones pertinentes para garantizar la conservación del monumento. Estas labores se complementarán con los informes previos de los que ya dispone el ICPE de los estudios que se han realizado a lo largo de las últimas décadas.
4 sondeos
Las labores durante este mes de septiembre, durante el que se extenderán los trabajos de campo, se centrarán en realizar cuatro sondeos de los que ya se han abierto 3. Según la nomenclatura que reciben en la imagen que acompaña esta información se han abierto todos menos el S2. Después de las labores de campo vendrá el trabajo de análisis y datación de las piezas recuperadas. Las excavaciones alcanzarán 1,50 metros hasta llegar la nivel freático.

Localización de los sondeos que se están ejecutando.
La cata más avanzada es la S3 y además los resultados han resultado ser una sorpresa para los técnicos del ICPE. Gordón avanzó que se ha encontrado un "pozo de mampostería" que en primer lugar sorprende por su localización alejado del centro del claustro. Ahora toda comprobar si es "coetáneo" al Monasterio o posterior, que parece la hipótesis más plausible por su cercanía al Duero y la noria extramuros lo que podría configurarlo como un sistema para dotar de agua las huertas que llegaron a plantarse en el cenobio. Gordón explicó que se han extraído restos para, a través de la técnica de OSL, tener la "datación exacta" de su construcción.
La segunda sorpresa en este sector es la aparición de restos humanos por debajo del nivel de cimentación de la arquería lo que lleva a pensar "que hubo actividad antes de levantar los arcos" y que deberá ser comprobado por análisis de Carbono 14".
En el segundo sector también han aparecido restos humanos y una "estructura" sobre la que no se ha podido determinar su finalidad, pero que también será analizada. También hay muchas restos de "tejas" que recuerdan la existencia del tejado que en su momento cubrió el claustro. En este sector se ha desenterrado un "esqueleto completo" que en los próximos días será trasladado para su análisis.
En estos días han empezado los trabajos en el tercer sondeo, el que ocupa la parte central del claustro. Las imágenes del año pasado descubrieron una estructura circular que podría ser un pozo y ahora se está excavando para determinar realmente su funcionalidad y se hay algún tipo de canalización.
El sector que falta por excavar puede que incluso sea uno de los más importantes, porque los trabajos previos indican la existencia de una estructura que es "compatible" con el pavimento del claustro original. Gordón recalcó que "ahora hay que excavar para ver si realmente lo es o es otra cosa".
Trabajo integral
Las labores que ahora se desarrollan forman parte de un plan de trabajo "integral" que no se detendrá este año y que tendrá en continuidad con futuros estudios y análisis. Una de las claves es el estudio hidrogeológico para determinar el nivel del agua y su procedencia de cara a frenar o mitigar el daño que provocan las humedades. El ICPE aspira a tener un "diagnóstico completo" del monumento. Además de los trabajos arqueológicos y de análisis el monasterio será "monitoreado" para conocer su evolución.
La «patología» principal que afecta al monumento so las humedades que proceden fundamentalmente de una doble vía, superficial y subterránea. En la el primer caso es el agua de lluvia, pero también las filtraciones a través de la ladera del Monte de las Ánimas. Gordón recordó que el monasterio tenía en su construcción original techo y pavimento que frenaban en parte esos daños. «Ahora solo queda el suelo que absorbe como una esponja». En definitiva un proyecto «largo y de envergadura» que desde el ICPE, con la colaboración del Numantino, esperan poder desarrollar, en la medida de la posible, de forma compatible con un monumento que anualmente acoge a 70.000 visitantes.
¿CLAUSTRO TECHADO?
Aún es "prematuro" para hablar de soluciones, aunque según Gordón puedan estar orientadas a "restituir los volúmenes originales" aunque siempre sin crear "un falso histórico". Insistir en lo prematuro, pero la respuesta de Gordón apunta a un nuevo intento por devolver el techo al claustro (no es la primera vez que se propone) o recuperar el pavimento (si logra encontrarse algún resto).