Recogen 800 firmas de quejas por el servicio del bus urbano de Soria
Califican la gestión de «deficiente» y señalan su «escasa utilidad pública en las condiciones actuales». Se quejan de incumplimientos horarios que les hacen «llegar tarde al trabajo»

Autobús urbano de la empresa Avanza en una fotografía tomada este domingo.
Un grupo de vecinos de la capital ha recogido casi 800 firmas que avalan un escrito de quejas registrado la pasada semana en el Ayuntamiento de Soria y dirigido al alcalde de la ciudad, Carlos Martínez Mínguez.
El escrito, según explican los vecinos, traslada su malestar con la empresa Avanza, actual gestora del transporte publico, debido a la «deficiente gestión del mismo y a su escasa utilidad pública en las condiciones actuales que ya vienen de lejos».
En concreto, señalan las líneas 1 y 3, «fundamentales en horarios de mañana», ya que transportan diariamente a numerosos trabajadores del Hospital Santa Bárbara, Hospital Virgen del Mirón, residencia Geriátrica Fuente del Rey, establecimientos hoteleros y en periodo lectivo a estudiantes del Fuentes del Rey, desde los barrios de San Pedro, El Calaverón o los Pajaritos, que «generan una gran incertidumbre por los incumplimientos horarios que los llevan a llegar tarde a sus trabajos y a sus centros de estudio, bien por sus retrasos, adelantos y en algunos casos, que directamente se anulen determinados horarios y no pasen por determinadas paradas».
A esto le suman las personas que pierden sus citas en las analíticas o consultas de los médicos o enfermeras y rehabilitación en los centros de Atención Primaria.
Además, se quejan de otras «deficiencias» que califican como «graves», averías constantes que llevan a «desalojar a los pasajeros antes de llegar a sus destinos y que deben continuar andando, llamando a familiares que los trasladen con coches particulares» o por otros medios.
Califican la limpieza en los vehículos es «nula, dándose el caso de asientos cubiertos de polvo y otras sustancias, sucios con manchas de todo tipo, barandillas sucias, cristales que casi imposibilitan la visión exterior en algunos sitios», argumentan
Incluyen en el escrito que «las rampas averiadas dificultan que puedan ser usados por personas en sillas de ruedas o con otro tipo de movilidad reducida, haciéndolos casi inservibles para estas personas que casi han desaparecido como pasajeros de los autobuses urbanos».
Las quejas y denuncias de la situación han llegado tanto a la empresa Avanza gestora de los autobuses como al Ayuntamiento de Soria, «que externalizó el servicio de transportes y da la sensación que se olvida de adoptar medidas eficaces y urgentes que garanticen un servicio público digno, funcional y acorde con las necesidades de la ciudadanía».
«Si el Ayuntamiento de Soria tiene entre sus objetivos principales reducir el uso de vehículos particulares y fomentar el transporte público, flaco favor está haciendo con su inoperancia», añade el grupo de vecinos.