La falta de relevo augura un futuro sin fontaneros ni electricistas en Soria
La media de edad en los gremios supera los 50 años y cuando llegue el momento de la jubilación se creará «un problema serio». Las perspectivas están puestas en la FP

Un profesional del sector de fontanería.
Los niños ya no quieren ser fontaneros ni electricistas, como diría Sabina de las princesas. La cuestión es saber por qué y ponerle solución. Los veteranos en el sector tratan de dársela, también el sistema educativo, pero la realidad es obstinada y el futuro se augura cuando menos «incierto», como coinciden desde la Asociación de Instaladores de Calefacción, Fontanería y Gas de la Provincia de Soria, Ainfo, y la Asociación Provincial de Instaladores Electricistas, Apies.
La falta de relevo en los gremios hace prever un futuro sin fontaneros ni electricistas, tampoco carpinteros... Lo que generará «un problema muy serio», destacó desde Ainfo su presidente, Feliciano Alonso, cuando los actuales profesionales vayan pasando a la condición de jubilados. La edad media supera los 50 años así es que el tiempo apremia.
Quizás en unos años no haya nadie que cambie el grifo de casa cuando se averíe ni que acuda a solucionar el problema de la calefacción o la instalación eléctrica. La perspectiva no es nada halagüeña.
Tampoco el momento actual es fácil por cuanto cada vez resulta más complicado a las empresas encontrar mano de obra. Ni siquiera hace falta que lleguen formados, los veteranos se encargan de su aprendizaje. «El problema es que les formamos y se marchan», reconocen tanto electricistas como fontaneros, que ven ahí el principal inconveniente, la falta de continuidad de los jóvenes.
«En unos años, no sé si llegarán procesos de ejecución más sencillos y rápidos que no conlleven personal y no sean necesarias tantas empresas, pero hoy por hoy, hacen falta», indicó Alonso. En Ainfo están asociadas 52 empresas, la mayoría autónomos. Y hay trabajo, «todo lo que quieras», recalcó, hasta el punto de que la atención no se puede prestar con la celeridad deseada por que no dan abasto.
En algunos pueblos de la provincia ese futuro sin fontaneros ni electricistas ya ha llegado. «Los que había se han jubilado y los clientes nos llaman porque dicen que no tienen a nadie», explicó el presidente de los fontaneros de la provincia, dando una idea del panorama, «porque la gente no quiere dedicarse a esto».
«No va a quedar nadie a este paso», lamentó desde Apies José Luis Mateo, matizando que las condiciones de trabajo han mejorado notablemente. «Antes querían irse a trabajar a la fábrica por que decían que los horarios eran mejores. Ahora ya tenemos jornada continua así que no es por eso», añadió. En su opinión, un sector de la juventud prefiere estar «sin hacer nada», y así es muy difícil encontrar trabajadores, incluso dándoles formación.
Mateo sostiene que es una situación que les «preocupa porque nadie coge el testigo», y está alargando la edad de jubilación de muchos compañeros: «Alguno sigue con 70 años por amor propio, porque no quiere que se abandone lo que ha levantado durante tanto tiempo». Y también porque hay «mucho trabajo». «Todos los instaladores no llegamos», resaltó dejando constancia del volumen de demanda.
Los profesionales de los gremios buscan en la Formación Profesional, ese es un buen nicho, de hecho colaboran con Educación, y ahora quieren ir más abajo, a la Educación Secundaria, ESO, donde desde Apies, con el impulso de las asociaciones nacionales, realizarán charlas a los jóvenes para informarles de que en los gremios hay trabajo, porque hay demanda y «los sueldos son buenos».
Soria
Nueve de cada diez empresas tiene dificultades para cubrir determinados puestos de trabajo en Soria
Heraldo-Diario de Soria
El objetivo son los jóvenes justo antes de tomar la decisión de por qué rama continuar sus estudios. «Yo llevo 30 años en esto y nunca me ha faltado trabajo», recalcó el presidente provincial de los electricistas. En la asociación están inscritas 55 empresas, también mayoritariamente autónomos.
A las empresas llegan generalmente como aprendices, bien desde FP o directamente parados remitidos por la oficina de empleo. La parte negativa es que «les enseñas y abandonan», explicó Mateo. «Tienes aprendices que no están motivados, haces el esfuerzo para formarles y no funciona», añadió Alonso sobre los jóvenes que les llegan desde el desempleo. «Los jóvenes tienen otras expectativas, el trabajo manual, en malas posturas y a veces a la intemperie no les convence», comentó el presidente de los fontaneros. Es algo contra lo que tienen que seguir lidiando, «y hay que tomar decisiones».
Y todo esto mientras la sociedad actual vive en la era de la electrónica. «Todo lo que necesitamos pasa por la luz. Por poner un ejemplo, en el covid éramos esenciales», recordó el presidente de Apies. Por no mencionar lo que ocurrió aquel 28 de abril de este año cuando toda España se quedó en negro. La demanda de trabajo existe y son profesiones atractivas en cuanto a remuneración económica, defienden desde los gremios. Además con nuevas vertientes que hacen que el trabajador no se estanque. Hay mucho nicho de mercado. «Ahora tenemos la aerotermia, la climatización... y se requiere más preparación», comentaron desde Ainfo. Alonso indicó que en Soria existen ciclos formativos, en el Instituto Pico Frentes, «pero no va a ser suficiente», a tenor de cómo avanzan las necesidades del sector. De hecho, plantea la conveniencia de atraer trabajadores del exterior, «buscar en origen y darles un contrato». «Es una profesión digna, rentable y con actividad. Aquí hay que arriesgar poco capital, con poca herramienta enseguida te pones a facturar», incidió Alonso, añadiendo que «lo suyo es que la gente aprenda el oficio y se vaya profesionalizando».