La Capilla Sixtina de Soria está en mitad del campo: el secreto mejor guardado de este pueblo de Soria
Ermita de San Baudelio, la joya mozárabe de Casillas de Berlanga que muchos comparan con la Capilla Sixtina
La columna central que se abre como una palmera es el elemento más sorprendente de la Ermita de San Baudelio, una solución arquitectónica única del siglo XI.
La primera vez que uno llega a Casillas de Berlanga no espera encontrarse nada extraordinario. El paisaje es áspero, casi lunar. Campos abiertos, silencio, una carretera secundaria que parece no llevar a ningún sitio. Y, de pronto, allí está: discreta, baja, casi mimetizada con la tierra, la Ermita de San Baudelio. No impresiona por fuera. Pero lo que guarda dentro justifica cada kilómetro.
La Ermita de San Baudelio: un milagro mozárabe en tierra de frontera
Levantada a finales del siglo XI, en un territorio entonces fronterizo entre cristianos y musulmanes, la Ermita de San Baudelio es uno de los ejemplos más singulares del arte mozárabe en la península. Y no, no es una exageración compararla con la Capilla Sixtina. No por su tamaño, desde luego, sino por el impacto de su interior.
Al cruzar la puerta, la vista se va directa a una columna central que se abre en nervaduras como una palmera de piedra. Su célebre "palmera", una columna que se ramifica en ocho arcos de herradura no tiene paralelos claros en la arquitectura occidental medieval.
Sus arcos de herradura remiten directamente a la tradición arquitectónica andalusí, especialmente al legado califal cordobés, reinterpretado en clave cristiana en territorio de frontera.
Bajo la ermita existe una cueva natural que funcionó como eremitorio anterior al templo. Antes de que se levantaran muros y bóvedas, aquí ya había retiro, silencio y espiritualidad excavada en la roca. Pero no es el único gesto inesperado: sobre uno de los laterales se abre una pequeña tribuna elevada, accesible por una estrecha escalera interior. Algunos historiadores la interpretan como espacio litúrgico reservado; otros, como elemento defensivo en tiempos inestables.
Los arcos de herradura y los restos de pinturas murales revelan la mezcla cultural cristiana y andalusí que define a la Ermita de San Baudelio.
Las pinturas murales que cubrían sus muros (hoy en gran parte dispersas) representaban escenas bíblicas y también escenas profanas: cacerías, animales exóticos, camellos, elefantes. Una iconografía que habla de intercambios culturales y de un mundo medieval mucho más conectado de lo que solemos imaginar.
El aislamiento de la Ermita de San Baudelio explica su aura de misterio: durante siglos permaneció casi intacta en este paraje de Soria.
La Ermita de San Baudelio y el gran expolio que cambió su historia
Lo que no siempre se cuenta es que la Ermita de San Baudelio fue víctima de uno de los episodios más polémicos del patrimonio español. En 1926, buena parte de sus frescos fueron arrancados y vendidos a marchantes internacionales. Hoy se conservan fragmentos en el Museo del Prado y en varios museos de Estados Unidos. Lo paradójico es que el edificio ya había sido declarado Monumento Nacional en 1917, apenas una década antes de que sus pinturas fueran arrancadas y vendidas.
El resultado es agridulce. Por un lado, las pinturas se salvaron de un posible deterioro irreversible. Por otro, el conjunto perdió su unidad original. Caminar hoy por el interior de la ermita es hacerlo entre huecos. La imaginación tiene que completar lo que la historia (y el mercado del arte) fragmentaron.
Parte de las pinturas regresaron a España en 1957 tras un acuerdo de intercambio con museos estadounidenses, aunque el conjunto nunca volvió a reunirse por completo.
En 2013 la Diputación de Soria impulsó la creación del Centro de Interpretación de San Baudelio en el antiguo matadero de Berlanga de Duero, un proyecto de 376.000 euros que apostó por una recreación figurativa y la proyección de las pinturas sobre los muros del espacio expositivo.
En 2023 las Cortes autonómicas aprobaron una moción para promover una gran exposición que reuniera, por primera vez en cien años, las pinturas conservadas en el Museo del Prado y en instituciones estadounidenses como el Metropolitan de Nueva York, Indianápolis, Cincinnati o Boston. La Consejería de Cultura inició los trámites formales solicitando el préstamo de las obras, aunque hasta el momento ninguna de las instituciones ha confirmado su participación, dejando en suspenso el anhelado reencuentro.
La Ermita de San Baudelio se alza en mitad del campo soriano, en el término municipal de Caltojar, casi camuflada entre el paisaje.
Soria guarda tesoros que justifican el viaje por sí solos. La Ermita de San Baudelio es uno de ellos.