Marian Vega, autorizada por la Iglesia para dar la comunión: "Las personas mayores agradecen mucho que nos desplacemos a los pueblos"
Esta vecina de la capital cree que las celebraciones en ausencia de presbítero que 'ofician' los laicos es un ejercicio de corresponsabilidad, "algo especialmente valioso en el medio rural", tal y como resalta el administrador diocesano

Marian Vega Gómez.
Marian Vega Gómez es una mujer soriana que desde 2019 se encarga de celebraciones en pueblos y ofrece la comunión. Vecina de la capital, tiene claro por qué lo hace: "Soy una persona comprometida y es la corresponsabilidad que tenemos los laicos en la Iglesia", dice. Siempre ha participado en tareas en las parroquias a las que ha pertenecido y así lo hace ahora también en la que es miembro, la del Salvador. Su área de pueblos no está cercana a la capital, donde reside y trabaja en una asesoría laboral. Atiende a pueblos de la parroquia de Navaleno, desde la cual se le propuso estas celebraciones en ausencia de sacerdote por su vinculación a la zona. "Las personas mayores agradecen mucho que nos desplacemos a los pueblos", dice.
"Nos lo pidió el párroco a mí y a mi hermana porque conocía que participábamos en misas y celebraciones. Nos pareció bien y empezamos a hacerlo", explica.
"Lo que hacemos es una celebración de la Palabra y luego se distribuye la comunión", especialmente en determinadas épocas, como Semana Santa y en fiestas de los pueblos, explica. Empezará el Domingo de Ramos y acabará en el de Resurrección, pero no todos los días en el mismo pueblo, de forma que el párroco asista una o dos veces a cada uno de ellos.
Marian suele ir a Abejar, Cabrejas del Pinar, Muriel Viejo y Muriel de la Fuente, entre otros. En esta zona hay sacerdotes que llevan entre 10 y 12 pueblos. Cita también a Talveila donde no hay mucha gente, "pero van muchos a la iglesia, igual más que en Cabrejas, siendo de mayor población".
Pocos se sorprenden ya en estos pueblos de ver a alguien que no sea el sacerdote impartir la comunión o asumir la predicación. Pero todavía los hay. Hay ocasiones -días señalados- en que asisten fieles que "desconocen que el párroco ha dicho que iría una persona que no es él y se sorprenden, claro. Muchos lo saben, pero imagínate que es la fiesta del pueblo". Marian pone el ejemplo de alguna celebración en Calatañazor donde los domingos hay gente de fuera. "Luego se acercan y preguntan. Y bueno, tratas de explicarlo a quien lo desconoce".
Y apunta otra cuestión: "Hay personas que se desplazan para comprar, ir al cine o cualquier otra actividad, pero no para asistir a misa, porque les gusta tener celebraciones en su pueblo. Es algo que quizá tengamos que ir cambiando, pero es verdad que las personas mayores lo agradecen mucho, porque no se pueden mover de su pueblo", añade.
Marian resalta la importancia de la corresponsabilidad de los laicos en la Iglesia y el significado de estas celebraciones en ausencia de presbítero en el medio rural. Algo que también destaca el administrador diocesano, Gabriel Ángel Rodríguez Millán: "Es muy positivo porque evita que los pueblos más pequeños queden desconectados de la vida ordinaria de la Iglesia. En el medio rural, donde todo es más frágil, esto es especialmente valioso", apostilla. No obstante, deja claro que los laicos no realizan ninguna otra función sacerdotal y que no realizan funciones propias del sacerdote. El sacerdote recuerda que "existe un ritmo rotatorio en el que se alternan las celebraciones de la Palabra animadas por laicos y la eucaristía presidida por el sacerdote, siempre coordinados".
Otro seglar comprometido es Óscar Carrascosa, si bien en este caso con una trayectoria más pública puesto que es delegado de Misiones de la Diócesis de Osma-Soria.
"Es una celebración cercana y, además, supone también cuidar a la gente", sostiene Óscar en referencia a un tipo de encuentro que posibilita la cercanía personal. Él suele atender pueblos de Tierras Altas, de donde procede y que conoce bien: Villar, Yanguas, Oncala y San Pedro Manrique. "Significa hacer comunidad, celebrar juntos la eucaristía".