Más de 60 laicos dan la comunión en la diócesis de Osma-Soria
Son celebraciones que cobran fuerza en la provincia, a cargo de mujeres y hombres que llegan donde no alcanza el sacerdote en el medio rural, en el que la despoblación y la escasez de curas suponen un reto para la Iglesia
Un sacerdote dando la comunión este domingo 22 de marzo en la capital.
No llevan hábito ni alzacuellos, pero dan la comunión en muchos pueblos de la provincia. Dolores, Alejo, María Rosa, Abel, Óscar, Marian... Son laicos que «ayudan a que en el medio rural se escuche la Palabra de Dios y se pueda recibir la comunión», más de 60 en la provincia de Soria, con la autorización del Obispado. Problemas como la despoblación, la dispersión de los pueblos -muchos y escasamente habitados- y el envejecimiento dejan un panorama en Soria que supone todo un desafío para la Iglesia a la hora de que su presencia permanezca en los pueblos. Si a ello le sumamos la falta de vocaciones sacerdotales, el problema se agrava. Sucede en Soria y otras provincias del país. Las celebraciones en ausencia de sacerdote -que así se llaman, nunca misas- son una forma de que esas localidades no se queden sin vida eclesial y en Soria funcionan desde hace ya algunos años.
«La vida de las pequeñas comunidades cristianas plantea un serio reto porque no siempre es posible que el sacerdote pueda celebrar la misa cada domingo», dice el administrador diocesano Gabriel Ángel Rodríguez Millán, al frente de la Diócesis de Osma-Soria hasta que se nombre obispo. Ante este contexto, la diócesis y sus parroquias promueven estas celebraciones dominicales. «No se trata de sustituir al sacerdote sino de sostener la fe de las comunidades pequeñas y de vivir una mayor corresponsabilidad en la vida ordinaria de la iglesia», explica.
En todos los arciprestazgos
Más de 60 laicos animan estas celebraciones en las que también se distribuye la comunión, a los que hay que sumar algunas religiosas: 19 en el Arciprestazgo de Ágreda; 12 en el de Pinares; 5 en el de Almazán-Medinaceli; 14 en el de San Esteban-El Burgo; 8 en el de Tierras Altas y 5 en el Arciprestazgo de Soria, según cifras facilitadas por el Obispado. Hay más mujeres que hombres por una razón simple: el número de mujeres implicadas en distintas tareas de las parroquias es superior al de hombres, recuerda el sacerdote.
Rodríguez Millán va más allá de la «cifra fría» y destaca el hecho de que «se trata de fieles integrados en sus comunidades de referencia, que prestan este servicio litúrgico para que los pequeños pueblos de nuestra diócesis no se queden sin vida eclesial los domingos».
La iniciativa «no es reciente» en palabras del dirigente de Osma-Soria, asegurando que estos encuentros dominicales animados por laicos en pueblos donde el sacerdote no puede llegar todos los domingos se realizan «desde hace años. Lo que ahora estamos haciendo -agrega- es ordenar mejor este servicio, formarlo y reconocerlo explícitamente dentro de la realidad diocesana», explica el jefe de la Iglesia en Soria.
Las autorizaciones ad hoc se firman por el obispo. Las últimas fueron en agosto y están publicadas en el Boletín Oficial de Osma-Soria correspondiente al segundo semestre de 2025, autorizaciones de ministro extraordinario de la comunión de sor María Elizabeth Monsalve Vásquez y sor María Ramos Quintana Cuesta, ambas monjas, y los siguientes seglares: José Antonio García Granelli, Vicenta Carrillo Gómez, Dolores Rodrigo Gómez, Alejo Gonzalo Capilla, María Rosa Puente Flores, José Antonio Rupérez Aguilera, Consuelo Encabo Esteban, Abel García Martínez, Soledad Arranz Sotillos, Petra Calzadilla Langa y Casilda Arranz Santos.
Los seglares reciben formación puntual sobre aspectos litúrgicos en sus parroquias, teórica y práctica, así como formación relacionada con la pastoral de la salud: «Muchos de ellos llevan la comunión a sus casas a personas mayores o enfermas». Además, la diócesis comenzará en breve un ciclo de encuentros con estos celebrantes para desarrollar otros aspectos.
Según el administrador diocesano, «resulta difícil saber el número exacto de parroquias pequeñas en las que se llevan a cabo estas celebraciones animadas por laicos». Arguye en este sentido el sacerdote que no siempre van a las mismas parroquias, ya que se combinan con la misa cuando va el sacerdote. Las celebraciones de los laicos no pueden ser denominadas misa.
Por otro lado, en algunas zonas la presencia de laicos no es continua, esto es, no tiene lugar de forma habitual domingo a domingo, sino puntual «porque algunos de esos pueblos quedan sin habitantes durante varios meses al año». Esta circunstancia cambian en los meses de verano y otros momentos del año como puentes y vacaciones de Semana Santa y Navidad, cuando sorianos que residen fuera regresan a sus pueblos de origen.
Escasez de sacerdotes
Gabriel Ángel Millán califica de necesaria la colaboración de estos laicos, «una expresión madura de corresponsabilidad eclesial» que permite a la Iglesia estar presente en las pequeñas comunidades, más allá de la falta de sacerdotes. Ahora bien, el administrador diocesano está de acuerdo en que las citadas celebraciones palian la falta de sacerdotes, una «situación real», aunque sostiene que no deben entenderse como una solución a la escasez de sacerdotes sino como una forma concreta de vivir en la Iglesia con responsabilidad.
Según la última memoria presentada por la diócesis, la provincia de Soria cuenta con 87 sacerdotes, además de 42 religiosos y 108 monjes y monjas de clausura. Esta memoria, presentada en noviembre de 2025 corresponde al año anterior. En realidad, el número de sacerdotes es menor: 78 de los que 53 están en activo, dos de ellos en misiones y el resto (25), jubilados, según cifras correspondientes a septiembre de 2025. Otra cifra para acabar de radiografiar la situación: Osma-Soria tiene 542 parroquias y sacerdotes con jornadas dominicales maratonianas.
Los sacerdotes también pueden recibir el apoyo de los diáconos, una figura dentro de la Iglesia que requiere ordenación. "El diácono es un ministro ordenador (ordinario) de la eucaristía, mientras que el laico es un ministro extraordinario designado temporalmente o para situaciones especiales", según publicaciones eclesiales solventes. No obstante, los diáconos puedes casarse en algunos casos. Los hay diáconos permanentes, ordenado como tal sin aspirar al sacerdocio; y diáconos transitorios, que han recibido el diaconado como paso previo al sacerdocio.