Sarnago, de 0 habitantes en 1979 a símbolo vivo: José María Carrascosa revela cómo resucitó el pueblo de 'La lluvia amarilla'

La Asociación de Amigos de Sarnago pretende revitalizar este símbolo de la España vaciada gracias a la rehabilitación de casas e infraestructuras públicas

Iglesia de San Bartolomé de SarnagoMario Tejedor

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Nos vamos de excursión a las Tierras Altas de Soria, al diminuto pueblo de Sarnago, que fuera inmortalizado por Julio Llamazares en su novela 'La lluvia amarilla'. Este símbolo de la España vaciada resurgió de sus cenizas gracias a la Asociación de Amigos de Sarnago. Este enclave de la Sierra de la Alcarama, muy cerca de San Pedro Manrique y el puerto de Oncala, pasó de la ruina total a convertirse en símbolo de resistencia contra la despoblación rural en Soria. Liderada por José María Carrascosa, la entidad cultural sin ánimo de lucro ha transformado un lugar que se dio por muerto en un referente de la repoblación.

El ocaso de un pueblo olvidado

Sarnago llegó a contar en la década de los cuarenta con más de 400 habitantes, pero la emigración masiva, agravada por la repoblación forestal de pinos en la década de los cincuenta que destruyó dehesas y pastos, lo despobló en diez años. Aurelio Sáez, el último vecino de Sarnago, falleció en 1979, dejando el pueblo en ruinas bajo un manto de nieve que fue derribando tejados. La transición rural-urbana aquí fue increíblemente rápida, con familias enteras marchando a Tudela, Logroño o Zaragoza en busca de futuro. Sarnago estaba condenado al olvido, como tantos otros en la comarca.

Nacimiento de la esperanza

Llega entonces la década de los ochenta, y exresidentes y descendientes de antiguos sarnagueses fundaron la Asociación de Amigos de Sarnago. Hoy cuenta con cerca de 300 socios que financian sus acciones mediante cuotas anuales, merchandising y campañas de crowdfunding. 

Bajo la presidencia de José María Carrascosa, emigrado con tres años pero muy fiel a sus raíces, el grupo se propuso revitalizar el municipio “poniendo en valor las pequeñas cosas”. Su web, sarnago.com, y su presencia en ferias como Presura en Pamplona amplifican su lema de ‘Tierra de nadie, tierra de todos’. Han distribuido revistas anuales a más de 2.000 personas y creado ‘Sarnagueses por el mundo’, con fotos globales de socios luciendo orgullosos camisetas del pueblo.

Logros que desafían la lógica del éxodo

La asociación ha asfaltado la pista de acceso, instalado tendido eléctrico y alumbrado público, agua corriente de un pozo a 100 metros y cloacas. Reconstruyeron lavaderos que datan de 1917, la plaza y el cementerio, la fuente pública, y convirtieron el antiguo Ayuntamiento en Casa de Cultura, que aloja un museo etnográfico que abre todos los días del año. En él se exhiben herramientas ancestrales como sobaderas o cardadores de cáñamo.

También han recuperado tradiciones como las Móndidas, una fiesta milenaria celta del Día de la Trinidad, galardonada con el Premio Colodra de la Diputación de Sotia, y el Ramo, otra fiesta tradicional que involucra una gran estructura arbórea adornada con roscos de pan azafranado. 

Gracias a todo esto, la Sociedad Española de Antropología y Tradiciones Populares concedió el Premio Nacional de Tradiciones Populares 2025 a la Asociación de Amigos de Sarnago "en reconocimiento a su incansable labor en la conservación, recuperación y difusión del patrimonio cultural inmaterial".

Proyectos para un futuro habitado

Aunque de momento nadie reside permanentemente en el municipio de Sarnago, han rehabilitado unas 24 casas y buscan atraer familias, habiendo dispuesto también internet 4G y un ‘centro de acogida para despoblados’ en su sede. 

Cargando contenidos...

Este ‘Refugio de Sarnago’ es descrito por la propia web como “parte del proceso de recuperación integral de Sarnago, un pueblo que resurge gracias al esfuerzo vecinal, a las hacenderas, a la cultura y al amor por la tierra. Cada viga, cada cabio y cada gesto solidario son parte de esta historia colectiva que demuestra que otro rural es posible”.