El centro de refugiados de Soria acabará su ejecución en noviembre
Los solicitantes y beneficiarios de protección internacional «aportan enriquecimiento económico, demográfico y cultural, impulsando el crecimiento del PIB» señala el Estado

Obras del centro de atención a personas refugiadas en Los Royales.
El Centro de Acogida de Protección Internacional (CAPI) que el Estado construye en el barrio de Los Royales de la capital soriana finalizará su ejecución el próximo noviembre. Es el dato contenido en la respuesta del Gobierno a una batería de preguntas de la senadora popular María Cristina Rubio, quien se había interesado por la instalación de nueva planta en la zona de expansión de Soria. El Gobierno define en su respuesta los perfiles de los futuros beneficiarios del centro, reconoce su aportación a la economía local y señala las funciones del centro construido en una parcela adquirida al Consistorio y que cuenta con albergar 203 plazas.
«Las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional aportan enriquecimiento económico, demográfico y cultural, impulsando el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), cubriendo déficits laborales y rejuveneciendo la población activa de Soria, siendo esta un referente de la ‘España vaciada’, y una de las provincias más despobladas de España», apunta el Estado en su contestación, vinculando así las consecuencias económicas del servicio a las políticas del reto demográfico.
En cuanto a sus funciones, los centros de refugiados «de titularidad pública llevan a cabo los servicios y prestaciones siguientes: acogida y manutención, intervención social, traducción e interpretación, atención psicológica, atención sanitaria y formación y empleo». El de Soria, se construye gracias al «ofrecimiento por parte del Ayuntamiento» de un suelo municipal, que posteriormente fue comprado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, «con el objetivo de ampliar su red de acogida».
El complejo de nueva planta cuenta con una inversión de 13,2 millones y está siendo construido por la empresa Ortiz Construcciones y Proyectos. Emplazado entre la avenida Europa y el paseo de Los Royales, se articula en dos cuerpos, según el proyecto: el de administración, con frente a la avenida y el residencial, que mira al camino. «Parte del proyecto del CAPI de Soria será financiado a través de los fondos europeos de recuperación Next Generation, instrumentalizados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR)», recuerda el Gobierno sobre la financiación.
«Carecer de trabajo o de medios económicos para atender sus necesidades y las de su familia» y «aceptación expresa de la normativa por la que se rige el centro» son los requisitos que en todos los casos deben cumplir las personas inmersas en un procedimiento de acogida internacional que ocupen una plaza en las instalaciones.
Los perfiles de los residentes que llegarán a Soria son los siguientes: «ser persona solicitante o beneficiaria de protección internacional en España»; «haber aceptado España la responsabilidad de examinar su solicitud de asilo, en virtud del Reglamento (CE) 343/2003 del Consejo, de 18 de febrero de 2003, por el que se establecen los criterios y mecanismos de determinación del Estado miembro responsable del examen de una solicitud de asilo, presentada en uno de los Estados miembros por un nacional de un tercer país»; o «haber aceptado un Estado miembro la responsabilidad de examinar su solicitud de asilo, en virtud del citado Reglamento (CE) 343/2003 del Consejo, de 18 de febrero de 2003, hasta que se haga efectivo su traslado, por un plazo máximo de un mes, prorrogable por causas excepcionales, previa autorización de la Subdirección General de Gestión de Plazas e Itinerarios de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de» Protección Internacional».
El usuario también puede «Ser persona beneficiaria de protección temporal según lo establecido en el artículo 20 del Reglamento sobre régimen de protección temporal en caso de afluencia masiva de personas desplazadas, aprobado por el Real Decreto 1325/2003, de 24 de octubre»; o «haber solicitado el reconocimiento de la condición de apátrida en España o tener reconocido el estatuto de apátrida, según el Real Decreto 865/2001, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de reconocimiento del estatuto de apátrida».
En resumen, «los Centros de Acogida de Protección Internacional (CAPI) son establecimientos públicos abiertos, destinados a prestar alojamiento, manutención y asistencia psicosocial y otros servicios sociales y prestaciones a las personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional y temporal y solicitantes de la condición de apátrida en España que carezcan de recursos económicos suficientes para atender a sus necesidades y a las de su familia». El Gobierno recuerda que todas estas personas tienen que encontrarse en «situación regular» y que el fin es un «proceso de adquisición de autonomía e integración en la sociedad española».
En este sentido, los servicios de los CAPI «están destinados a fomentar el proceso de integración gradual y autonomía de las personas acogidas en ellos, lo que incluye el impulso del conocimiento, respeto y asunción de los valores democráticos universales».
En cuanto a la red, «actualmente, existen cuatro CAPIs en España, dos en Madrid (Alcobendas y Vallecas), uno en Mislata (Valencia) y otro en Sevilla. Ante la necesidad por parte del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de ampliar su red de Centros de Acogida y de Protección Internacional, se estudiaron ofrecimientos de terrenos e inmuebles por parte del Ministerio de Defensa, del Instituto Nacional de la Seguridad Social y de algunos Ayuntamientos, entre ellos el de Soria, adquiriendo finalmente el terreno ofrecido por este último».