Paulownia, el árbol llegado de China a un pueblo de Soria: características, beneficios y peligros
Por su resistencia al clima y su rápido crecimiento esta especie de buena aptitud maderera ha sido elegida para una plantación en Sagides, término municipal de Arcos de Jalón
Sagides contará con una plantación de paulownia de la mano de Gravitad.
Originaria de China, la paulownia es una especie única de árboles de rápido crecimiento sobre todo en los primeros años de vida, que incluso pueden alcanzar los treinta metros. Se adaptan muy bien al terreno, sus maderas son resistentes al clima y regeneran el suelo, lo que ha llevado a Gravitad, la aceleradora de startups con sede en Canarias, junto con la Asociación Española Contra el Desperdicio Alimentario (Aecoda), a elegir estos árboles para plantarlos en Soria como parte de un proyecto de recuperación del terreno en territorios despoblados generando al mismo tiempo actividad y empleo.
Mundo Agrario
La plantación de paulownia en Soria espera las autorizaciones de la Junta y la Confederación
Irene Llorente
Durante siglos el árbol creció en Japón donde se le conoce como ‘Kiri’, que en japonés significa ‘vida’. El ‘Kiri’ siempre ha sido considerado como un árbol sagrado y como símbolo de suerte. Según la tradición, tras el nacimiento de una hija en la familia, se plantaba un árbol de paulownia. Cuando la niña se casaba, el árbol se cortaba y de esa madera se realizaba su baúl de boda. Además, existía la creencia de que si plantaban una paulownia al lado de casa, el ave fénix llevaría la felicidad a esa casa. Además, en este país asiático es el emblema gubernativo y se puede encontrar ilustrado en los billetes.
Su nombre genérico, paulownia, le fue dado en honor a la duquesa rusa del siglo XVIII, Ana Pavlovna, hija del zar Pablo I. El adjetivo tomentosa deriva del latín ‘tomentum’, que significa ‘peluda’ haciendo referencia a la vellosidad de las hojas y las flores.
De extraordinarias propiedades ecológicas y productivas, puede utilizarse su madera como alternativa al chopo, ya que puede llegar a ser tres veces superior. Aunque tarda seis años en nacer, de la paulownia se utiliza todo: las hojas y las flores, para la industria cosmética y para apicultura, mientras que el tronco tiene muchos usos por la enorme calidad de su madera; de hecho es muy demandada para ebanistería de alta calidad, como la fabricación de instrumentos musicales o tablas de surf de alta gama. Y el subproducto se utiliza para la fabricación de biocombustible, normalmente en forma de pellets dado su poder calorífico.
Además, la paulownia es muy decorativa, su plantación no es agresiva con el medio ambiente, es una fábrica de oxígeno y un arma contra el calentamiento global, sin olvidar que es un productor de pulpa, forraje y miel excelente, con beneficios rápidamente visibles ya que crece y gana volumen muy rápidamente. Su singularidad también radica en el hecho de que el árbol no requiere replantación. Después de cada poda, se regenera.
Es muy resistente al calor y a la sequía, uno de los principales motivos por los que Gravitad ha elegido la finca de Sagides, en término municipal de Arcos de Jalón, para plantar 280 paulownias en 50 hectáreas.
Requiere riego regular solo los dos primeros años, regando una o dos veces por semana. Después del desarrollo del sistema de raíces (tercer año), no se necesita riego especial.
Su floración empieza en primavera y dura de seis a ocho semanas, lo que hace que el árbol paulownia sea un material ideal para generar zonas verdes en las ciudades y parques. Las flores son grandes, de color azul-violeta, lila o casi blanco. Puede vivir hasta doscientos años.
Precisamente por su rápido crecimiento la paulownia es considerada una especie exótica invasora de alto riesgo en España debido a su potencial para destruir especies nativas, y por ello está sujeto a restricciones y necesita autorizaciones.