El Ayuntamiento de Soria ultima el fin del ‘mínimo’ en la tarifa del agua
Inminente puesta al día de los conceptos del recibo, con un fijo por mantenimiento y tramos en función del consumo más el coste de amortización de la depuradora

Depósitos de agua del Castillo.
Una revisión de conceptos y la opción de que quien consuma menos pueda pagar menos. Después de muchos años hablándose de ello el Ayuntamiento está ultimando la modificación del recibo del agua, de manera que el ‘mínimo’ actual, un consumo exagerado por el que se abona, se agote o no, tiene los días contados. La concejala de Obras, Ana Alegre, confirmó que la revisión se está llevando a cabo y que su aprobación es inminente. Previsiblemente la cuestión será debatida en el pleno ordinario del mes o en el próximo, explicó la concejala.
«Estamos con el estudio de las tarifas», confirmó Alegre, revisando números y conceptos con la empresa mixta del agua de cara a su paso por Comisión y pleno. Además de la supresión del ‘mínimo’, se trata de incorporar «la amortización de la nueva depuradora, esa inversión que tenemos que pagar entre todos los ciudadanos de Soria, ese 30%» del coste de la planta. La nueva EDAR de Sinova, que entró en servicio en enero del año pasado cuenta con una participación municipal de 18 millones. La inversión global suma 85.
De paso, se aprovecha para quitar «el mal llamado ‘mínimo’ de consumo, que al final es una cuota de mantenimiento». El ‘mínimo’ es el concepto que señala la Ordenanza número 29 de (Prestación Patrimonial por Suministro, Evacuación y Depuración de Agua), una cuota fija para usos domésticos por un consumo de hasta 40 metros cúbicos de agua.
Una cantidad que difícilmente gasta una familia y que supone una verdadera invitación al despilfarro, como señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en numerosos informes sobre el abastecimiento de agua en España, donde apunta al caso de Soria como ejemplo de mala regulación. Por otra parte, también se fija en Soria por el reducido coste de la tarifa. De esta combinación del ‘mínimo’ y la prestación escasa se puede derivar una ineficiencia de carácter ecológico.
Alegre indicó que en el nuevo recibo constará una cuota fija de mantenimiento. «Al final tú necesitas un mantenimiento para que te llegue el agua a casa o para que se pueda depurar y llegue tu agua a la depuradora», señaló Alegre.
Más allá del mantenimiento, se incorporarán «tramos por consumo». Igual que en el caso de las externalidades ambientales rige el principio de que ‘quien contamina, paga’, en el caso del recibo del agua se busca que quien más utilice el recurso hídrico pague más.
En principio, el recibo subirá un tanto por la amortización de la depuradora. Pero cabe la opción de abonar menos de manera general, en función de los consumos.
Alegre avanzó que la aprobación del nuevo modelo tarifario es «inminente».
En cuanto a la amortización de la depuradora, el pleno aprobó el pasado la liquidación de la planta, con el mencionado coste para el municipio de 18 millones de euros. Esto hace que tenga que repercutirse a los vecinos, que son los que producen los residuos llamados a la depuración. En aquella asamblea se avanzó a cuánto ascendería la repercusión en los recibos. En este sentido, la repercusión saldría a dos euros por mes, unos 24 euros al año.