El ‘turismo’ de carné alcanza el 80% en algunas autoescuelas de Soria
Cada vez son más quienes llegan desde País Vasco, Madrid o Cataluña para obtener el permiso de conducir atraídos por una mayor celeridad a la hora de examinarse
En verano se incrementa la matrícula para aprender a conducir en la ciudad de Soria.
El verano es una época propicia para hacer turismo, también para obtener el carné de conducir en el caso de todos aquellos jóvenes en el parón estudiantil. En Soria se han mezclado las dos tendencias y la consecuencia es que cada vez son más los que acuden a la provincia, en concreto a sus autoescuelas, para obtener el ansiado carné de la autonomía frente al volante.
¿Por qué? Por una mayor celeridad a la hora de examinarse. Las dificultades por las que atraviesan muchas provincias que se ven colapsadas por la falta de examinadores y el exceso de alumnos en periodos determinados, como puede ser la etapa estival, provocan el cóctel perfecto y Soria surge como la alternativa a la que acudir.
No significa que en la provincia soriana haya más examinadores, no es así, únicamente son dos, pero el volumen de alumnos locales no es muy alto por la simple cuestión del número de habitantes, pues sólo hay que recordar que son 90.685 los censados en el territorio, con uno de los índices de envejecimiento más altos de España.
El boca a boca y el éxito logrado, ya que los índices de aprobado son altos –alguna de las autoescuelas consultadas indica que llegan al 93%, según la estadística de la Dirección Provincial de Tráfico– han hecho el trabajo y no para de aumentar el número de alumnos llegados sobre todo de País Vasco, Madrid, Cataluña o Valencia, lugares muy poblados y con dilatada demora para llegar al anhelado examen de conducir.
Para algunas de las autoescuelas de la provincia el alumnado foráneo representa ya hasta el 80% este verano, aunque depende de cada centro, como indica el presidente de la Asociación de Autoescuelas de Soria, Jaime Martínez, quien destacó que está pasando en las autoescuelas lo mismo que en otros procesos administrativos, como la renovación del carné de identidad o el pasaporte, que lleva a muchos a desplazarse desde grandes ciudades para hacer el trámite con menos demora.
«En Soria podemos distribuir mejor a la gente», señaló, en referencia a los cupos de examen de cada autoescuela. La dinámica es que por profesor se examina a dos alumnos el día que le corresponda a cada centro de formación.
Eso supone que los aspirantes han de pasar entre 10 días y dos semanas, de media, en Soria para recibir las clases prácticas –la inmensa mayoría llega ya con el teórico bajo el brazo– y eso revierte por tanto en la economía de la ciudad, ya que tienen que estar alojados y consumen, al margen, además, de las matrículas de formación, en general más económicas que en otros puntos de la geografía española, según recalcaron las autoescuelas consultadas.
El perfil del alumno es una persona joven que en muchos de los casos llega a Soria acompañado por algún progenitor, en ese caso eligen el recurso de la plataforma digital Airbnb, que conecta a personas que buscan un lugar donde dormir con los dueños de pisos o habitaciones destinadas al turismo. «Si vienen los chavales solos, la opción suele ser un hotel o una pensión, si llegan con algún padre, optan por alquilar algo durante unos días», explicaron desde una de las autoescuelas consultadas.
Aquellos jóvenes procedentes de otras provincias que eligen Soria para obtener el carné reciben sesiones intensivas, entre tres y cuatro clases prácticas al día. Los responsables de la formación les fijan la fecha de examen y en virtud de ella les concentran sus citas al volante los días previos. A más clases necesarias, más horas y más días.
La tendencia se ha intensificado este verano, pero las autoescuelas vienen detectando el fenómeno durante todo el año. «Funciona sobre todo el boca a boca, y también internet», aseguran sobre una realidad que ya existía en lugares como Teruel o Cuenca por razones similares. El presidente de la Asociación de Autoescuelas alerta sobre la posibilidad de que también haya saturación en Soria por este motivo y confía en mantener los número como hasta ahora pues un aumento sería contraproducente.
Se da la circunstancia de que en agosto todo se ralentiza en esta materia porque uno de los examinadores toma vacaciones lo que hará más difícil encajar a todos los alumnos que van llegando. La previsión, avanzaron, es que llegue un tercer profesional en los próximos meses para afianzar una plantilla que, a pesar de todo, no se considera suficiente para la demanda actual.
Desde las autoescuelas indicaron que esta tendencia de mayor afluencia de demanda foránea no significa que en Soria sea más fácil obtener el carné de conducir, «no lo es», pero sí gestionan mejor las posibilidades de acceder al examen y las clases intensivas que se imparten al alumno.
El hecho de que algunas autoescuelas hayan llegado a tener hasta el 80% de alumnos procedentes de fuera de la provincia guarda relación también con una caída en la matrícula local. «Nos llamó la atención que no ocurriera lo que otros años, que después de las fiestas de San Juan –a principios de julio– se produjera el típico aumento de las llamadas de los chavales de Soria informándose para sacarse el carné», comentó una de las gestoras de autoescuela. La explicación posible puede estar en el anuncio que realizó el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, de la ayuda de 900 euros a aquellos jóvenes que quisieran obtener el carné de conducir. «Nos llaman preguntando si sabemos algo de cómo va esa ayuda, de si tendrá carácter retroactivo, así que suponemos que están esperando a que salga», apuntó la misma fuente, poniendo de manifiesto que el objetivo de muchos es esperar a que esta contribución de la Junta sea una realidad.
En plena campaña para las elecciones autonómicas, Fernández Mañueco, como candidato del PP a la Presidencia de la Junta, anunció una ayuda de 900 euros para que unos 50.000 jóvenes de 18 a 30 años pudieran obtener en esta legislatura el permiso de conducir, tipo ‘B’ –turismos, furgonetas ligeras y motocicletas–.
El pasado 16 de julio, la Junta anunció que la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial pondrá en marcha una nueva línea de ayudas de hasta 900 euros para la obtención del permiso de conducir, destinada a facilitar la autonomía de los jóvenes y mejorar sus oportunidades de acceso al mercado laboral, especialmente en el medio rural. «Una medida cuyas bases se van a publicar próximamente». Cuando esto ocurra, las autoescuelas suponen que la demanda crecerá.