El eclipse solar deja muda a Soria
Miles de personas se reúnen en Valonsadero como punto neurálgico, muchos con telescopios y equipos fotográficos para inmortalizar el momento. El silencio se impuso cuando el día se oscureció

Eclipse total en Valonsadero en un momento mágico en el que el día se oscurece.
Espectáculo inolvidable, fenómeno cósmico histórico, una demostración de la grandeza de la naturaleza. Epítetos hay muchos para definir el eclipse que vivió Soria, esas dos horas en las que el sol quedó tapado por la luna en sus distintas fases, pero son infinitos más los que surgen de los sentidos de quienes lo disfrutaron. Si algo caracterizó el momento cumbre fue el silencio, el respeto con el que las miles de personas reunidas en Valonsadero acogieron la fase final, cuando toda Soria se oscureció, a las 20.29 horas, según lo previsto. Sólo algún clamor cuando la luna inició su marcha para dejar libre al sol y recuperar una luz que seguía siendo mágica.
Un ambiente familiar durante toda la jornada fue dando paso, ya por la tarde, al más variopinto público. Desde un grupo de 60 finlandeses que viajaron desde Escandinavia para vivir el momento, hasta muchos sorianos que se desplazaron en los autobuses, llenos ya en cuanto se acercaba la hora que llevaban meses esperando.
«Qué increíble», «una maravilla», «algo que nos llevaremos siempre en el recuerdo»... Los comentarios no terminaban para explicar el espectáculo observado, que había comenzado a las 19.30 horas y que tuvo a toda Soria pendiente del firmamento.
Muchos telescopios, trípodes y cámaras fotográficas preparadas para inmortalizar el momento, además de los miles de móviles que trataron de captar un espectáculo no siempre apto para todas las destrezas.
Si algo más llamó la atención fue la presencia de numerosos aficionados a la astronomía llegados desde distintos rincones del mundo. Diferentes idiomas se escucharon ayer en Valonsadero , la mayoría equipados con telescopios y cámaras con filtros para inmortalizar el momento. Desde la oficina de información instalada por el Ayuntamiento cifraron la presencia extranjera en un 90% del total de consultas formuladas durante la jornada. Si hubiera que hacer un ranking, Francia en cabeza, seguida por Estados Unidos, conocidos cazadores de eclipses, y también muchos procedentes de la zona de Escandinavia, entre Finlandia, Dinamarca, Suecia y algún alemán. «Hay gente de todas las partes del mundo, de Canadá, Sri Lanka, Brasil, Italia...», enumeró Sonia, un de las integrantes del punto de información que durante toda la jornada atendió las colas para aclarar todas las dudas sobre el fenómeno y los servicios que ofrece Valonsadero.
Aunque no todos llegaron desde tan lejos, aparte de los miles de turistas alojados en la provincia, también hubo casos de viaje rápido. «Esta mañana hemos trabajado, en Madrid, y por la tarde nos hemos venido. En internet vimos que era zona privilegiada Starlight y eso nos convenció», contó Alejandro, resumiendo por qué el territorio soriano fue un gran receptor de visitantes.
El alcalde de Soria, Javier Antón, valoró como un éxito la elección de Valonsadero como punto elegido para visualizar un eclipse que hará historia en Soria, y reconoció el impulso que da la afluencia de un turismo con mucha presencia extranjera. «Que sirva para ponernos en el mapa», afirmó el regidor sobre el fenómeno solar y el gran seguimiento, no sólo por los profanos, también mucho turismo astronómico.
Antón definió la jornada de «exitosa», aunque «no en los números que nos habían dicho, más grandes de lo que son», afirmó a una hora del comienzo del eclipse, con todas las buenas perspectivas en marcha. «Pero con lo que ha venido el objetivo de concentrar al público en un punto seguro está conseguido», recalcó, en referencia a las miles de personas que se reunieron en el monte, que comenzaron a llegar durante la mañana para realizar las actividades programadas por el Ayuntamiento y que vivieron un momento único que no terminó con el eclipse, sino con la observación de las famosas perseidas, la lluvia de estrellas de la que disfruta Soria cada verano a principios de agosto.
Como dato curioso, la cita de ayer servirá para realizar una investigación en temas de comportamiento planificado por parte de la Universidad de Valladolid, en colaboración con el Ayuntamiento. Víctor, uno de los voluntarios, explicó que la encuesta que se hizo ayer en Valonsadero se centra en el turismo astronómico, «como una actividad emergente de interés».
Desde la Asociación Soriana de Hostelería y Turismo, Asohtur, su presidenta reconoció que las expectativas «no se han cumplido». «El turismo está, los hoteles están llenos, pero en restauración no está siendo para nada lo que nos habían dicho. Es un día de agosto bueno pero tampoco vemos masas», comentó Beatriz Martínez.
Además de Valonsadero, como punto organizado, los sorianos eligieron otros muchos enclaves. El Cerro de los Moros fue uno de los más concurridos, también la sierra Santa Ana, Los Royales o el Castillo, sorteando entre árboles. La ubicación ya es lo de menos, la sensación vivida de cada uno es lo que permanece.