Las carreteras de Soria con más accidentes en los últimos cinco años: tramos, causas y recomendaciones
Los puntos negros de las carreteras de Soria: estos son los tramos más peligrosos, radares y causas de la siniestralidad

La N-111 sigue siendo la carretera más crítica de la provincia
Los datos más recientes de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), que analizan el periodo 2020-2024, sitúan a Soria en el foco de la atención por su elevada tasa de peligrosidad vial. La provincia registra dos puntos negros muy específicos:
- El primero en la N-110 en el kilómetro 69, en San Esteban de Gormaz, con cinco accidentes y seis víctimas.
- El segundo en la N-2 en el kilómetro 164, que presenta un índice de peligrosidad de 260,1 pese a registrar menos de 200 vehículos diarios.
La N-111 sigue siendo la carretera más crítica de la provincia, con tramos que han registrado índices de peligrosidad superiores a 700, como el del kilómetro 173 en el cruce de Adradas y los puntos kilométricos 173 y 177, ambos con un índice de 722,9. Esta vía ha protagonizado varios accidentes mortales recientes, incluyendo una colisión en el kilómetro 233, en Garray, que causó la muerte de una mujer de 30 años el 7 de agosto de 2026.
La N-234, que conecta Soria con Burgos, también acumula siniestros graves, con choques frontolaterales y colisiones múltiples en tramos como el de Golmayo. Por su parte, la CL-101, en el término municipal de Ágreda, ha registrado accidentes mortales recientes, como la colisión de un turismo contra un camión que causó la muerte de dos jóvenes.
Las causas principales combinan factores estructurales y humanos: la falta de conservación de algunas vías secundarias, las rectas largas que favorecen la distracción, el exceso de velocidad (el tramo de la N-234 entre los kilómetros 334 y 337 acumuló casi 12.000 denuncias por velocidad en 2024) y la presencia de animales en la calzada, responsable de ocho de cada diez accidentes en las carreteras sorianas.
Recomendaciones para circular con seguridad
Ante este panorama, la DGT y los expertos en seguridad vial recomiendan extremar las precauciones al transitar por estos tramos. Es fundamental adaptar la velocidad a las condiciones de la vía, especialmente en carreteras convencionales como la N-111, N-110 y N-234, que concentran buena parte de los accidentes mortales.
Los conductores deben mantener una distancia de seguridad adecuada, realizar pausas cada dos horas o 200 kilómetros para combatir la fatiga, y estar especialmente atentos a la posible presencia de fauna en la calzada, sobre todo al amanecer y al anochecer. En zonas como la N-234 y la CL-101, donde se han registrado choques frontales y colisiones con camiones, resulta crucial reducir la velocidad en curvas y tramos de visibilidad reducida.
Otra medida efectiva es compartir la conducción cuando sea posible para evitar el cansancio, llevar agua y alimento para mantenerse hidratado, y evitar las comidas pesadas antes o durante el trayecto. En caso de notar somnolencia, la única solución segura es detenerse en un lugar habilitado y descansar, nunca continuar la marcha.
La combinación de prudencia, respeto a las normas y atención constante sigue siendo la mejor herramienta para reducir la siniestralidad en las carreteras de Soria, una provincia que, pese a su baja densidad de tráfico, ha registrado ocho víctimas mortales entre enero y agosto de 2026, el triple que en el mismo periodo de 2025.
Castilla y León
Castilla y León cierra el peor verano de la década con 34 muertos en carretera
Ricardo García