Los vecinos de Soria tendrán que solicitar la tarjeta del contenedor marrón
La recogida de orgánico estará desplegada antes de Navidad, mientras el CTR ya tiene preparada la línea de tratamiento
Contenedores en la capital.
La próxima implantación del contenedor marrón supondrá para los vecinos tener que acceder a él empleando una tarjeta. Un elemento para desbloquear la cerradura que tendrán que solicitar los propios interesados, dentro de un sistema que se concibe de carácter voluntario. La concejala de Obras, Ana Alegre, explicó que se estudian fórmulas para hacer llegar las tarjetas a los usuarios. Por una parte, puede realizarse haciendo llegar el elemento por correo, como los bancos hacen llegar las tarjetas de crédito. O bien se podrán pedir en un punto de información. La concejala refirió que el sistema es voluntario, si bien apeló a la concienciación de los sorianos, quienes mantienen elevados niveles de reciclaje en la recogida selectiva. El contenedor marrón o de orgánico es eso, una recogida selectiva que reduce los depósitos en el contenedor gris de basura común y cuyo destino es el compostaje.
La entrada en servicio del contenedor marrón está próxima y su lanzamiento irá precedido de una campaña informativa. Tanto esta iniciativa como la colocación de los recipientes y la organización del sistema se espera que estén listos antes de Navidad.
El uso del contenedor marrón «no es obligatorio para nadie», incidió Alegre, quien señaló que la tarjeta «es como en los hoteles», una herramienta de apertura, sin que vaya asociada a ningún dato personal. «Cuanto mejor se recoja en el origen», menor será la tarea en el Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de Golmayo, explicó la concejala.
La planta de la localidad vecina, en cuya explotación la capital tiene una responsabilidad a través del Consorció con la Diputación, está ya adaptada para abordar el tratamiento de los restos. «La línea de orgánico ya está preparada», informó la concejala, y se están realizando las «últimas pruebas». La obra está lista «para poderla utilizar en los próximos meses». Precisamente por ello se lanza el contenedor para que entre en servicio en próximas fechas, tras una campaña informativa que será «inminente».
El pleno dio el visto bueno el pasado mayo a la modificación del contrato con la empresa Valoriza, adjudicataria de la recogida, un cambio que ya venía posibilitado en el pliego. El Ayuntamiento ha adquirido gracias a una subvención 270 recipientes, con el propósito de contar con al menos uno de ellos por cada isla de contenerización.
La recogida se articulará a través de un nuevo camión, que realizará dos rutas: una nocturna para vaciar 160 contenedores y otra diurna de 110, incluidos los núcleos rurales.
Como el dispositivo tiene que ser asumido por los vecinos, conforme al principio de ‘quien contamina, paga’, habrá que modificar la Ordenanza fiscal. Esta subirá una media de nueve euros por recibo.