Una iglesia fortificada de un pequeño pueblo de Soria lleva casi 30 años convirtiéndose en sala de conciertos durante una sola tarde
La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, en Fuensaúco, acoge desde 1997 una singular cita musical que busca poner en valor uno de los monumentos más destacados del románico soriano
La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de Fuensaúco, un templo fortificado del siglo XIII que cada septiembre se convierte en escenario de la Tarde Musical.
Durante la mayor parte del año, la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles cumple su función habitual en Fuensaúco, un pequeño núcleo de la provincia de Soria. Al llegar septiembre, durante una tarde, sus gruesos muros de piedra adquieren otro papel: el templo se convierte en una sala de conciertos.
La tradición recibe el nombre de 'Tarde Musical de Fuensaúco' y comenzó en 1997 de la mano de la Asociación La Fragua. Cada primer viernes de septiembre, la música sirve para llamar la atención sobre el patrimonio histórico y artístico de la localidad. La edición de 2026, celebrada el pasado 4 de septiembre, alcanzó el número 28.
Cartel de la Tarde Musical en Fuensaúco.
La continuidad de la cita explica una pequeña diferencia entre los años transcurridos y el número de ediciones. Desde 1997, el concierto quedó suspendido en 2006, debido a las obras de restauración de la cubierta de la iglesia, y en 2020, a causa de la pandemia. En 2021 la actividad regresó, aunque las restricciones de aforo llevaron el concierto al exterior del templo.
Una iglesia del siglo XIII convertida en auditorio
El escenario explica buena parte de la singularidad de esta tradición. Nuestra Señora de los Ángeles es una iglesia fortificada del siglo XIII, construida en estilo románico tardío con elementos que anticipan el gótico. Su aspecto exterior recuerda a una pequeña fortaleza: conserva almenas, paso de ronda y una gran espadaña. Turismo de Soria la considera uno de los edificios románicos más interesantes y mejor conservados de la provincia.
El reconocimiento oficial llegó en 1993, cuando fue declarada Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Cuatro años después comenzó una iniciativa que buscaba precisamente aprovechar la música para difundir ese patrimonio.
Su arquitectura aporta además una característica especialmente apropiada para los conciertos. El interior presenta una única nave y sus muros, bóvedas y suelo son de piedra. Esa configuración proporciona, según la organización, una acústica especialmente favorable para los recitales.
Así, durante unas horas, un templo medieval de un pequeño pueblo soriano funciona como auditorio.
Más de 75 músicos han pasado por la Tarde Musical
La propuesta también ha cambiado de sonido a lo largo de los años. Por la iglesia han pasado músicas tradicionales y cultas, repertorios vocales e instrumentales y piezas interpretadas con instrumentos que recorren varios siglos de historia.
Cuando la 'Tarde Musical' cumplió 25 ediciones en 2023, la organización calculaba que más de 75 músicos y 25 voces habían participado desde su nacimiento. En sus conciertos habían sonado desde arpa renacentista, viola de gamba, chirimía y clavecín hasta instrumentos presentes en las actuales orquestas sinfónicas.
La variedad también aparece al repasar algunas ediciones. En 2014, por ejemplo, el programa incluyó obras de Händel, Purcell, Corelli y Vivaldi. En 2023 el templo cambió de registro con la música brasileña de Receita de Samba, mientras que en 2024 acogió un diálogo entre dos violines.
En 2025, los guitarristas Eduardo y Mateia Pascual, padre e hijo, protagonizaron Danzas de Seducción.
Paco Díez protagonizó la edición de 2026
La última transformación del templo en sala de conciertos llegó el viernes 4 de septiembre de 2026. La 'XXVIII Tarde Musical' estuvo dedicada a los instrumentos tradicionales ibéricos y contó con Paco Díez.
El músico llevó hasta Fuensaúco guitarra, mandola, zanfona, salterio, rabel, gaita y diferentes instrumentos de percusión en un concierto de carácter didáctico. Díez acumula más de 45 años dedicados a recopilar y difundir la cultura musical de la península ibérica y ha ofrecido cerca de 3.500 conciertos a lo largo de su carrera.
La cita conserva así la idea con la que nació en 1997: usar la música como una forma de descubrir el patrimonio. La Asociación La Fragua organiza el encuentro con la colaboración del Ayuntamiento y la Diputación Provincial de Soria.