Sequía
El río Abión se seca en su último tramo y preocupa la situación de las truchas
La Asociación de Pescadores Deportivos de los ríos Abión y Ucero alerta de la situación y comunica a la guardería medioambiental la presencia de ejemplares en el cauce

El cauce del río Abión en Soria, seco.
El río Abión, en Soria, se ha quedado sin agua en su tramo final, una situación que preocupa a la Asociación de Pescadores Deportivos de los ríos Abión y Ucero ante el riesgo para las truchas que todavía permanecen en las zonas con agua. Su presidente, Miguel Ángel Lafuente, explica que el último tramo del cauce «se ha secado» y advierte de que, si no llegan precipitaciones, la situación continuará avanzando.
Lafuente atribuye la situación a la falta de lluvias de los últimos meses y a las elevadas temperaturas registradas durante septiembre. «Desde el mes de mayo apenas ha llovido», señala el presidente de la asociación, quien considera que la falta de precipitaciones y las temperaturas de las últimas semanas están haciendo que el río «vaya menguando» y que la sequía avance «con mucha velocidad».
Según explica, en el tramo final del Abión «ya no conecta agua con el Ucero», mientras que en el Pozo de la Peña todavía entra «un poquito de agua». No obstante, advierte de que, si continúa sin llover, este aporte podría desaparecer también.

El río Abión, sin agua en algunos de sus tramos.
La situación preocupa especialmente por las truchas. Lafuente asegura que la guardería medioambiental ya está informada y que serán los responsables quienes determinen cuándo es necesario realizar una pesca eléctrica para sacar los ejemplares y devolverlos «a un hábitat más seguro».
Mientras tanto, el propio presidente de la asociación ya ha intervenido de forma puntual. Según explica, el día anterior logró sacar «con la sacadera y con un cubo» dos truchas.
Lafuente insiste en que, en su opinión, el origen de la situación está en una «sequía durísima» y en las fuertes temperaturas de septiembre. «No es normal que ayer (por este sábado) estuviéramos a más de 30 grados, cuando en condiciones normales deberíamos estar a poco más de 20», explica.
El presidente de la asociación evita, sin embargo, atribuir el descenso del agua a otras posibles causas sobre las que reconoce no disponer de información suficiente. Explica que hay personas que apuntan a cuestiones relacionadas con las trufas, los pozos o el acuífero, pero considera que no puede señalar ninguna de ellas como responsable sin datos que lo acrediten. «Mientras que no haya nada, no se puede decir que son las trufas», señala.
La Asociación de Pescadores Deportivos de los ríos Abión y Ucero permanece pendiente de la evolución del cauce y de la situación de las truchas. Lafuente señala además que la entidad, como sociedad colaboradora de la Junta, está a disposición de Medio Ambiente para prestar la ayuda que sea necesaria «en la medida de nuestras posibilidades».