Enso replicará su modelo del PEMA en la refinería de la potente Moeve en Huelva
La idea de la compañía gasolinera es sustituir sus calderas para aprovechar el CO2 y producir biofuel

Planta de Enso en Garray.
Moeve y Enso, grupo especializado en el desarrollo de soluciones energéticas renovables a partir de biomasa, han alcanzado un acuerdo de colaboración para acelerar la descarbonización industrial mediante alternativas que permitan la sustitución progresiva de los combustibles fósiles, informaron ambas compañías. Así, Enso replicará su modelo de la planta que tiene en el Parque Empresarial del Medio Ambiente (PEMA) en Garray para adaptar las calderas de la refinería que tiene la potente Moeve en la provincia de Huelva con el objetivo de impulsar el desarrollo de gases renovables, desde la conversión de plantas de biogás a biometano, hasta la producción de e-fuels mediante la valorización de CO₂ biogénico.
A través de ‘Moeve decarbonize’, la compañía refuerza su catálogo de soluciones para la industria y otros clientes B2B, incorporando la experiencia de Enso en bioenergía, cogeneración y generación térmica renovable.
La iniciativa, que responde a la visión compartida de que la descarbonización es un vector clave de competitividad, capaz de generar ahorro e inversión sostenible, se mueve en un objetivo 2029-2030.
De esta forma ofrecerán alternativas para procesos industriales intensivos en energía, en sectores como química, papel y cartón o alimentación y bebidas, caracterizados por una elevada demanda de vapor y energía térmica, que actualmente cuentan con sistemas de generación alimentados por carbón, gas natural y otros combustibles fósiles.
Además de transformar esas instalaciones hacia modelos basados en biomasa avanzada, la alianza abre también nuevas oportunidades en el desarrollo de gases renovables: desde la conversión de plantas de biogás a biometano, hasta el potencial desarrollo de e-fuels (RFNBO), mediante el uso de CO2 biogénico generado en las instalaciones de bioenergía. Su captura y valorización abre la posibilidad de convertirlo en una nueva materia prima. En este ámbito, Moeve podrá participar como potencial offtaker de las nuevas moléculas verdes producidas, complementando las capacidades de Enso en generación renovable y captura de carbono biogénico.
Por su parte, Enso cuenta ya con experiencia en esta integración tecnológica en su planta bioeléctrica de Garray, que fue la primera planta bioeléctrica en España que integró un sistema de captura y valoración de CO2 alimentario de origen 100% renovable.
Asimismo, el objetivo de ambas compañías es acompañar a las empresas industriales en la transformación de sus sistemas energéticos mediante proyectos destinados a generar ahorro, reducir emisiones y aumentar la seguridad energética, facilitando al mismo tiempo las inversiones necesarias para hacerlos realidad.
El responsable de desarrollo comercial de Moeve decarbonize, Carlos Aguilera, consideró que este acuerdo permite al grupo «seguir avanzando en el impulso de las moléculas verdes como solución real para la descarbonización de sectores intensivos en energía».
«A través de nuestra propuesta ‘Moeve decarbonize’, y apoyándonos en la sólida trayectoria de Enso, ofreceremos un abanico más amplio de soluciones energéticas a nuestros clientes industriales, combinando calor, electricidad y gases renovables en aquellos procesos donde la electrificación no siempre es viable», dijo.
Por su parte, el consejero delegado de Enso, Elías Hernández, destacó que la capacidad para invertir, construir y operar grandes infraestructuras de bioenergía de la compañía, unida a las capacidades y alcance de Moeve, «permitirá convertir oportunidades de descarbonización en proyectos reales que generen ahorro y valor a largo plazo para los clientes».
El acuerdo se produce, además, en un momento relevante para la cogeneración en España ante las próximas subastas previstas para esta tecnología. Este nuevo ciclo inversor puede representar una oportunidad para que numerosas industrias renueven sus sistemas de generación y avancen hacia soluciones más eficientes y con una menor huella de carbono.
La colaboración responde a la visión compartida por ambas entidades de que la competitividad y la descarbonización avanzan de la mano en el desarrollo industrial. La transformación energética requiere inversiones relevantes, pero representa también una oportunidad para modernizar los activos industriales, reducir la exposición a la volatilidad de los mercados energéticos y mejorar los costes de producción a largo plazo.
Este modelo permite abordar proyectos energéticos de gran escala y complejidad y facilita que las empresas industriales puedan invertir en eficiencia y sostenibilidad, sin comprometer recursos de su actividad principal, explorando incluso modelos de coinversión en activos que aceleren la transición.