ÁGREDA
Los vecinos reconocen la labor de Saturio Lapeña

Saturio Lapeña durante el homenaje/EVA SÁNCHEZ-
Más de medio centenar de agredeños se unieron ayer al reconocimiento que la parroquia brindó a Saturio Lapeña, el que fuera párroco de la villa durante 38 años hasta su jubilación el pasado mes de septiembre. Una homilía, un vino español y una multitudinaria comida sirvieron para poner de manifiesto el agradecimiento del pueblo a un sacerdote que ha formado parte de los principales eventos vividos por las familias agredanas y es ya Hijo Adoptivo del pueblo.
Saturio Lapeña llegó a la villa en noviembre de 1972 para ocuparse de la parroquia del municipio. Además de su labor evangelizadora y pastoral, desde el primer momento mostró un gran empeño en la recuperación del patrimonio agredeño, “me di cuenta de la riqueza patrimonial que tenía el pueblo, pero su estado de conservación me llegó a quitar el sueño”, aseguró ayer Lapeña.