ALMARZA
La primera empresa de carne de caza abre con visos de crecer
La sociedad confía en poder duplicar los tres empleos para Navidad

Detalle de la visita a las instalaciones de la nueva empresa. / ÁLVARO MARTÍNEZ-
La primera empresa comercializadora de carne de caza de la Comunidad, Productos Naturales y de Caza que comercializará bajo la marca La Rinconada, abrió ayer sus puertas en San Andrés, barrio de Almarza. La iniciativa capitaneada por Raúl Martínez y Guzmán Rincón dio el pistoletazo de salida arropada por autoridades, cazadores, restauradores y vecinos en una andadura que arranca con tres empleos, pero también con la confianza de poder duplicarlos antes de final de año.
De esta forma, Martínez explicó que se pretende cubrir un nicho hasta ahora sin explotar en Castilla y León. «Esta idea llevará cerca de diez años dándole vueltas. Siempre, comentábamos entre grupos de amigos que es un recurso que tenemos en Soria, siendo de los principales productores de todo tipo de caza y lo tenemos olvidado».
«Al final», prosiguió este socio de la compañía, «igual por necesidades de trabajo o de ampliar un poco más nos decidimos y ya está». Una de las cuestiones más valoradas es que precisamente en Soria y aledaños «en principio de materia prima vamos bastante sobrados» aunque obviamente el flujo no es tan estable como el que puedan producir las granjas de animales domésticos y las cifras no son tan ‘cuadriculadas’ con en esos casos.
No obstante, en un acto en el que participaron cerca de un centenar de personas vinculadas a la zona, al sector o a la gastronomía, Martínez refrendó que «la acogida está siendo bastante buena, la idea está gustando bastante porque creo que la carne de caza es esa gran desconocida. Es rica en proteínas, en todo tipo de nutrientes saludables, no tiene colesterol, no tiene grasa, en la dieta de los deportistas está incluida dos o tres veces por semana, está también incluida en la dieta mediterránea... es todo», resumió el empresario.
Para la creación de la empresa se han invertido unos 450.000 euros que han permitido adquirir la parcela en el polígono industrial y levantar una nave de 386 metros cuadrados e instalaciones de higiene prácticamente quirúrgica, como se pudo comprobar ayer durante la visita. Las zonas más importantes son la «sala de recibimiento, sala de despiece y sala de elaboración» refrigeradas. La idea no es sólo vender piezas de carne y embutidos al uso, sino que también se apuesta por productos elaborados como albóndigas, brochetas o hamburguesas de especies cinegéticas.
Todos estos factores invitaron a mantener unas perspectivas optimistas de cara al futuro. «De momento arrancamos con tres trabajadores, los dos socios y un cárnico que hemos cogido. Pero tenemos ganas de poder ser cinco o seis para Navidad, nos gustaría. La fábrica se ha diseñado para acoger más».
Por su parte, la alcaldesa de Almarza y vicepresidenta primera de la Diputación, Ascensión Pérez, aseveró ante la nutrida concurrencia que «se abre una fábrica, una esperanza. Es abrir una puerta en nuestra provincia y eso siempre genera una ilusión. Ya no sólo por que se abra una fábrica, sino también por el recurso del que se trata. El sector cinegético en esta provincia es importantísimo que contribuye a la socioeconomía, pero hay que buscarle un valor añadido».