ÁGREDA
El Plan del Conjunto Histórico agilizará la tramitación de obras
Alonso explicó que el 80% de las licencias que se otorgan son para esta zona del casco
Calles del casco histórico de Ágreda.-VALENTÍN GUISANDE
La aprobación del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Ágreda, promovido por el Ayuntamiento, agilizará la tramitación de las licencias de obra que se acometan en las viviendas y en los edificios de esta zona del casco urbano de la localidad.
El alcalde de la localidad, Jesús Manuel Alonso, subrayó la importancia que supone disponer de competencia municipal, con este plan, para poder autorizar las obras dentro del área del conjunto histórico. En este sentido recordó que el 80% de las licencias de obras que se solicitan en el Ayuntamiento son para viviendas y edificios que se encuentran ubicados en el casco histórico. El alcalde explicó que contar con el plan permitirá ofrecer más inmediatez a las obras solicitadas por los propietarios, ya que anteriormente las peticiones tenían que ser aprobadas por la Comisión Territorial de Patrimonio y eso ralentizaba las obras «y también el trabajo que realiza el sector de la construcción que veía como se paralizaban los proyectos ante la falta de la autorización de la Junta».
El Ayuntamiento de Ágreda tramita un centenar de licencias al año, de media, en las que se piden arreglos en casas. «La aprobación del plan es un paso histórico muy importante y una de las pretensiones en las que lleva trabajando el Ayuntamiento desde hace tiempo», significó Alonso.
El Conjunto Histórico de Ágreda se declaró como Bien de Interés Cultural, por Decreto 98/1994 de mayo de la Junta de Castilla y León, remontándose el inicio de los trámites de su declaración al año 1975 por resolución de incoación del expediente de declaración por la Dirección General de Patrimonio Artístico y Cultural, el 30 de octubre de dicho año.
El ámbito del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico abarca una superficie total de 46.341 metros cuadrados, lo que representa el 26% del suelo urbano consolidado del municipio. En su concreción final se ha respetado y precisado la delimitación señalada en la Declaración de Bien de Interés Cultural, si bien en su límite sureste se han incluido las parcelas completas afectadas por los límites anteriores y comprende los cuatro recintos amurallados de San Juan, Santa María, San Miguel y la Muela. Según se recoge en la memoria de la aprobación, el casco histórico se encuentra parcialmente ya deshabitado como consecuencia de una red viaria estrecha irregular y con elevadas pendientes, incompatible con un tráfico rodado convencional, con gran parte de las edificaciones en avanzado estado de deterioro y la dificultad de realizar obras en este entorno que necesitan de servicios y actuaciones de modernización.
El Plan Especial se incluye una actuación, con el que se pretende recuperar y actuar sobre el espolón de La Muela que constituía la alcazaba del barrio árabe, consiguiendo la titularidad pública de los terrenos con una superficie de 4.568 metros cuadrados y trasladando su edificabilidad fuera de la delimitación del Plan Especial del Conjunto Histórico.