COMERCIO RURAL
Más de 22.000 sorianos sufren problemas de abastecimiento
En 80 municipios de la provincia no hay siquiera una tienda básica para poder hacer las compras
Un total de 22.251 sorianos residentes en el medio rural, una cuarta parte de la población, padecen déficit comercial, o lo que es lo mismo, apenas cuentan en su núcleo de residencia con tiendas y supermercados que les garanticen el suministro de productos cotidianos. La red comercial es escasa para estos sorianos que viven en 111 localidades, en las que hay 5,8 tiendas por cada mil habitantes y apenas 0,14 metros cuadrados de supermercado por habitante para atender la demanda de productos de alimentación, limpieza y droguería.
Esta población reside en municipios de tres zonas definidas geográficamente. La primera está ubicada en el suroeste de la provincia, limítrofe con la provincia de Segovia, la segunda, en el este y la tercera en el sureste, entre las comarcas de Almazán y Gómara.
Estos datos forman parte de las conclusiones de un estudio que ha elaborado la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla que identifica otras 21 zonas en la Comunidad con un importante déficit de tiendas y supermercados, para lo que ha tenido en cuenta el grado de desabastecimiento detectado.
Este informe sentará las bases para el plan de abastecimiento en el medio rural, que pretende corregir las debilidades y desequilibrios detectados en la prestación de este servicio de primera necesidad, con el objetivo último de generar actividad y empleo en los pueblos y fijar población. Para completar este diagnóstico y articular medidas, la Junta va a implicar a las diputaciones provinciales aprovechando su cercanía y elevado grado de conocimiento del territorio.
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, dio a conocer ayer las conclusiones de este estudio, que se enmarca dentro del III Plan de Comercio de Castilla y León.
La radiografía de la provincia de Soria está localizada en tres áreas. Para la realización y la recogida de datos, la Consejería ha empleado la distribución geográfica de las Unidades Básicas de Ordenación y Servicios del Territorio (UBOST).
En la provincia, este déficit en el servicio comercial de establecimientos cotidianos afecta a una población total de 22.251 habitantes que residen en 111 núcleos de población, de los que 80 carecen de una mínima tienda para atender necesidades diarias. La primera de estas zonas comprende nueve localidades del suroeste, en la zona limítrofe con Segovia, correspondientes a la zona de San Esteban, en la que residen 4.525 habitantes que disponen de 34 establecimientos, de los que dos son supermercados. El índice de tiendas por cada mil habitantes en esta zona es de 8,06, mientras que el índice de metros cuadrados de supermercado por habitante es de 0,10.
La segunda está localizada en el Este provincial. El estudio incluye 58 localidades con una población de 8.746 habitantes que dispone de 35 tiendas en sus términos municipales, de los que tres son supermercados. En este grupo se ha incluido Ágreda y su entorno, como municipio más grande. Se trata de un grupo extenso en el que están incluidos los pueblos de Tierras Altas, la zona de Magaña, Garray y El Valle. En esta ocasión el índice de tiendas por cada mil habitantes es de 4 y el de metros cuadrados de supermercado por habitante, de 0,06.
La tercera zona es un conjunto de 44 localidades que están en el sureste provincial, con un total de población de 8.980 habitantes que disponen de 50 tiendas, de las que cinco son supermercados. El estudio incluye Almazán como municipio más grande. Dentro de este grupo se mencionan a numerosos pueblos localizados entre las comarcas de Almazán y de Gómara. El índice de tiendas por cada mil habitantes es de 5,4, mientras que los metros cuadrados de supermercado por habitante, de 0,23.
La situación de las tres zonas sorianas no es igual. Mientras que para las que están en el Sur el estudio recomienda mejorar el suministro de bienes de primera necesidad, el área del Este posee un grado elevado de desabastecimiento.
El diagnóstico de la Dirección General de Comercio y Consumo tiene una doble finalidad: por un lado, detectar en el mapa las zonas con problemas de suministro de artículos esenciales para los ciudadanos (alimentación, droguería y perfumería) y, por otro, localizar nichos de mercado, es decir, oportunidades para la apertura de nuevos negocios que dinamicen la economía de los núcleos rurales.
Los primeros resultados de este informe permiten avanzar el enfoque de las medidas que se incluirán en el plan de abastecimiento en el medio rural: los incentivos al emprendimiento en este sector y la captación y apoyo al asentamiento de otras fórmulas de distribución que actúen allí donde se den las condiciones para que prosperen. En el plan de abastecimiento comercial en el medio rural de la Junta va a jugar un papel esencial la Red de Agentes de Comercio Interior (RACI), que es el instrumento de colaboración público-privada constituido en el marco del III Plan de Comercio, que aglutina a instituciones locales y provinciales y a representantes del sector.