Una tormenta hace que La Fuentona pierda sus característicos colores
El agua se ha vuelto marrón tras caer por un barranco piedras, troncos y tierra

Estado actual en el que se encuentra La Fuentona.-M.T.
El Monumento Natural de La Fuentona, en el término municipal de Muriel de la Fuente, ha perdido sus característicos colores. La fuerte tormenta registrada el pasado viernes llevó hasta la masa de agua grandes cantidades de tierra, piedras y troncos que han convertido la idílica imagen del agua turquesa del naciente Abión, en algo bien distinto. Aunque no es grave y el cambio de tonalidad se ha debido a causas naturales, los técnicos de diferentes administraciones estudian cómo devolver su característico color a uno de los lugares más visitados de la provincia.
Los restos de la tormenta llegaron a La Fuentona a través de un barranco lateral y todavía hoy son visibles en el agua, que cuenta con una tonalidad marrón o rojiza frente a la turquesa que suele ofrecer habitualmente y que es un reclamo turístico.
Lo que principalmente flota ahora, una semana después, en el agua son acículas de pino. La Junta de Castilla y León, la Confederación Hidrográfica del Duero y la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León ya conocen el estado en el que se encuentra este enclave y los técnicos de las tres administraciones están estudiando las posibilidades que existen para retirar estos restos. «La idea es limpiarla con la cuadrilla de mantenimiento de los Espacios Naturales lo antes posible», indicaron fuentes de la Junta de Castilla y León en Soria, que confirmaron que la intención es que esas tareas se lleven a cabo el lunes.
Por su parte, la presidenta de la comisión gestora de Muriel de la Fuente, Belén Antón, indicó que entre las medidas que se están valorando para poder retirar los restos de la tormenta se encuentra la de «arrastrarlos hacia la orilla». «Lo están estudiando los agentes medioambientales para ver cuál es la mejor solución», añadió. Finalmente se ha optado por utilizar unas redes existentes en la piscifactoría de Ucero para intentar retirar los restos. «Se había valorado entrar con una barca pero la tormenta también ha dañado la pista de acceso, así que no es posible llevarla hasta allí. Lo que se intentará hacer será acceder con un dumper y transportar lo extraído con carretillas.
«Es algo que no se ha podido evitar, que entra dentro de la normalidad, de las cosas que pasan por causas meteorológicas», explicó Antón, quien añadió que «esto no quita para que no sea una imagen tan bonita como la habitual de La Fuentona».
Aunque el turismo que llega al Monumento Natural «es más diluido» ahora que en otras épocas, como los puentes o la Semana Santa, la impresión que los visitantes puedan llevarse del lugar preocupa a Antón. «Es que cambia mucho de ver La Fuentona como está ahora, embarrada, a verla con las aguas critalinas», comentó.
Y es que precisamente la limpieza de sus aguas caracteriza el lugar ya que hace parecer que apenas tiene profundidad a pesar de que se trata de un manantial con una profundidad aproximada de unos 50 metros que se prolonga en longitud varios cientos más hasta alcanzar el nivel del agua del río subterráneo con el que está conectada.