Emotiva romería marinera en un embalse «óptimo»
A diferencia de otros años el nivel del agua facilitó una concurrida ofrenda floral

Participantes en la romería marinera-HDS
El embalse Cuerda del Pozo fue escenario ayer de la romería marinera de la Virgen del Carmen en el que este año acompañó «un óptimo nivel del agua», lo que a diferencia de otros años facilitó la ofrenda floral y la colocación del escapulario a la imagen que desde hace un mes se encuentra en la torre de La Muedra, el pueblo que se tragó el embalse. «Ha habido ocasiones en que el agua estaba hasta casi cuatro metros por debajo de la torre, pero hoy (por ayer) está ideal», indicó Vicente Hernández, de la Posada del Indiano, de Cidones.
En torno a 70 embarcaciones participaron en la romería, precedida de una procesión hasta el pantalán del Club Náutico con una imagen del Carmen procedente de la iglesia homónima, de Soria, de donde se trasladaron dos autobuses y el superior del convento, José Fausto Iguero. El público se iba turnando para coger las andas porque «todo el mundo quiere llevarla aunque sea un ratito».
La iniciativa está organizada por el Club Náutico y la Posada del Indiano y supone «una confraternización» de ambos con el embarcadero, Playa Pita y la iglesia del Carmen. Tras la misa, en el espigón del Club Náutico, se colocó la talla en el barco que preside la romería para comenzar a navegar hasta la zona de La Muedra y la torre, donde la imagen de la capital «ofreció» un escapulario a la que había en la torre, «de madera y hecha a golpe de motosierra».
Emotivo también fue el momento en que se juntan todas las barcas en torno a a la torre y un toque de corneta anunció un minuto de silencio por las personas fallecidas relacionadas con el Club Náutico y Cuerda delPozo, para después proceder a la ofrenda con flores que llevaban todas las embarcaciones y que fueron depositadas en el el antiguo campanario de La Muedra. Después, se bendijo a todas ellas.
Ya durante toda la mañana la zona del embalse presentaba ayer muy buen ambiente, más concurrido si cabe por esta celebración, que este año ha llegado a su séptima edición en uno de los focos más atractivos para el turismo y también para los sorianos que quieren disfrutar de un día de ocio en la única playa de la provincia. De vuelta a tierra, los participantes asistieron a un aperitivo en las instalaciones del Club Náutico de Soria.