Nuevo museo tras los muros del convento de Soria en el que vivió la monja consejera del rey Felipe IV
Un ambicioso proyecto abrirá al público estancias como las habitaciones, el coro y el antiguo refectorio en las que vivió la fundadora Sor María de Jesús, mística del siglo XVII

Convento concepcionista de Ágreda en el que vivió Sor María de Jesús.
Las Hermanas Concepcionistas Franciscanas promueven una importante rehabilitación del convento de Ágreda para ampliar el museo y abrir al público otras dependencias en las que residió la mística del siglo XVII, Sor María de Jesús que fue consejera espiritual y política del rey Felipe IV.
La intervención también incluye otras áreas conventuales, en las que se quiere instalar un obrador para la elaboración de dulces destinados a la venta del público, una actividad que en la actualidad no realizan esta orden de clausura.
El proyecto incluye mejoras en el área de residencia de las religiosas para ganar en comodidad y accesibilidad, dado que algunas ya son mayores, y, además, el convento se prepara para aumentar la comunidad, formado por 6 monjas, gracias a la integración de otro monasterio concepcionista en el agredeño.
«El objetivo es mantener el convento en el tiempo y que no se cierre por la falta de vocaciones que estamos viviendo», explicó a este periódico la abadesa, Sor Vianney María Escorihuela Estrada, quien aseguró que ese proyecto se perseguía desde hace tiempo y las hermanas han decidido ahora dar el paso para un intervención que supondrá un importante desembolso del que la abadesa no dio cifras, «por ahora tenemos para empezar y el Señor nos dará para terminar», manifestó. Para ello contarán con la ayuda económica de otros conventos y del que se integrará en Ágreda.
El proyecto está planteado en tres fases. La primera es la que incluye los cambios en el área residencial, la segunda, la actividad repostera, y la tercera es la ampliación del museo. Las dos primeras suponen una profunda reforma interior del conjunto conventual con actuaciones en los edificios realizados después de 1860, en los que se eliminará la distribución actual para dar cabida a nuevos usos.
Edificio original
No se va a cambiar el edificio original y se mantendrá la fachada tal y como se encuentra en la actualidad. Los cambios obedecen a la necesidad de adecuar las dependencias a las necesidades de la orden del siglo XXI.
Las obras permitirán incrementar la comunidad religiosa que se abrirá a nuevas actividades que les van a reportar ingresos, como la venta al público de los dulces, y las entradas al museo de la Madre Ágreda.
Precisamente, la fase tercera es la ampliación del museo. En la actualidad el convento cuenta con una pequeña sala que recibe las visitas de los devotos de la religiosa agredeña, a la que se le atribuye fenómenos de bilocación, por sus apariciones en Nuevo México y Texas aunque no salió del convento en el que residió toda su vida, que es el edificio en el que ahora se van a realizar las obras.
Visitantes
La figura de la Madre Ágreda, una destacada escritora mística, atrae el interés de numerosas personas. El convento agredeño recibe un millar de visitas al año, una buena parte son españoles, pero también viajan desde EEUU, Australia, Portugal y Nueva Zelanda.
El convento actual comenzó a construirse en 1627 cuando la Madre Ágreda fue nombrada abadesa y las religiosas se trasladaron del anterior en 1633.
Cuenta con una iglesia barroca, donde se encuentra enterrada la fundadora. La última reforma en el edificio se realizó en el año 1800. Las hermanas que lo han habitado a lo largo de los siglos lo han mantenido y por ello goza de buena conservación.
Las Hermanas Concepcionistas de Ágreda cuentan con un colección museográfica de Sor María de Jesús y algunas de las piezas ya están expuestas en una sala que hasta ahora se puede visitar, gracias al personal que dota el Ayuntamiento de la localidad.
El proyecto comprende el arreglo de esta sala para garantizar la conservación de las piezas, pero es más ambicioso. Se van a abrir a las visitas al público otras dependencias salvaguardando la esencia del convento, con las construcciones propias del siglo XVII. Apenas se realizarán intervenciones, lo único previsto es la mejora de la accesibilidad con la colocación de un ascensor.
Algunas estancias que habían permanecido cerradas al público se podrán visitar un vez que se realicen las obras. Se trata de la habitación y la celda de Sor María Jesús, así como la enfermería.
El antiguo refectorio de lasa hermanas y la sala de rezos y la antigua sacristía, el claustro y los lavaderos, además de las piezas textiles elaboradas por las monjas. En algunas ocasiones también estará abierto el coro.
El proyecto de obras ha sido dictaminado por la Comisión Territorial de Patrimonio que lo ha autorizado con prescripciones para realizar la caja del ascensor y se deja pendiente la propuesta de colocar placas solares en los jardines por su posible impacto al conjunto histórico. Por último, se debe realizar un seguimiento arqueológico en la zona que es susceptible de albergar restos de interés.