Los viticultores de Ines y Villálvaro destacan en el XIII Concurso de Vinos Caseros de San Esteban
El certamen reconoce a los mejores blancos, rosados, ojo gallo y tintos de la comarca

Foto de familia de los participantes en el concurso de vinos caseros de San Esteban.
San Esteban de Gormaz volvió a reunir este fin de semana a viticultores y aficionados al vino artesanal con la celebración del XIII Concurso de Vinos Caseros de la Comarca, organizado por la Asociación Amigos de las Bodegas y el Castillo. El Lagar de San Miguel acogió una cita que reafirma la tradición vitivinícola local y reconoce el trabajo de quienes mantienen viva una elaboración transmitida de generación en generación.
El concurso, dirigido a viticultores empadronados en los municipios de la comarca y con viñedos propios, reunió muestras en cuatro categorías: blanco, rosado, ojo gallo y tinto. Todas las elaboraciones fueron evaluadas de forma anónima por un comité de cata que valoró aspectos visuales, olfativos y gustativos.
En vinos blancos, el primer premio fue para Plácido Sotillos, de Miño, seguido de Benito Elvira, de Ines, y Abel Rupérez, de Piquera. En rosados, el jurado distinguió a Vicente Vicente Elvira, de Ines, mientras que Abel Rupérez, de Piquera, y Benito Elvira, también de Ines, completaron el podio.
La categoría de ojo gallo estuvo protagonizada por elaboradores de Villálvaro: Francisco Romero obtuvo el primer premio, Julián Romero el segundo y Joaquín Aguilera el tercero. En tintos, la ganadora fue Sara Chicharro, de Ines, seguida de Javier Romero e Inés Andrés, ambos de Velilla.
La programación del certamen comenzó el viernes con el inicio de la cata y concluyó el sábado con la entrega de premios en el Lagar de San Miguel. La jornada continuó con una merienda amenizada por dulzaineros, una visita a bodegas y un baile-limonada en la Plaza de San Esteban, actividades que completaron una celebración ya consolidada en el calendario estival del municipio.
Con trece ediciones, el Concurso de Vinos Caseros se ha convertido en una de las citas más representativas de la comarca, reforzando su identidad vitivinícola y reconociendo el esfuerzo de quienes mantienen viva la cultura del vino artesanal. La iniciativa cuenta con la colaboración de entidades, empresas e instituciones locales comprometidas con la promoción del patrimonio enológico y el desarrollo del medio rural.