San Esteban
Las Casas Regionales de Soria reivindican su papel como embajadoras de la provincia
El encuentro anual reúne a once entidades y recuerda a Agustín de Toro, figura clave del asociacionismo soriano
Imagen del encuentro de Casas Regionales.
San Esteban de Gormaz acogió este sábado el XXXIV Encuentro de las Casas Regionales de Soria, una jornada que reunió a representantes de once entidades repartidas por España y Argentina, además de jóvenes procedentes de Cuba, Bolivia y Argentina vinculados a programas de liderazgo de la Junta de Castilla y León. La cita volvió a convertirse en un espacio de convivencia y reencuentro para quienes mantienen vivo el vínculo con la provincia desde la diáspora, reforzando la identidad soriana más allá de sus fronteras.
Delegaciones de Alcalá de Henares, Barcelona, Cantabria, Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid, Burgos, Zaragoza, Bilbao y Buenos Aires participaron en un programa que combinó actos institucionales, actividades culturales y momentos de homenaje. La red de Casas y Centros Sorianos suma actualmente 90 entidades en España y 29 en distintos países, un entramado que refleja la continuidad del sentimiento de pertenencia entre generaciones.
El acto oficial reunió al alcalde de San Esteban, Daniel García; a la delegada territorial de la Junta, Yolanda de Gregorio; al presidente de la Diputación, Benito Serrano; y a los responsables de la Confederación Internacional y la Federación de Casas Regionales, Fernando Guerra y Javier Muñoz. Serrano, natural también de la localidad, dio la bienvenida a los asistentes recordando que, para él, recibirles en San Esteban era hacerlo “en mi propio pueblo”. Agradeció el trabajo del Ayuntamiento y de la Federación para sacar adelante una edición que, subrayó, “no llega a 34 años por casualidad”, sino gracias al esfuerzo continuado de quienes sostienen estas entidades durante todo el año.
Foto de familia de la cita en la villa ribereña.
Durante su intervención, el presidente de la Diputación reivindicó el papel de las Casas Regionales como espacios que mantienen viva la cultura y las tradiciones de Soria entre quienes tuvieron que abandonar la provincia. “Sois los mejores embajadores que tiene Soria”, afirmó, destacando que en estas entidades “se sigue hablando de nuestras costumbres, de nuestras raíces y de lo que somos”. Para el presidente, esa labor es esencial para que las nuevas generaciones mantengan el vínculo con sus antepasados y no se pierda la identidad soriana.
Serrano defendió que las Casas Regionales han evolucionado y deben seguir haciéndolo. Recordó que, durante décadas, funcionaron como un punto de apoyo para quienes emigraban, pero que hoy su papel debe orientarse a transmitir cultura, identidad y proyectos. En este sentido, avanzó que la Junta y la Diputación trabajan en un proyecto piloto en la Casa de Soria en Madrid para convertirla en un espacio donde mostrar iniciativas empresariales y propuestas de sorianos tanto de la diáspora como de la provincia. “Es una idea que podrá replicarse en otros lugares”, señaló, convencido de que Soria debe proyectarse más allá de sus límites geográficos.
El presidente animó a las Casas Regionales a seguir trabajando y a involucrar a los más jóvenes: “Necesitamos que se sumen, que participen y que continúen esta experiencia tan valiosa”. También destacó la relación constante con las entidades de Argentina, con las que la Diputación mantiene contacto durante todo el año para apoyar iniciativas y reforzar la presencia de Soria en el exterior.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el homenaje a Agustín de Toro Lafuente, histórico presidente del Centro Soriano Numancia de Bilbao y figura clave del asociacionismo soriano. Serrano destacó su compromiso y su labor en la defensa de las tradiciones y la identidad de la provincia, y envió un recuerdo a su trayectoria, marcada por décadas de dedicación a la comunidad soriana.
Tras el acto institucional, la programación continuó con la misa en la parroquia de San Esteban Protomártir, la apertura de la exposición “Doña Violante y sus normas de vendimia”, varias visitas guiadas por la localidad y la tradicional comida de hermandad. La tarde incluyó la presentación del proyecto “Tras las huellas de un territorio”, un concierto lírico-musical ribereño y la actuación de la Agrupación Musical Compases del Duero, que puso el broche final a una jornada marcada por la identidad, la memoria y el compromiso con las raíces sorianas.