Los cursos de Santa Catalina ensalzan el liderazgo cultural de El Burgo
La cita, que cerró este viernes su 39ª edición, superó los 90 matriculados y reunió a más de 4.300 asistentes, consolidando a la villa como referente cultural en Castilla y León
Los cursos de Santa Catalina aúpan el liderazgo cultural de El Burgo.
El Burgo de Osma puso fin este viernes a la 39ª edición de los Cursos Universitarios de Verano de Santa Catalina en un acto oficial celebrado en el Hotel Castilla Termal, ubicado en la histórica Antigua Universidad de Santa Catalina. La clausura estuvo marcada por un balance institucional muy positivo y por la reafirmación del arraigo cultural de una iniciativa que, desde hace casi cuatro décadas, convierte a la villa en uno de los epicentros académicos más singulares de Castilla y León.
El director de los cursos, Carmelo Gómez, abrió el acto con una valoración especialmente favorable de una edición que arrancó el pasado 20 de julio superando los 90 matriculados iniciales y colgando el cartel de plazas limitadas en varias propuestas.
Recordó que este año se han impartido tres monográficos especializados y que la programación cultural paralela ha reunido a 4.300 espectadores. «Estos cursos son singulares por su lugar, su antigüedad y su proyección cultural. Año tras año seguimos creciendo, y lo que permite que Santa Catalina continúe viva es la calidad de los alumnos», afirmó, destacando también el nivel de los ponentes.
Añadió asimismo que es un «lujo contar con Tejerina, Truchuelo, René, Carmen Morte… no solo por los conocimientos que atesoran, sino por sus trabajos de investigación y publicaciones».
El núcleo académico de esta edición se ha articulado en torno a tres grandes áreas: un bloque sobre Historia y Cristianismo Medieval, organizado por la Universidad Pontificia, que profundizó en la convivencia de las tres culturas, el misterio del Santo Grial o el nacimiento de la peregrinación jacobea; otro sobre Guerra en la Antigüedad y Edad Moderna, dirigido por la Universidad de Cantabria, centrado en la vida militar en la Monarquía Hispánica, la defensa mediterránea y el papel de las mujeres y madres en los Tercios; y un tercer bloque vinculado a la identidad local, con guiños explícitos al 925º aniversario de la fundación burgense. Gómez subrayó que la media de alumnos por curso ha sido de 33 y que la ratio profesor-alumno, de siete por docente, permite «una conexión, una comunicación y una familiaridad» que distinguen a Santa Catalina de otras propuestas estivales.
El alcalde de El Burgo de Osma, Antonio Pardo, destacó el valor de sostener un proyecto de esta magnitud en una localidad de 5.000 habitantes. «Este es el caso de unos grandes cursos de verano, dirigidos por estupendas personas, con una idea prodigiosa desde hace 39 años y que mantiene el pulso del nivel cultural de la villa», señaló, reivindicando el impacto turístico y social que generan.
El presidente de la Diputación Provincial, Benito Serrano, insistió en que apoyar estos cursos es respaldar tres pilares: educación, reto demográfico y orgullo de provincia. «La cultura fija población y genera economía. Que un pueblo como El Burgo de Osma pueda convertirse cada verano en un referente universitario al nivel de los mejores es algo que debemos valorar», afirmó, recordando que durante estos días la villa «se ha llenado de conferencias, debates, preguntas, curiosidad y, sobre todo, personas».
Por primera vez, la Junta de Castilla y León ha participado como patrono a través del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. Su delegada territorial, Yolanda de Gregorio, celebró la incorporación y destacó la importancia de acercar la excelencia universitaria al territorio. «La cultura y el conocimiento son los mejores instrumentos para la cohesión territorial, la identidad y el progreso», afirmó. También felicitó a los alumnos y destacó que «vuestra presencia demuestra que existe una sociedad interesada por aprender y seguir formándose a lo largo de toda la vida».
El profesor René Jesús, director de uno de los monográficos, cerró las intervenciones con un mensaje cargado de afecto hacia la villa asegurando que «en pocos sitios me siento tan feliz como en El Burgo. Disfrutar de sus calles, de su patrimonio y de su gente es un privilegio», señaló, recordando el legado histórico de la Universidad de Santa Catalina y el papel de figuras como Pedro de Acosta y Joaquín de Eleta en la construcción del patrimonio local.
Aunque el programa académico concluyó al mediodía, la agenda cultural continuó por la tarde con la conferencia 'El monasterio de San Jerónimo de Guijosa' que cerró la jornada prolongando la actividad cultural en la villa. La clausura de esta edición abre ya el camino hacia la 40ª, que comenzará a prepararse en las próximas semanas, con el compromiso institucional de mantener viva una iniciativa que, tras casi cuatro décadas, sigue creciendo y fortaleciendo la identidad cultural de El Burgo de Osma.