Heraldo-Diario de Soria

El alcalde de Espeja, molesto con Catastro por denegarle el acceso de datos al ser "cargo político"

El regidor expone que esta medida no tiene en cuenta la realidad de la España rural

Espeja de San Marcelino.

Espeja de San Marcelino.HDS

Soria

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El alcalde de Espeja de San Marcelino, José Ramón García Esteban, ha mostrado su malestar por la decisión de la Gerencia Territorial del Catastro en Soria para denegarle el acceso a determinadas bases de datos catastrales a los alcaldes al considerar que son cargos políticos y no empleados públicos.

Así se desprende de la contestación a un recurso de alzada, presentado por el regidor de Espeja, después de que la Gerencia de Catastro le denegase su solicitud de acceso. 

El alcalde de la localidad soriana expresó su malestar y lamentó el desconocimiento de la Gerencia de la realidad administrativa de los pequeños municipios rurales. 

“Como si algunos empleados públicos no fuesen puestos políticos, en muchos casos designados a dedo por el partido gobernante, al alcalde, por lo menos, lo ha elegido el pueblo”, expone en un comunicado de prensa.

En este sentido insiste que para adoptar esta decisión no se tiene en cuenta la realidad de la España rural y vaciada, donde la organización administrativa de un pequeño municipio dista del funcionamiento de las ciudades.

“¿Quién conoce mejor la realidad de un pueblo que su alcalde?”, se pregunta José Ramón García que recuerda que en muchos municipios pequeños no existe personal administrativo permanente. 

Los secretarios pueden prestar servicio varios días determinados, acuden únicamente una vez por semana o comparten su puesto con varios ayuntamientos. Además, como cualquier empleado público, tienen vacaciones, permisos y periodos de ausencia.

El regidor expone que mientras tanto, el Ayuntamiento continúa funcionando y quien está permanentemente al frente de esa administración municipal es, en muchas ocasiones, el alcalde.

El alcalde de un pequeño municipio no se limita a presidir los plenos o representar institucionalmente al Ayuntamiento.

En la práctica, desarrolla una enorme cantidad de tareas necesarias para que el municipio pueda seguir funcionando, entre las que se encuentran la tramitación y la firma de certificados de concordancia y otros certificados municipales, “un alcalde no puede certificar algo que no ve si no tiene acceso al catastro”, matiza.

Además, también gestiona expedientes administrativos relativos con el catastro, dicta órdenes y requerimientos de limpieza de solares, que se necesita consultar al catastro para saber quiénes son sus dueños, atiende a los vecinos y sus solicitudes, colabora en la identificación y localización de inmuebles, trámites que no se pueden realizar sin acceso al catastro.

El alcalde de Espeja de San Marcelino también mencionó que se hace cargo de la gestión de incidencias relacionadas con parcelas, caminos, viviendas y servicios

municipales, además de participar en expedientes urbanísticos y de disciplina municipal, supervisas obras y servicios, atender emergencias y problemas de abastecimiento, caminos, incendios o residuos y coordinar a los trabajadores municipales, entre otros cometidos, “en definitiva, hace de alcalde, de gestor, de administrativo y, cuando las circunstancias lo exigen, hasta de alguacil, no se trata de una queja personal”, puntualiza el regidor, “sino que se trata de poner sobre la mesa una realidad que viven cientos de pequeños municipios de toda España”.

Desde el Ayuntamiento de esta pequeña localidad, se entiende que la Administración Pública debe garantizar la seguridad, la protección de datos y el correcto uso de la información, “pero una cosa es garantizar la seguridad de la información y otra muy diferente es establecer barreras administrativas que dificulten el trabajo diario de los ayuntamientos” que es lo que consideran que ocurre con las normas de funcionamiento del catastro.

Se insiste que cada vez hay una distancia mayor entre determinadas decisiones burocráticas y la realidad de los pequeños municipios, “desde un despacho es fácil diseñar una Administración, en un pueblo hay que vivirla”, según recoge el comunicado, en el que también expone que desde Espeja de San Marcelino se defiende una administración pública eficaz, segura y garantista, pero que conozca la realidad del territorio.

Por último, realiza un llamamiento para que se escuche a los alcaldes rurales para adoptar decisiones que afecten al funcionamiento de los ayuntamientos y a la vez que se faciliten las herramientas adecuadas.

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