Energía
La planta de biometano de Ólvega eleva un 20% su capacidad de tratamiento hasta las 59.000 toneladas al año
La autorización ambiental incorpora nuevas instalaciones y obliga a reforzar los controles sobre olores, emisiones, fugas, aguas y almacenamiento del digestato

Planta de Biolvegas
La planta de digestión anaerobia y generación de biometano de Ólvega (Soria) elevará un 19,9% su capacidad máxima de tratamiento, al pasar de las 49.213 a las 59.000 toneladas anuales, tras la modificación de su autorización ambiental para incorporar una serie de cambios en sus instalaciones y proceso productivo.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental publicó este jueves en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) la orden que modifica la autorización como consecuencia de dos modificaciones no sustanciales, las número cinco y seis. La planta, que se encuentra en funcionamiento, cuenta con autorización ambiental desde septiembre de 2020.
Los cambios incluyen la instalación de dos depósitos horizontales de acero para el almacenamiento temporal de residuos líquidos, una nueva zona para residuos, la reubicación de los compresores de oxígeno y la sustitución de la caldera principal de biogás por una de gas natural, además de otra caldera de apoyo también de gas natural.
Asimismo, la modificación contempla un sistema fotovoltaico de autoconsumo, una laguna de retención para aguas pluviales, un nuevo piezómetro para controlar posibles infiltraciones o fugas, la ampliación de la zona hormigonada de recepción y un sistema flotante de mezcla y aireación en la balsa de almacenamiento de digestato.
Con la ampliación, la capacidad máxima de la instalación alcanza las 161,6 toneladas diarias. La planta producirá biogás mediante digestión anaerobia de los residuos y posteriormente lo someterá a un proceso de depuración para obtener biometano con características de gas natural apto para su incorporación a la red.
La autorización establece una serie de condiciones ambientales para el funcionamiento de la planta. Entre ellas figura la obligación de desarrollar un plan de gestión de olores para reducir y eliminar estas emisiones y mantener confinados de forma permanente durante el funcionamiento normal los principales focos susceptibles de generar emisiones difusas.
La descarga de materiales deberá realizarse en una nave o sistema cerrado o mediante sistemas estancos, mientras que los residuos frescos permanecerán almacenados el menor tiempo posible antes de su tratamiento. La zona de recepción y descarga deberá mantener cerrados sus accesos salvo durante el tránsito de vehículos y contará con un sistema de aspiración de gases. La empresa tendrá que registrar las horas de funcionamiento de los extractores y las posibles incidencias, además de disponer de dispositivos de extracción y depuración duplicados.
También deberá utilizar sistemas de detección de fugas o fallos que permitan actuar ante anomalías en tiempo real y disponer de un plan general de mantenimiento que incluya los equipos del proceso, los sistemas de tratamiento de emisiones y las conducciones.
La orden fija además límites y controles para las emisiones a la atmósfera. Las dos calderas tendrán un límite de emisiones de óxidos de nitrógeno de 100 miligramos por metro cúbico normal, con controles internos anuales y externos cada tres años. En la corriente de gases del proceso de depuración se establece un control continuo del metano y controles específicos de olores.
El proceso de depuración del biogás deberá disponer también de un sistema de monitorización continua del caudal y del porcentaje de metano para cuantificar las emisiones a la atmósfera.
En materia de aguas, las procedentes del lavado del badén sanitario y del arco de limpieza no podrán incorporarse al proceso de digestión anaerobia y deberán recogerse y tratarse de manera independiente. La gestión de las aguas pluviales permitirá su reutilización dentro de las instalaciones y mantendrá el criterio de 'vertido cero' de la planta.
Por su parte, la laguna destinada al digestato tendrá una capacidad útil de 13.050 metros cúbicos y estará impermeabilizada, contará con un sistema flotante de mezcla y aireación y dispondrá de drenaje hacia tres arquetas de inspección para comprobar posibles fugas. En el funcionamiento habitual, el digestato permanecerá en los dos tanques cubiertos y la laguna se utilizará únicamente cuando circunstancias excepcionales obliguen a disponer de una mayor capacidad de almacenamiento.