Patrimonio constata que la estabilidad del torreón del Palacio de Almazán está «comprometida»
La Junta elaborará un estudio técnico específico para garantizar su estabilidad

Director general de Patrimonio de la Junta visita las obras del Palacio de Almazán.
Las obras de emergencia para estabilizar el Palacio de los Hurtado han puesto de manifiesto «la extrema y delicada fragilidad» en la que se encuentra el torreón del inmueble cuya estabilidad «se encuentra comprometida», según explicó el director general de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta de Castilla y León, José Ramón Sola, que visitó ayer el arranque de estas obras que ejecuta directamente el Gobierno regional.
El pésimo estado del torreón, una parte destacada del conjunto monumental BIC, exige, por parte de la Junta, la realización de un estudio técnico específico para determinar cómo garantizar su estabilidad.
Según explicó Sola, esta vulnerabilidad está relacionada tanto con los efectos del último derrumbe, como con la falta de conservación del inmueble durante años.
Por ello, la Consejería está analizando las soluciones técnicas necesarias para asegurar este elemento y evitar nuevos daños.
La intervención responde a la situación de riesgo generada por los dos sucesivos colapsos que se produjeron en el plazo de 20 días el pasado mes y que afectaron la galería porticada, a distintos elementos estructurales y que han comprometido la estabilidad de las partes que permanecen en pie.
A este escenario se suma la comprobación del avanzado estado de deterioro del edificio, consecuencia de una falta de conservación prolongada.
En este sentido, Sola señaló que el estado del inmueble en las zonas afectadas por la intervención «denota una ausencia de conservación lamentable», y recordó que «estas acciones corresponden exclusivamente a los propietarios del inmueble».
Las obras avanzan a buen ritmo y dada la complejidad constructiva y estructural del palacio hace necesario recurrir a medios técnicos extraordinarios y especializados. Sola reiteró que «el escenario es verdaderamente complejo», no tanto por las partes que se han caído sino por los arrastres que se han generado.
Los trabajos incluyen el apuntalamiento de las zonas afectadas, con actuaciones ya ejecutadas en las plantas sótano y primera, y en el área de los arcos, como medida previa a las operaciones de consolidación destinadas a afianzar los elementos comprometidos.
Asimismo, se está trabajando en la identificación, recuperación y acopio de los materiales originales desprendidos, actualmente depositados en el patio del palacio, para garantizar su adecuada conservación.
La actuación cuenta con una empresa encargada de la ejecución, dirección de obra y coordinación de seguridad y salud y asistencia especializada en restauración para la identificación y gestión de los elementos recuperados.
La Consejería está desarrollando los trabajos con especial atención a la seguridad de los profesionales, condicionante prioritario en una intervención de estas características, así como a las garantías técnicas necesarias para consolidar las estructuras.
Estas obras de emergencia arrancaron hace unos diez días. Entre los profesionales contratados se encuentra un restaurador que se encargará de la identificación de los elementos que se han caído que se han recogido y que se encuentran en el patio del Palacio.
Ya se han llevado a cabo los apeos de la planta sótano y primera de los arcos, con el objetivo de abordar en los próximos días el afianzamiento de otras partes dañadas del inmueble.