Tierras Altas despide a los últimos trashumantes de Navabellida
Cerca de 80 personas acompañan al rebaño por cordeles y senderos de Castifrío
Ruta de senderismo con las ovejas de Navabellida.
No todos los días se tiene la oportunidad de caminar junto a las ovejas y a su ritmo. Cerca de 80 personas tuvieron ayer la oportunidad de hacerlo y conocer la vida de los pastores trashumantes que está a punto de extinguirse en la provincia de Soria y que hace siglos tuvo un peso determinante en la economía provincial por las miles de cabeza de ganado ovino que había en la provincia.
Los últimos trashumantes sorianos, los hermanos Pérez, de Navabellida, iniciarán en unos días su viaje de ida a Extremadura y posiblemente no volverán al año que viene a Soria, o lo harán con menos de sus 1.500 merinas.
Por eso, a lo largo de este fin de semana, las jornadas ‘Tras la estela del tiempo’, de la Mancomunidad de Tierras Altas, han dado la oportunidad a un grupo de turistas de conocer la vida de los pastores, pero también de estar presentes en la despedida de los veteranos ganaderos de Navabellida hacia Cáceres y a lo mejor en la que puede ser su última trashumancia, ya que en primavera tomarán decisiones y sienten que ha llegado el momento de colgar las botas que tantos senderos, cordeles y cañadas han recorrido a lo largo de su vida.
La trashumancia ha quedado relegada a una actividad turística que despierta el interés del público y que la Mancomunidad de Tierras Altas ha tomado como una de sus actividades estrellas en su programación anual.
Este último semana de octubre, la Mancomunidad celebra estas jornadas para divulgar la vida de los pastores y la trashumancia con un amplio programa, en el que no falta la gastronomía, las charlas y también el camino por cordeles y senderos que permiten comprender lo que fue la Mesta.
Concretamente ayer, el camino se realizó entre Castilfrío de la Sierra, localidad ganadera por excelencia, y el paraje donde se encuentra el Castro El Castillejo, un asentamiento de la Edad del Hierro.
El yacimiento conserva vestigios de su sistema defensivo y ha sacado a la luz recientemente restos arqueológicos y elementos que ayudan a reconstruir cómo vivían sus antiguos pobladores.
Entre los hallazgos figuran materiales del ajuar y evidencias de construcciones, junto a los restos de una muralla que protegía el asentamiento. El alcalde de Castilfrío, Tomás Cabezón, explicó ayer a los asistentes las claves de este yacimiento.
Hoy domingo continúan las jornadas está dedicada a la cultura de la muerte en el Neolítico, que cuenta con su máximo exponente en los dólmenes, monumento destacado y del que hay una muestra en Carrascosa de la Sierra.
Se ha organizado una ruta senderista hasta este monumento en Carrascosa, en la que también acudirán el rebaño de ovejas y los ganaderos que tendrán los animales guardados este fin de semana en la casa de la Mesta en Castilfrío.
Al finalizar se degustarán las migas pastoriles y posteriormente los asistentes podrán participar en la construcción del dolmen del siglo XXI. Cada año se coloca una piedra en el marco de las jornadas ‘Tras la estela del tiempo’. En esta ocasión será la séptima piedra.