Samuel, joven cazador de Soria: «Empecé a cazar a los cuatro o cinco años, entonces ya acompañaba a mi padre a la codorniz o al conejo»

Si el conejo y la perdiz hablaran escribirían una historia coral de caza, monte y pueblo. O si lo hiciera la becada, pluma auténtica e insólito pico, en codiciada espera. En ambos casos es este joven, y muchos otros como él, quien mantiene viva la costumbre ancestral de la caza en la provincia de Soria. Sin más ruidos que los necesarios, sin los daños que les infiere la práctica cinegética a ojos del Ministerio de Juventud e Infancia. Castizo el refrán que dicen en el medio rural: cuando el diablo no tiene qué hacer con el rabo mata moscas. O lo intenta. Charlamos con Samuel Sánchez Romanos, de Ólvega.

Samuel en una imagen de finales de enero de 2026.HDS

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Pregunta.– ¿Cómo se está despidiendo la temporada de caza en Soria?

R. Se ha despedido hace relativamente poco y lo ha hecho con un temporal de frío y agua. Ha salido poca caza estos últimos findes, pero la verdad es que la temporada ha ido bastante bien, bastante correcta. Disfruté como un enano del trabajo de los perros y en buena compañía.

P. ¿Más jabalíes esta temporada?

R. No cazo jabalí. Mi pasión es la caza menor con perro de muestra y al jabalí suelo ir poco, a alguna batida que hay en el pueblo. Aquí no ha afectado la peste porcina como en Cataluña.

P. Habla de disfrutar... ¿Usted por qué caza?

R. Cazo más que nada porque me lo inculcaron desde muy pequeñito. Tengo recuerdos de cuando tenía tres o cuatro años de ir con mi padre a cazar. Pero es que no solo es ir a cazar. La caza no solo engloba disparar al animal y abatir pieza. La caza va de estar en el monte, de analizar comportamiento de animales, de las distintas aves que hay, de un corzo, de verlos. Lo último que valoro es abatir al animal. Yo me lo paso bien durante todo el año, aunque no sea temporada de caza saliendo con mis perros y viendo al animal en su hábitat. Si luego es una cosa positiva porque controlas poblaciones y tal, pues bien. Yo disfruto mucho.

P. El Ministerio de Juventud e Infancia plantea prohibir a los menores de edad acceder a los menores a actividades de caza y, por tanto, acompañar a sus mayores, argumentando riesgos relevantes a la integridad psíquica, entre otras razones. ¿Cuáles son los suyos? Sus daños, me refiero. Yo le veo bien, pero no sé...

R. Yo daños no he tenido ninguno. Al revés. La caza te enseña a evaluar la naturaleza. A una cosa que te llevan tus padres, tu padre y tu madre desde muy pequeñito, no creo que te vayan a llevar a algo que te vaya a hacer daño psicológico, sino todo lo contrario. La caza aporta muchas cosas que el entorno urbano no te puede aportar, el contacto con la naturaleza, disfrutar de amistades, de familia... No le veo ningún riesgo psicológico.

P. ¿Estaba al tanto de esta iniciativa?

R. Algo había oído. En redes sociales siempre se hablan mucho las cosas. Pero no había hecho mucho hincapié porque me parece una gran tontería lo que están proponiendo.

P. Autónomo a los 21 años. ¿Qué le fastidia más el agobio de los impuestos o que alguien le hable de la caza desde un despacho sin haber ido nunca al monte?

R. Son situaciones muy diferentes. Estamos hablando del ámbito laboral y del deportivo o de ocio. A las personas que hablan sin saber y sin haber estado en la situación, en la naturaleza, cazando y viendo poblaciones de animales, les invitaría algún día a ver cómo es de verdad, porque tienen una imagen muy equivocada. Yo no sé cómo vive la gente en las grandes ciudades, ellos no saben cómo vive la gente cazadora de los pueblos o incluso de alguna ciudad.

P. ¿A cazar se aprende?

R. Bueno... Vas cogiendo cada vez más confianza. No puedes salir a cazar sin un previo aprendizaje. Cuando sales a cazar hay que tener mucha conciencia de lo que llevas en las manos y el daño que puedes hacer con ella.

P. ¿Cuándo y por qué empezó a cazar y por qué sigue haciéndolo?

R. Empecé a cazar sobre los cuatro o cinco años. Entonces ya acompañaba a mi padre a la caza de la codorniz, a cazar conejos, al rececho del corzo y en alguna batida de aquí del pueblo. Y lo que me ha impulsado a seguir es todo lo que me ha enseñado mi padre, incluso mi abuelo. Me ha impulsado a seguir el momento de estar cazando y de estar haciendo lo que realmente te gusta, estar con mis perros a los que he entrenado previamente. Me ha impulsado la naturaleza, cazando especies que has visto crecer, que has cuidado con los bebederos, les han echado comida. Yo cuando voy cazando, estoy desconectado del mundo a mi alrededor, voy solo a mi rollo y luego también que todo lo que cazo lo aprovecho.

P. ¿Soria sería la misma sin la afición a la caza?

R. Creo que no. Soria no sería la misma sin la caza; ya no hablamos de la afición, sino a nivel de población. La naturaleza es muy sabia. Si no la regulamos nosotros los cazadores... Mira lo que está pasando ahora en la Sierra de Gredos con las cabras... hay enfermedades nocivas para los animales, que al final pueden acabar extinguiéndose. Los corzos han pegado un bajón muy gordo estos últimos años. Es nuestra obligación también. La caza hace falta por motivos de regulación y control de especies.

P. Primer consejo que le dio su padre en relación con la caza.

R. Sobre todo la seguridad. Es lo principal que me han inculcado desde muy pequeño. Seguridad y el hacer las cosas por gusto. No salir a cazar por cazar. Tener la motivación de salir a cazar y que el día que se me pasen los nervios previos de ir a cazar, deje de ser cazador. (Explíqueme eso). No solo cazo, bueno cazar solo cazo en temporada, pero el resto del año cuido de la perdiz roja que hay en el pueblo, llenando bebederos, poniendo comida porque están criando de junio a septiembre. Luego ves la población del corzo, cómo va. En la caza de la becada sales con los perros... Es como una rueda. Según lo que hagas antes de ir a cazar tendrás resultados.

P. Dentro de esa rueda vital que habla, si un día tiene hijos ¿actuará igual que ha hecho su padre con usted?

R. Sí. A mí no me han obligado en ningún momento a ser cazador. Siempre lo he tenido claro. Me acuerdo que alguna vez me dejaban en casa con mi madre, porque hacía mucho frío, y yo pegarme llorando toda la mañana porque quería ir a cazar. Es algo que a mis hijos inculcaría, pero luego ya es algo que tiene que nacer de él. Yo tengo amigos que han tenido hijos y no han querido ser cazadores. En ningún momento un cazador es cazador obligado. Un cazador lo es por pasión, no por obligación.

P. ¿Cómo se vive la caza en su entorno de amistades?

R. Casi todos los amigos que tengo son igual que yo. Siempre hay gente con sus más y menos, pero tengo muy buenos amigos que son como yo.

P. La caza es medio rural y en Soria, también mucho dinero.

R. La caza ha conseguido que haya pueblos que tenga vida cuando sin ella seguramente estarían medio deshabitados. Es trabajo en los pueblos, gente fija... Yo veo la caza un medio bueno para que los pueblos no se despueblen. Económicamente deja mucho dinero.

P. Es el autónomo más joven que conozco. Y está además estudiando. ¿Cómo lo hace?

R. Me inquieta un poco el futuro, la verdad, pero creo que he elegido bien el sector en el que quiero estar, que es un sector que hace falta (el de la fontanería). Preocupaciones no tengo muchas.

P. ¿Por qué apostó por ello?

R. Mi padre siempre ha sido fontanero y hace siete años abrió una empresa con un socios. Yo mientras estaba estudiando. Me he sacado ADE, grado medio y superior. He probado un poco de todo: he estado en una gestoría, en una empresa grande, de peón en una fábrica y había estado con mi padre algún verano. Vi que lo que realmente me gustaba era ser mi propio jefe, te organizas y haces las cosas con más gusto porque son para ti. No dependes de nadie, lo que compras es tuyo y según lo que facturas al mes, cobrarás. Esa satisfacción no te la da ningún trabajo.

P. Su última jornada de caza.

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R. El último día de la caza menor, el 25 de enero. Llovía hacía mucho viento. Fui a la caza de al becada y no me fue mal. Disfruté mucho con los perros, porque tengo uno que se está iniciando ahora en la caza de la becada. Estoy muy contento con ellos.