Los servicios sociales vigilan a la madre de mellizos a los 64 años
Una hija anterior está ahora con una familia de acogida porque no fue capaz de cuidarla / Un equipo, que incluye a la fiscalía de menores, ya ha contactado con la madre y el hospital para verificar su estado

La paciente tendida en la camilla, momentos antes de que se le realizara la cesárea.-HOSPITAL RECOLETAS
Los servicios sociales de la Junta de Castilla y León y la Diputación de Burgos se enfrentan a un complejo caso protagonizado por una mujer de 64 años que acaba de ser madre de mellizos, en el que no falta un debate ético y casi metafísico sobre su derecho a querer ser madre, quedarse embarazada y llevar a término su gestación, por lado, y la obligación legal y moral de tutelar a los niños con todas las garantías de afecto, nutrición, seguridad y desarrollo vital.
Este conflicto se plantea a consecuencia de los antecedentes de la madre respecto a una hija anterior, no por la edad a la que ha vuelto a cumplir su deseo de maternidad. Según confirmaron a este periódico fuentes de los servicios sociales regionales, su primera hija, que actualmente tiene seis años, vive en acogida permanente con una familia adoptiva después de que a la madre Mauricia I. A. se le retirara legalmente su custodia por su incapacidad de hacerse cargo de la menor. Según las mismas fuentes, la niña carecía de una alimentación e higiene adecuadas, estaba desatendida e, incluso, vestía pobremente pese a que la madre disponía de medios económicos.
Esa es la situación que quieren evitar ahora los servicios sociales de la Junta y la Diputación que ya se han dirigido al hospital privado para conocer «la situación del parto, de los niños y de las circunstancias psicosociales que rodean al entorno familiar de la madre».
El caso estaba ya bajo la mirada de los profesionales del equipo de intervención familiar y de la Diputación que venía trabajando con esta mujer desde un Ceas cercano a su localidad natal de Palacios de la Sierra, ya que según al parecer, la madre presenta algún tipo de alteración de la conducta. A mayores, el caso se está viendo en coordinación con la fiscalía de Burgos, que será quien tenga la última palabra en el caso de que los equipos de atención social propongan adoptar cualquier actuación de carácter protector en beneficio de los dos recién nacidos.
No obstante, la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, pidió ayer en Ávila que «no se prejuzgue» el caso y recordó que en estos casos se sigue siempre un protocolo prestablecido, que ya está en marcha.
De momento, el equipo multidisciplinar, compuesto por psicólogos, trabajadores sociales y licenciados en Derecho de la Gerencia Regional de Servicios Sociales, se ha puesto ya a analizar y estudiar si existe situación de riesgo para los recién nacidos. De hecho ya han contactado con el centro hospitalario de Recoletas para conocer las reacciones y conducta de la madre, el estado de los menores y el plan médico de los próximos días para saber en qué momento recibirán el alta y volverán a Palacios, lo que presumiblemente sucederá a mediados de la semana próxima.
Según fuentes de la Consejería de Familia, «en base a las circunstancias piscosociales del caso y a lo que los profesionales evalúen se tomarán las medidas más adecuadas al interés de los bebés». «No podemos prejuzgar ni hacer una valoración», remarcó la consejera.
Un éxito médico
Pero el caso tiene otra vertiente, al margen de la tutela de los menores, que ha llamado la atención de la comunidad médica nacional ya que Mauricia I. A. ha sido madre a los 64 años y se ha convertido en la mujer de mayor edad en España en dar a luz tras un tratamiento de fertilidad a dos mellizos, una niña y un niño, que pesaron algo más de dos kilos y medio al nacer. La preparación y la inseminación se desarrollaron en EEUU, pero la gestación y alumbramiento por cesárea han tenido lugar en Burgos bajo la supervisión de los especialistas de la clínica Recoletas, «en la que ya confió hace seis años para dar a luz a su primera hija».
De hecho, la gerente, Pilar Gómez, explicaba que «es una satisfacción poder realizar este servicio y demuestra la confianza que esta paciente ha tenido en nuestro hospital» y precisaba que el centro ha puesto todos los medios a su alcance para lograr el ‘final feliz’ que colocaba sobre estas dependencias el foco mediático. «Tenemos un equipo de ginecólogos, matronas y todo el personal de enfermería y auxiliar que se requiere para poder llevar a cabo este tipo de intervención con todos los medios técnicos para abordar cualquier situación que se pueda llegar a producir en el quirófano», insistía Gómez.
Así, lograban sacar adelante este caso, excepcional no sólo en Castilla y León, sino también en España, por ser una de las pocas mujeres que, tras superar la barrera de los 58 años, ha logrado llevar un embarazo gemelar a término.
La «exitosa» intervención requirió un «trabajo coordinado» liderado por los ginecólogos Wen Rodríguez y Verónica Palomo, en colaboración con los pediatras José Manuel Merino y José Gutiérrez, dos matronas y todo el equipo de enfermería y auxiliares.
Los especialistas optaron por una cesárea programada, generalmente indicada en estos casos para los embarazos múltiples de gemelos para mayor seguridad de los bebés y también de la madre, por lo avanzado de la edad. De hecho, este factor es el que determina la relevancia clínica del caso.
De hecho, no es casualidad que la burgalesa tuviera que acudir al extranjero a someterse a tratamientos de reproducción asistida. En España, pese a que no existe legislación al respecto, existe consenso médico para no realizarlos a mujeres mayores de 50 años, por el peligro para la salud que estos embarazos implican.
Con todo, la arriesgada ‘apuesta’ de la que ayer resultó ser la paciente estrella del Hospital Recoletas Burgos ha salido bien. Incluso permitía al centro asistencial que ha contribuido a ello presumir de haber realizado una intervención pionera.
La clínica aprovechaba de paso esta circunstancia para anunciar que inaugurará próximamente una nueva unidad materno-infantil con el fin de ofrecer una cobertura integral en las especialidades de Ginecología-Obstetricia y Pediatría-Neonatología. Se situará en la tercera planta y constará de doce habitaciones, servicio de consultas, urgencias y una zona de tratamiento ambulatorio.