Castilla y León ha sufrido más de 600 incendios en 2025 debido a la gran masa de combustible en el monte
Carriedo llama a la “reflexión” porque la mano del hombre está en el 92% de los fuegos, y casi la mitad son intencionados, como el que asola estos días el Barranco de las Cinco Villas (Ávila)

Incendio en Mombeltrán.
Castilla y León ha sufrido más de 600 incendios en lo que va de 2025 debido a la gran masa de combustible en el monte, producida por las importantes lluvias de invierno y primavera, “muy positivas para la agricultura y ganadería”, pero que han originado esa situación en el monte que, unido a los vientos, las altas temperaturas y la orografía, en algunos casos, complica la situación de los incendios en la época estival en la Comunidad.
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Así se refirió, tras la celebración del último Consejo de Gobierno antes del parón veraniego, el consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, quien hizo un llamamiento a la “reflexión” porque la mano del hombre está en el 92% de los fuegos en la Comunidad, y casi la mitad son intencionados, como el que asola estos días el Barranco de las Cinco Villas (Ávila), en los municipios de Mombeltrán, Cuevas del Valle y El Arenal, que ha costado ya la vida de un peón manguerista y calcinado miles de hectáreas en una zona escarpada desde el lunes, que ya ardió en el año 2009.
El consejero comentó que solo en la provincia abulense el 46% de los incendios de este año han sido intencionados, de ahí ese llamamiento “a la precaución” por parte de la sociedad. “Es importante la colaboración ciudadana, tanto evitando negligencias como identificando a quienes producen estos incendios”, manifestó.
Cuestionado por la realización de los trabajos selvícolas que acomete la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio para la prevención de incendios, Carriedo recordó que estos se materializan durante los meses de invierno y primavera, estaciones que este año han sido “muy lluviosas” y que han aumentado el combustible en el monte. Además, justificó que estas tareas no se lleven a cabo durante el propio verano por el riesgo a “provocar el efecto contrario y originar un incendio”, dado que es maquinaria que “puede generar chispas”, informa Ical.