Heraldo-Diario de Soria

CONVERSACIONES POLÍTICAS | MINISTRO DE TRANSPORTES Y MOVILIDAD SOSTENIBLE

Óscar Puente: "La opción de regresar no la descarto. Y cuanto más voy a Valladolid, más ganas me entran"

"Es tal la obsesión conmigo (en el PP) que han decidido dejar tuerto a Puente, y si para ello tenemos que dejar ciega a Valladolid, la dejamos"

"Espero que a mi regreso de China pueda hablar con Izquierdo de lo sucedido, con la calma que requiere el asunto"

Óscar Puente.

Óscar Puente.E. M.

Publicado por
Pablo R. Lago
Madrid

Creado:

Actualizado:

Cumple dos años en un gobierno que se tambalea constantemente, acuciado por la debilidad de sus alianzas y acosado por los escándalos de corrupción y acoso sexual. Pero Óscar Puente sostiene, como desde el principio, que Sánchez llegará al final de mandato contra viento y marea. Y desvela sus deseos de volver a ser candidato a la alcaldía que perdió.

Pregunta.- ¿Hay una posibilidad de parar la liquidación de la Sociedad Alta Velocidad?

Respuesta.- No lo sé, sinceramente, no lo sé. Creo que ya no sé si estamos a tiempo, sinceramente.

P.- A tiempo siempre se está.

R.- No, porque el acuerdo de resolución del convenio unilateral creo que se comunicaba hoy (por el martes, que es cuando se celebra la entrevista en la sede del Ministerio), si no me equivoco. Y eso tiene unos informes previos, está suscrito por el presidente de Adif e informado por la Secretaría General de Adif. Por tanto, eso da por resuelto el convenio. Desde mi punto de vista, la comunicación supone la resolución del convenio y por tanto armar un nuevo convenio implica empezar de cero. La liquidación desde mi punto de vista ya es inevitable. Yo lo he dicho, lo vengo diciendo desde hace mucho tiempo, pero creo que nadie se lo ha tomado en serio. Lo más preocupante de todo es que quien menos se lo ha tomado en serio es la parte que más dañada va a resultar de esto, que es el Ayuntamiento de Valladolid.

P.- Precisamente hoy el alcalde ha hablado de los presupuestos y ha aportado los que había pendientes de la sociedad.

R.- Los consigna en el presupuesto. Sí, sí. El problema es que es tarde, mal y nunca, porque incluso yo creo que el interventor le dirá, una vez que se le notifique la resolución del convenio, que esos ocho no pintan nada en el presupuesto y, por tanto, podrá hacer con ellos eso que venía reclamando que quería hacer, ¿no? Que quería esos ocho millones para hacer no sé muy bien qué, pues lo podrá emplear en lo que en lo que considere.

P.- A ver, el punto de choque fue que finalmente el Ayuntamiento no quería aprobar más pasos de la integración, los de Ariza en concreto. Habría posibilidad de renegociar, revalorar eso de Ariza, porque el problema que ponía el Ayuntamiento es que no quería que coincidiera Ariza con las obras de la estación, lo cual generaría un caos en Valladolid, que es de sentido común. ¿Habría posibilidad de aprobar eso, condicionado al final de las obras de la estación?

R.- Primero, no hay nada de sentido común, esto es una obra mayor, nada de sentido común. De hecho, la negativa del Ayuntamiento a licitar los pasos de Ariza se produce en tres consejos distintos y en cada consejo se da un argumento. En uno que si hacía falta un informe de adecuación al plan general, en otro, que hacía falta arrancar las vías. Cuando ya se cumplieron los dos anteriores requisitos, se entró en el tercero, que es que no se puede hacer la obra de la estación y la obra de Ariza. El alcalde de Valladolid se lo podrá decir al secretario de Estado, que es de Irún, a mí, no. A mí no me lo puede decir. Desde luego, tengo más conocimiento de Valladolid que él y nadie me puede a mí decir, nadie, que la construcción de tres pasos en una zona que en este momento es un erial supone un problema de tráfico para la ciudad. Esté la obra de la estación en marcha o esté la construcción de la Torre Eiffel en Valladolid no tiene absolutamente ninguna incidencia en el tráfico, ninguna. Por tanto, la no licitación de los pasos de Ariza es simplemente uno más de los múltiples palos en las ruedas que ha puesto el Ayuntamiento de Valladolid en la operación de la integración. No nos quedemos en Ariza. Arco de Ladrillo, tampoco. Y se gastó dos millones y medio de euros en arreglar un muerto que los propios informes municipales decían que había que demoler. Estación de autobuses. La Junta de Castilla y León no solo no ha procedido como le tocaba con la nueva estación de autobuses que había que construir al lado de la estación de trenes, es que ha licitado obra por cinco millones de euros en la estación existente. Y no, no lo ha hecho para ‘voy a hacer un apañito mientras estoy con la otra estación’, con la que no ha hecho absolutamente nada. No, eso lo incluye y así está en la propia web de la Junta de Castilla y León entre las obras de renovación de estaciones que están desarrollando en el conjunto de la comunidad autónoma. Por lo tanto, no hay ninguna intención ni ningún interés por parte del Ayuntamiento en cumplir con el convenio de integración, y por tanto pues se pone fin a algo que ya no tiene ningún sentido mantener vivo. Lo que no puedes decir es que yo quiero soterrar y al mismo tiempo quiero mantener vivo el convenio de integración, porque son dos cosas incompatibles. Él quiere soterrar, perfecto, pues nada, que busque a ver cómo lo hace, pero no tiene sentido que mantengamos viva una sociedad que tiene en este momento 125 millones de euros en la caja, es decir, más que el Ayuntamiento de Valladolid, para hacer unas obras que el Ayuntamiento se opone a licitar. Esto no da más de sí, es decir, se le podrá dar las vueltas que se quieran, se podrá argumentar lo que se quiera, pero la realidad es que la sociedad de integración es una sociedad que lleva dos años muerta, pero, eso sí, celebrando reuniones, calentándonos a todos la cabeza, 12 consejos de administración. ¿Para qué? Para nada, porque no se ha sido capaz de impulsar absolutamente nada y, por tanto, no tiene sentido que la mantengamos viva y lamentablemente las consecuencias para la ciudad son gravísimas.

P.- Pero dice usted que la parte más dañada es la que menos sentido común aplica a todo esto. La parte más dañada somos los vallisoletanos, porque al final ese dinero del que habla usted sale de las arcas de Valladolid y los castellanos y leoneses, que también saldrá de las arcas de la Comunidad. ¿Y a usted eso no lo deja compungido, habiendo sido alcalde de Valladolid siempre vallisoletano usted?

R.- ¿Compungido? Mira, yo, no compungido, estoy devastado, devastado. Pero yo no hablo ya en nombre de los vallisoletanos, como sí hace el señor Carnero, legítimamente. O yo no hablo en nombre de los castellanos y leoneses, como hace el señor Suárez-Quiñones en el Consejo de Administración de la sociedad Valladolid Alta Velocidad. Yo no hablo en nombre de sus intereses. Ya no me corresponde a mí velar por sus intereses. Yo velo por los intereses generales y, en este caso concreto, el Ministerio ha hecho un ejercicio de paciencia con esta sociedad que le aseguro no habría hecho en otro caso. Y si se ha hecho, ha sido precisamente por la vinculación afectiva que yo tengo con la ciudad de Valladolid. Si no, esto se habría terminado al tercer mes, porque no hay ningún organismo en el conjunto de España que haya hecho lo que ha hecho el Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León con el Ministerio de Transportes. Lo que sucede en Valladolid es algo que no sucede en ningún lugar de España. Y todo es por esa expresión que yo a veces utilizo, de esa obsesión que tienen conmigo. Es decir, ellos con tal de dejarme a mí tuerto, están dispuestos a dejar a la ciudad ciega, ¿no? Y es terrible esto. La mediocridad tan grande que hay detrás de ese planteamiento. Ellos han decidido que, oye, vamos a dejar tuerto a Puente y si para eso tenemos que dejar ciega a Valladolid, pues la dejamos. Es muy triste y sí, sinceramente, no es que me deje compungido, es que para mí es devastador como persona que siento mi ciudad, como creo que nadie puede dudar que yo la siento. Yo sigo trabajando por mi ciudad, pero lo que no puedo hacer es hablar en nombre de los vallisoletanos ni arrogarme la representación de los vallisoletanos. Eso le corresponde al señor Carnero, no a mí.

P.- Usted también se las tiene tiesas con la alcaldesa de Palencia, que es de su propio partido, a cuenta también del soterramiento, del paso del AVE, de las obras.

R.- No, yo no me las tengo tiesas con ella, será ella la que se las tiene conmigo. Pero yo no, en el caso de Palencia, hay unas obras en curso que son las obras que comunican la meseta con Cantabria a través de la alta velocidad, con fondos europeos, además, y con unos plazos de ejecución que son impepinables. Antes del 30 de junio de 2026 tenemos que tener terminadas las obras hasta Alar del Rey. Por tanto, nosotros lo que estamos haciendo es ejecutar la obra. Al paso por Palencia, hay algún conflicto puntual con alguna zona vecinal en la que parece que hay una falta de entendimiento entre la realización de las obras, las molestias que se les causan a los vecinos y bueno, la naturaleza de las obras que algunos dicen que son lo que las hacen incompatibles con el soterramiento. No es eso, desde luego, lo que están diciendo los tribunales y nosotros seguimos adelante con la obra con el objetivo de concluirla antes de esa fecha. Y cumplir con los plazos que los fondos europeos nos exigen.

P.- Y ahora nos vamos a otra provincia, León. El alcalde de León, declarado enemigo suyo, también de su propio partido, a cuenta del tema de Feve, que es parecido a lo del soterramiento en Valladolid y lleva latiendo o latente una letanía de 15 años por lo menos, dice que usted margina a los leoneses por no devolver Feve al centro de la ciudad.

R.- Pero estas declaraciones me sorprenden porque yo no, pero el secretario de Estado se ha reunido con el alcalde de León y ha alcanzado un acuerdo en torno a cuál era la solución que tenía que propiciarse la en la ciudad de León en relación con este tema. Por tanto, son declaraciones que a mí me sorprenden. En todo caso, yo no me considero enemigo de José Antonio, ni tengo nada contra él, ni mucho menos contra León, y simplemente este es un proyecto que nosotros nos encontramos, todo el mundo sabe cómo está, un tren diesel que llega a una estación de tren de León y que pretendía continuarse hasta otra estación más céntrica, con una red tranviaria sin electrificar. No había material rodante existente, no ya en España, sino en el mundo, que pudiera operar la línea hasta Cistierna en diesel, llegar a la ciudad de León y después funcionar como tranvía eléctrico hasta el centro. Esto es lo que hay, esta es la realidad. Por tanto, tratamos de solucionar un problema que nosotros no hemos creado y que nos hemos encontrado.

P.- No sé si sabe usted que el origen de este problema es de la época de Zapatero, siendo Ángel Villalba presidente de Feve.

R.- Lo sé perfectamente, lo entiendo. Yo describo una situación y si alguien tiene otros datos objetivos que aportar, pues yo encantado de escucharle. La realidad es que cuando yo llegué me encuentro esto, intentamos resolverlo, me fui incluso a Stadler, a Valencia, a ver los trenes que en su momento se fabricaron para dar ese servicio, que están abandonados porque hubo un procedimiento judicial también que resolvió ese contrato. Hoy no podrían servir para hacer el servicio de la línea, porque ni siquiera se ajustan ya, obviamente, dado el tiempo transcurrido, a la normativa y he tratado de buscar material por el mundo de alquiler o como fuera, que nos pudiera servir para dar ese servicio, salvo que alguno quiera meter un tren diesel por el centro de León, que me parece una aberración. Es más, ni siquiera la normativa nos lo permite.

P.- Con lo cual hay que desmontar las vías que se han montado, desde la estación de la Inmaculada hasta la estación de Matallana.

R.- Es posible, a lo mejor no es necesario, pero puede que sea una parte de la solución.

P.- Hay una cosa que es impepinable, un montón de infraestructuras en Castilla y León que están pendientes. Pero hay una que es impepinable, que es el tercer carril entre Tordesillas y la conexión con Palencia. Cada vez hay un atasco mayor. Cuando hay fines de semana, puentes, hay accidentes constantemente. Es un asunto que usted cogió con una agilidad... ¿Para cuándo se va a licitar?

R.- Para ya. La licitación va a ser inmediata, para ya. Creo que me conoce lo suficiente para decirle que es para ya.

P.- ¿Qué parte se va a licitar?

R.- Se va a licitar en primer lugar el tramo Tordesillas y Simancas. Con la supresión de la separación entre las dos partes de Simancas.

P.- Pero, ¿para ya es antes de fin de año?

R.- Sí. Si no antes de fin de año, a primeros de año ya. Que para mí es el tramo más necesario. Sabe que esto se es un tercer carril que en realidad se está pensando desde Dueñas hasta Tordesillas. Incluyendo la ronda de circunvalación de Valladolid o el paso por Valladolid, que es tremendamente complejo, con las salidas a centros comerciales, entrada a Parquesol, etcétera. Yo me he sentado con el director general de Carreteras, nos hemos ido allí a verlo sobre el terreno y los dos hemos llegado a la conclusión de que lo que más urge es el tramo Tordesillas y Simancas, que hay que resolver ya, que el tramo de lo que es la pura circunvalación de Valladolid no es el más crítico y, además, el más complejo de solucionar, con un coste altísimo, teniendo en cuenta el elevado número de enlaces que hay y que, por tanto, es más razonable empezar con la construcción de la VA-30 cerrándola.

P.- De un nuevo trazado, sí. Empieza con la de León.

R.- Empezaríamos desde Arroyo de la Encomienda hasta la carretera de León. Ese es el tramo en el que en este momento ya estamos trabajando con los estudios y completaríamos luego hasta la conexión con Cigales, porque creo que es mucho más razonable hacer eso que no meternos ahora en un tercer carril que en muchos sitios va a ser cuarto, porque entre carriles de aceleración, deceleración, de entradas, salidas, al IKEA, a Parquesol, Arroyo, etcétera, ahí ya tenemos un tercer carril.

P.- El trazado del que habla usted de la VA-30 con la de León, con la autovía, A-60, si no me equivoco ya estaba más o menos.

R.- Sí, pero...

P.- Aquí en este Ministerio siendo el secretario general, otro vallisoletano que era Javier Izquierdo.

P.- Sí, pero por aquí pasa mucha gente, depende de lo que duren, pues las decisiones a veces se cambian, y en este caso concreto lo que se relegó eso, se pensó más en ese tercer carril que insisto, desde mi punto de vista, y creo que esto lo comparte conmigo el director general de Carreteras y los técnicos, es que es muy complejo de desarrollar y creemos que no es tan necesario como emplear ese dinero en cerrar la VA-30, que una vez que esté cerrada va a ayudar muchísimo a descongestionar esa vía y no vamos a tener probablemente que abordar la construcción de un tercer carril en una zona muy compleja, muy colmatada de accesos, de pasos superiores que habría que tocar. Es decir, una obra complejísima, que además complicaría muchísimo el tráfico y que si hacemos la VA-30 y la cerramos, no sería tan necesaria.

P.- La U de Olmedo fue una idea que rescató usted siendo alcalde y ahora la ha podido impulsar siendo ministro. ¿Cuándo estará completada?

R.- Bueno, tenía dos años de construcción de plataforma, creo que llevamos ya más de uno o alrededor de uno, va muy bien. Yo lo que voy a intentar es que licitemos la electrificación antes de que tengamos terminada la plataforma para que en un año más de los dos de construcción de plataforma podamos tener construida ya la superestructura y la electrificación. Afortunadamente, es una obra pequeña, son ocho kilómetros, no es de un coste, teniendo en cuenta los números de Adif, desproporcionado y lo que va a significar desde el punto de vista de la movilidad para Castilla y León, pues es realmente un salto cualitativo. Porque nos va a permitir comunicarnos con Galicia y comunicar Galicia con el norte de España directamente sin necesidad de pasar por Madrid.

P.- ¿Cuándo se va a completar el trazado de la red de mercancías, que se iba a hacer cargo de Adif ya del último tramo que quedaba directamente?

R.- ¿Del bypass?

P.- Sí, del bypass y del viaducto de los tramposos.

R.- Están con ello. El viaducto está en ejecución, falta ese tramo y lo que me dicen es que el año que viene entrará en servicio. No voy a comprometer trimestre en concreto.

P.- ¿Ya sacaremos todas las mercancías por ahí?

R.- Todas las mercancías en 2026 dejarán de pasar por la ciudad.

P.- ¿Qué solución tiene para sofocar otro de los incendios que tiene usted, que es en Zamora, en Sanabria en concreto?

R.- Vamos a ver, Sanabria tenía ocho frecuencias día, ahora tiene seis y se han variado algo los horarios. Tengo que decir que el resultado, lejos de lo que algunos venden, es que hay un 30% más de personas que suben y bajan de la estación de Sanabria. Paradójicamente, suprimiendo una frecuencia de ida y otra de vuelta y ajustando los horarios se ha ganado un 30% de usuarios.

P.- ¿En la misma temporalidad o comparando mes anterior? Hay que buscar las temporalidades.

R.- Sí, con relación al mismo mes del año pasado hemos incrementado un 30% la utilización del tren. Y esto tiene sentido porque aunque desde el punto de vista local se venda que la frecuencia primera de la mañana era la más necesaria, la realidad es que se suprimió porque era la que menos se usaba, era la que menos usuarios recogía. Y también al ajustarse los horarios y pensar más, porque Renfe tiene herramientas de medición que le dicen cuál es la demanda potencial, pensar más en los usuarios potenciales de la estación de Sanabria, que a lo mejor no es lo que allí creen, pues el incremento del 30% se ha producido. No obstante, nosotros tenemos ahora que adoptar, hacer algún cambio en las comunicaciones con Lugo y eso nos va a servir probablemente, y algo que anunciaremos en breve, para poder poner una frecuencia pronto por la mañana, sobre todo de comunicación vía alta velocidad con Zamora, que es lo que más reclaman, porque dicen que esa frecuencia es la que más se utilizaba para ir al médico, las gestiones que tenía que hacer la gente en Zamora, y también va a servir para conectar con otros servicios de alta velocidad.

P.- Es decir, un Avant Orense-Zamora...

R.- Yo el término Avant preferiría no utilizarlo, porque el Avant tiene unas connotaciones de obligación de servicio público que no sé si vamos a tener margen para utilizar. Pero sí que estamos trabajando en esa conexión que al final lo que hará será devolverle a Sanabria las ocho frecuencias día que tenía. Eso es en lo que en lo que estamos trabajando.

P.- ¿Hay posibilidad de poner Avant en León y Palencia con el corredor de Valladolid-Segovia-Madrid?

R.- Para eso necesitaríamos una modificación de las obligaciones de servicio público que no sé si estamos en disposición de conseguir, tendríamos que conseguir esa modificación y eso es un cambio global, no es un cambio de una línea, sino que implica cambios más a nivel general. Y bueno, Renfe trabaja con eso, vamos a ver si somos capaces de impulsar cambios.

P.- El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se ha dirigido a usted, creo que en más de una ocasión, para pedirle una reunión para ver las demandas de infraestructuras de Castilla y León. ¿Por qué no lo recibe? ¿Por qué no se reúne con él?

R.- La última fecha desconvocó él la reunión. Lo tengo que decir porque me sorprende mucho. Es decir, teníamos una fecha de reunión y fue él el que dijo que se aplazaba y nada más, eso es lo que puedo decir. Yo no tengo ningún inconveniente en reunirme con Fernández Mañueco ni con ningún presidente de ninguna comunidad autónoma, al revés, lo hago con todos.

P.- Los aeropuertos de Castilla y León son una auténtica ruina. Tenemos cuatro aeropuertos, pero no tenemos aviones ni vuelos ni tenemos nada.

R.- Tenemos aviones, pero pocos. Tenemos vuelos, pocos, casi todos al mismo sitio y muy pocos pasajeros. Este es el diagnóstico, sí, esta es la realidad.

P.- Y eso tiene muy difícil...

R.- Yo esto lo voy a decir para que quede claro. La política de promoción de destino es de las comunidades autónomas, es decir, si hay pocos o muchos vuelos y y si hay posibilidad de incrementarlos, eso corresponde a las comunidades, como hace la comunidad autónoma gallega, incluso algunos municipios gallegos o la asturiana, por hablar de dos comunidades vecinas a Castilla y León.

P.- O León, que pone dinero, pero paga vuelos para que la gente se vaya a la playa.

R.- Claro, son promociones de políticas de promoción de destino, a ver, eso se puede hacer bien, mal o muy mal o regular. Asturias, para mí es un modelo. Asturias emplea una cantidad de alrededor de cuatro millones de euros al año en sus políticas de promoción de destino y ha conseguido un nivel de vuelos a destinos europeos muy potente. El problema de Castilla y León es que tiene cuatro aeropuertos y, claro, cuando tú pones dinero, tienes que elegir. Si lo haces en los cuatro, probablemente los números no te salgan. Si lo haces en uno, pues tendrás un problema en la comunidad. Entonces, este es la situación que hay. En todo caso, a mí, como ministro de Transportes, lo único que me corresponde es velar por que los aeropuertos estén en condiciones y eso es lo que lo que nosotros hacemos, si hay más o menos vuelos, son las comunidades autónomas, insisto, con sus políticas de promoción de destino.

P.- La autovía del Duero, usted prometió que estaría en obras cuando acabara este mandato, en 2027, o adjudicado todo lo que falta. Aparte de eso, yo le pregunto si se van a aligerar los plazos, porque los plazos, por ejemplo, de los dos, aunque no es solo cosa suya, procede de tres ministros anteriores. Los plazos de los dos tramos que hay en obras en Valladolid van para siete años, una cosa vergonzante.

R.- En primavera del año que viene abriremos 34 kilómetros de la autovía del Duero. Nunca en la historia de España se han abierto 34 kilómetros de autovía de golpe, o de autovía de golpe, nunca.

P.- Después de más de siete años y el doble de plazo de ejecución.

R.- Vale, yo he cogido el último tramo. Creo que hemos empujado todo lo que hemos podido para que vaya rápido y estoy razonablemente satisfecho de cómo han ido los ritmos de obra desde que yo soy ministro. A lo mejor tiene mucho que ver que hago tres visitas. Lo del ojo del amo engorda al caballo, yo lo tengo muy claro, es decir, por eso me muevo mucho. O sea, en primavera se abrirán esos dos tramos. Como no me quiero pillar los dedos, digo primavera, es decir, hasta el 21 de junio tengo tiempo. Digo que antes del 21 de junio estarán abiertos. ¿Cuál es el punto crítico? El puente sobre el Duero, que en este momento se está montando ya. Espero que cuando acabemos la legislatura ya tengamos licitado la totalidad de lo que queda, que ya, afortunadamente, es mucho menos. Lo más importante, la circunvalación de Peñafiel, pero el resto hay un pequeño tramo en Burgos que se ha licitado el proyecto estos días y un poquito que queda en Soria. El resto está construido. Por tanto, yo creo que, en fin, se ha tardado, pero creo que ahora es el momento de estar satisfecho de los pasos que se están dando.

P.- Ya dejó claro usted el otro día en el Senado que el tren directo de Burgos por Aranda es una entelequia.

R.- No, yo no he dicho eso. No digo que sea una entelequia. Yo trato de poner cifras encima de la mesa. Yo entiendo que en los territorios...

P.- Hombre, lo comparó con el soterramiento de Valladolid. Usted dice que por las inversiones es imposible acometerlo. Me imagino que siendo milmillonario el tren directo, también sería imposible acometerlo. Pongamos un poco el mismo criterio de razonamiento en ambos casos.

R.- Vamos a ver. Yo creo que todo el mundo tiene que ser consciente de que en cada territorio hay muchas peticiones. Mi obligación es sumarlas. Claro, si yo tengo 23.000 millones de euros de deuda en Adif, proyectos de integración ferroviaria en forma de soterramiento por valor de 40.000 millones de euros sin actualizar, tengo que completar la red de alta velocidad de este país, invertir, como estamos invirtiendo ahora mismo, en red convencional, cercanías, 2.500 millones de euros. Los números no salen. Entonces, hay que hacer estudios de viabilidad y ver si las inversiones, una por una a nivel territorial, dan los números o no dan. En el caso concreto de Burgos estamos en esa fase y, por tanto, yo no voy a decir que no es posible. Lo que digo es que el coste va a ser milmillonario, evidentemente, y que el tráfico que tiene potencial esa línea es muy escaso. Parece que a todo el mundo se le ha olvidado, pero no desde que se hundiera el túnel, desde un año antes, ya no circulaban trenes por esa vía.

P.- Pero usted dice las cosas, explica las cosas, la realidad.

R.- Pues sí, yo lo digo. Luego cada uno que saque las conclusiones que quiera de lo que yo digo. Lo que digo es que la línea Burgos-Madrid directa se empieza a construir por Alfonso XII. Se termina en el 68. Fue una línea que nunca se electrificó, una línea que nunca tuvo un gran tráfico de viajeros y que en febrero de 2010 dejó de funcionar. Se sustituyó el servicio de pasajeros por un servicio de autobús. Esto es lo que lo que había, es decir, a mí lo que me sorprende es que se diga o que es una línea crucial para el desarrollo de un territorio cuando nunca aportó gran cosa. Esta es la realidad y ahora ponerla en marcha de nuevo supone una inversión milmillonaria. Porque, ojo, los que van a Burgos a prometer que retomarán y reconstruirán esa línea son los que licitaron contratos para arrancar las vías, es decir, hay una parte de las que están que están deshechas, pero las que han desaparecido es porque un gobierno llegó y dijo, arranquen las vías y licitó contratos para arrancarlas. Entonces, que no me hablen ahora de reabrir, no, ahora hay que construir partiendo de cero, como habría que construir la Ruta de la Plata, como habría que construir otras redes ferroviarias que en un momento determinado se decidió eliminar. ¿Cuál es mi criterio o mi política en esto? Tratar de dar las menores patadas a seguir posibles. Yo no le quiero encalomar a mis sucesores ningún problema que haya creado por falta de valentía o de decir las cosas claras. Mire, esto es lo que hay. Yo me encontré con algunas patadas a seguir. Pues voy a intentar no dar patadas yo a seguir y decir, oye, vamos a ir resolviendo los problemas que hay en cada territorio, siendo claros, explicando las cosas cómo son, tratando de que la gente aplique las vísceras lo menos posible a las infraestructuras.

P.- Incluso los dirigentes provinciales y autonómicos de su partido.

R.- Bueno, los dirigentes en general, es decir, yo esto de estar en política para decirle a la gente lo que quiere oír, pues creo que es una irresponsabilidad desde mi punto de vista. También entiendo que en los territorios se imponen determinadas dinámicas que es que o dices que estás a favor de una cosa o poco menos que te laminan o te lapidan y hay un pánico a decir las cosas como son.

P.- Hay dos territorios que por los trazados, por cómo se configuraron los trazados de la red ferroviaria, se han quedado un poco aislados los territorios en Castilla y León. Uno es Ávila, que se ha quedado descolgado de la de la red fundamental ferroviaria y otro es El Bierzo. En Ávila, le reclaman a usted una autovía que por lo menos conecte con la A-6 porque tiene autopista. Y en El Bierzo le reclaman a usted que se busque una solución al Lazo del Manzanal para conectar mínimamente con algo medianamente decente el tren hasta León.

R.- A ver, en el caso de Ponferrada, estamos con el estudio de viabilidad del Lazo del Manzanal, no sé qué resultado va a dar. Están los técnicos trabajando en él y cuando tengamos el resultado veremos a ver si tiene viabilidad o no y cómo podemos afrontar esa obra. Y en el caso de Ávila, bueno, lo que están pidiendo es la construcción de una autovía, la realidad es que hay una conexión por autopista, que en este momento es de peaje, pero que también tiene un horizonte ese peaje de desaparición en un periodo de tiempo, espero, razonable.

P.- Parece razonable para los de Ávila que, ya que no tienen la red de alta velocidad, por lo menos tengan acceso a una autovía y no a un peaje que pagar.

R.- Sí, insisto, el problema de las peticiones es casarlas con el conjunto del territorio y ver cuál es importe y cómo las podemos financiar. Esta es la clave de todo. Y como comprenderán, pues el listado de peticiones que hay en este país, tanto de carreteras como de trenes, fundamentalmente, es tremendo. Somos un país con el mayor número de kilómetros de autovía de la Unión Europea, tercero del mundo, y aun así todavía seguimos teniendo una demanda de ampliación de la red muy potente. Lo mismo sucede en el caso del ferrocarril. Somos el país con más kilómetros de alta velocidad de la Unión Europea, segundo del mundo, pero también tenemos una reclamación de ampliar la red. Yo diría que no hay prácticamente ninguna ciudad de España que se quiera quedar fuera de la red de alta velocidad.

P.- No tiene usted mucha esperanza en Castilla y León en las próximas autonómicas...

R.- ¿Quién dice eso?

P.- Le pregunto.

R.- Porque eso es una pregunta que parte de un supuesto que en mi caso no es cierto. Yo, claro que tengo esperanza. Es más, creo que Carlos Martínez va a ganar las elecciones en Castilla y León. Yo creo que tenemos motivos para tener esperanza. No estoy pesimista con las elecciones.

P.- No, lo digo por la actitud de su propio candidato.

R.- ¿Por qué?

P.- Hombre, no sé, usted le critica al alcalde de Valladolid que sea senador también. Su candidato es alcalde de Soria, diputado provincial, secretario autonómico, candidato en Castilla y León y tiene varios cargos en la FEMP, que le tienen prácticamente más tiempo fuera de España que pisando Soria y Castilla y León. Eso es la constatación de una realidad. Es decir, aparece muy poco.

R.- No, hombre, yo a Carlos le veo constantemente en todos los medios de comunicación, le veo en todas partes, le he visto en los incendios, cosa que no he visto a Mañueco. Le veo preocupado por la realidad de Castilla y León.

P.- ¿Usted le vio en los incendios el día que estuvo Pedro Sánchez?

R.- No, hombre, le he visto allí y sé que ha estado allí. No, no. Yo sé que ha estado hablando con los bomberos, sé que ha estado preocupado en el territorio, cosa que en principio no le correspondía a él, porque no tenía ninguna competencia en esa materia y, sin embargo, ahí estuvo. O sea que yo tengo mucha confianza en Carlos. Creo que tiene unas características que le hacen muy muy apropiado para Castilla y León. Desde el primer momento de que no es un candidato vinculado a Valladolid, lo cual es estupendo, porque Valladolid ya se sabe que es la madre de todos los males. Es un hombre de una tierra humilde, que sabe muy bien cuáles son los problemas estructurales que tiene Castilla y León, relacionados con la despoblación, con el déficit de infraestructuras, con los problemas sanitarios, y que tiene a sus espaldas cuatro mayorías absolutas o cinco, mucha gestión, y creo que es un hombre que entiende bien la tierra, que entiende bien Castilla y León, por tanto, creo que es un candidato óptimo y espero que tenga un magnífico resultado.

P.- Pero bajo la misma tesis de lo del alcalde de Valladolid, ¿usted cree que debería dejar el Ayuntamiento de Soria y los otros cargos para centrarse en la candidatura de Castilla y León?

R.- No, pero vamos a ver, es que me pone el ejemplo del alcalde de Valladolid. El alcalde de Valladolid lo primero que hizo nada más salir elegido alcalde de Valladolid es marcharse al Senado a Madrid tres días a la semana de manera permanente y estable. Carlos Martínez, cuando ha sido elegido candidato, digamos, en el último tramo de su vida institucional, ha decidido mantener la alcaldía de de Soria hasta el momento en el que pueda dejarla, y los cargos inherentes a esa alcaldía, en la Federación Española de Municipios, etcétera. Creo que no es lo mismo, es decir, la declaración de intenciones de Carnero, de decir, yo llego a la alcaldía y me voy al Senado, algo que por cierto ocultó a los vallisoletanos cuando se presentó a las elecciones, creo que no es comparable.

P.- Tudanca, cuando fue elegido secretario autonómico, sucediendo a Óscar López, para ser el candidato, lo primero que hizo fue dejar el Congreso de los Diputados. Y no tenía más cargo institucional.

R.- Bueno, cada uno, en fin, en su forma de afrontar unas elecciones, toma las decisiones que considere oportunas. Carlos ha dicho que prefería mantener su responsabilidad al frente del Ayuntamiento de Soria y, en fin, yo no se lo critico.

P.- Y si no gana las elecciones, ¿debería seguir o debería marcharse?

R.- Bueno, es que estamos ya poniéndonos en un territorio que no hay hipótesis, claro. Cuando llegue ese puente lo cruzaremos. Le acabamos de elegir.

P.- Sobre las investigaciones de la UCO en su etapa como ministro, ¿no tiene ningún temor de que haya ocurrido nada anómalo?

R.- En lo que a mí se refiere, tengo absoluta tranquilidad, porque nadie sabe mejor que yo lo que yo he hecho, por tanto, estoy absolutamente tranquilo. Toda la tranquilidad que se puede estar en un país en el que, bueno, pues ya hemos visto cómo se ha condenado al fiscal general del Estado. Dentro de esa intranquilidad, yo estoy muy tranquilo con lo que he hecho.

P.- ¿Pero lo ha auditado todo, de su etapa, para saber que no ha quedado nada podrido por ahí?

R.- Hombre, vamos a ver, aquí se han hecho cambios en la estructura del Ministerio muy profundos, se ha llegado donde se ha creído que se debía llegar. Cuando se ha tenido conocimiento de alguna sospecha se ha procedido y, vamos, yo estoy muy tranquilo con la gente que tengo al frente del Ministerio en este momento, tanto en Adif como en Renfe, como en Carreteras. Estoy muy tranquilo con la gente que tengo.

P.- ¿En Ferraz y Moncloa temen que el frío de la cárcel haga a Ábalos y a Koldo tirar de la manta?

R.- Es que la hipótesis de tirar de la manta implica que la manta exista y yo lo que creo es que no hay ninguna manta de la que tirar, por tanto, tranquilidad absoluta.

P.- Y esto de que Pedro Sánchez casi no conocía de nada a Ábalos.

R.- Es que yo, de verdad, no sé cómo se sacan de contexto cosas tan claras, ¿no? Yo creo que él lo explica muy bien. Dice que en el aspecto personal no conocía la vida de José Luis Ábalos, como no conoce la mía. Y como creo que no conoce la vida de muchos de los colaboradores que tiene o de los ministros que tiene, como me pasa a mí. Yo hay gente que trabaja muy cerca de mí que no se si está casada, si está soltera, cuál es su vida, etcétera, y a eso es a lo que él se refería, no a que no conociera a José Luis Ábalos. Políticamente lo conocía muy bien y tenía una altísima valoración de José Luis Ábalos, como la tenía yo.

P.- Bueno, eso son aspectos de su vida pública, porque por lo que está en la cárcel no es por su vida privada, es por su vida pública, por cobrar mordidas por obras.

R.- Por su vida pública que no era tan pública. Y que parece que tiene mucha relación con su vida privada o demasiada. Más de la que de la que sería deseable o razonable.

P.- Y que alguno también se pregunta qué mala suerte eligiendo colaboradores, porque es Ábalos, es Koldo, es Cerdán, es Salazar ahora también.

R.- Vamos a ver. Cuando Pedro Sánchez llega la última vez tras su defenestración en aquel Comité Federal a la Secretaría General del PSOE, se apoya en un equipo determinado. Quiero recordar que a Pedro Sánchez en aquel momento le dio la espalda prácticamente todo el establishment del partido. Todo. Los exsecretarios generales, la mayoría de cargos públicos. Yo creo que cargos públicos, digamos, con una responsabilidad institucional ciertamente relevante, pues estaba yo, que era alcalde de Valladolid, José Luis Ábalos, que era diputado nacional, y poco más. Poco más. Por tanto, no es una cuestión de elegir mal, es que eligió lo que tenía en ese momento. Eligió de donde podía elegir, que era del círculo que le quedó en aquel momento, porque el resto del partido le dio la espalda. No los militantes, que le apoyaron masivamente, pero sí al establishment del partido, a los cargos del partido.

P.- Tras la última amenaza, chantaje de Junts, usted mantiene que van a acabar el mandato.

R.- Yo sí mantengo que vamos a acabar el mandato. Veo al presidente del Gobierno determinado a acabar el mandato y a elecciones en el año 2027.

P.- ¿Qué le parece cómo se está abordando la ciudad de Valladolid?

R.- Me parece, sinceramente, el peor gobierno de la historia de la democracia de nuestra ciudad. Cuanto más voy a Valladolid, y voy poco, por desgracia, noto que el ambiente cada vez está más enrarecido y, sobre todo, más adverso para el actual equipo de gobierno municipal. Que haya gente de derechas abiertamente diciéndome que si me planteo regresar, que vaya maldición le ha caído a la ciudad. Esto es lo que percibo. Y bueno, pues sinceramente es que no veo, no soy capaz de extraer del gobierno actual del Ayuntamiento nada positivo. Mira que es difícil. Lo poco positivo que pueda haber hecho en estos dos años y medio es lo que lo hemos dejado encarrilado. El resto no hay por dónde agarrarlo, sinceramente. No creo que haya habido un gobierno en la historia de la ciudad tan desafortunado.

P.- ¿Y eso de volver no se lo plantea? Dice usted que le dicen algunos de volver.

R.- Yo la puerta a volver no la he cerrado nunca ni la cerraré nunca, porque mi casa es Valladolid, mi vocación siempre fue ser alcalde de Valladolid y decir que no voy a volver nunca, sería mentir. No, hay algo dentro de mí que me dice que eso no se ha cerrado bien.

P.- ¿Pero no lo está usted diciendo en serio?

R.- Lo digo totalmente en serio.

P.- Eso nunca sale bien en política, ni siquiera en el cine ni en los toros.

R.- Bueno, pues quizás yo soy una persona a la que si le dicen que una cosa no se puede hacer o que no sale bien, a lo mejor todavía me pone más, me motiva más. Pero no lo sé. Yo la opción de regresar no la descarto en absoluto. Y cuanto más voy a Valladolid, más ganas me entran.

P.- Pero, ¿le han entrado ahora de repente?

R.- No, no, si ve mis declaraciones después de las municipales e incluso después de las generales, yo siempre he abierto la puerta a regresar a Valladolid, siempre, siempre. Otra cosa, insisto, es que esto sea fácil y dependa solo enteramente de mí, pero es un tema que no descarto en absoluto.

R.- Javier Izquierdo ha dejado la política repentinamente bajo la sospecha de acoso sexual. ¿Qué tiene que hacer el PSOE ante este estallido de casos que no cesa?

R.- Lo que está haciendo. Esclarecer los hechos y tomar las medidas que correspondan en función de su naturaleza.

R.- Usted es secretario general de Valladolid, ¿qué explicaciones le ha dado Izquierdo? ¿O no se las ha pedido porque está desaparecido?

R.- Estoy de viaje en China, lo que no facilita precisamente que hablemos de este tema con la calma que requiere el asunto. Sé indirectamente que él estaba en Bruselas y espero que cuando vuelva podamos hablar de los sucedido.

tracking