INDRA
La salida de De los Mozos de Indra deja en el limbo 2.000 millones de inversión en Castilla y León
La sorpresiva salida del vallisoletano de la multinacional genera incertidumbre en cómo afectará al centro de drones en Villadangos (León), al de defensa y al de la fábrica de motores de drones en Valladolid y al refuerzo del de Salamanca

José Vicente de los Mozos, en una imagen de archivo durante la presentación de los proyecto de Indra.
En el limbo. Así es como deja las sorpresiva salida de Indra del vallisoletano José Vicente de los Mozos como consejero delgado los proyectos de la multinacional en Castilla y y León, concretamente en Villadangos (León), Valladolid y Salamancan. En las dos primeras ciudades la cifra de negocio alcanzaría los 2.000 millones tras una inversión de 41,5 millones.
Un movimiento, el de la marcha de De los Mozos, que llegaba por sorpresa dentro de la compañía multinacional, de hecho días antes el propio De los Mozos aseguraba que se encontraba a disposición de la empresa, y que viene a poner incertidumbre en los ambiciosos proyectos que Indra tiene en Castilla y León, en comunión con el Ministerio de Defensa.
Está por ver cómo va a afectar la salida del hasta consejero delegado de Indra al centro de producción de drones en el polígono industrial de Villadangos, al de defensa y fábrica de motores de drones de Valladolid, para el que se está buscando un edificio para su ubicación, y al refuerzo del de Salamanca.
Un mes y medio. Ese es el tiempo que ha tardado el nuevo presidente de la empresa tecnológica, Ángel Simón, en prescindir del vallisoletano cuya marcha se hará efectiva el próximo 30 de junio en la junta de accionistas. Un adiós que viene a dejar sin su principal valedor e impulsor a las importantes inversiones de Indra en León, Salamanca y Valladolid, que ahora se quedan en un escenario de dudas.
La multinacional, inmersa en el proceso de unión con Escribano (EM&E), tiene proyectada la construcción de un nuevo centro para la fabricación de drones en la localidad leonesa de Villadangos del Páramo, otro centro en Valladolid para defensa y un tercero, también en la capital vallisoletana, destinado a la fabricación de motores de los drones.
Los planes de Indra no pasan sólo por la construcción de nuevos centros en la Comunidad. También incluyen la modernización del edificio en Villadangos (actualmente se desarrollan labores de ingeniería) y el refuerzo del centro de Salamanca donde la previsión pasa por un crecimiento de la plantilla alrededor de un 10%. Por último, se plantea también el incremento de capacidades de mantenimiento para el sector Defensa en el municipio berciano de Bembibre.
Más allá de la inversión en nuevos centros, que no deja de ser importante, la apuesta de Indra Group en la Comunidad plantea por ampliar un 50% su plantilla hasta 2027 para llegar a los 1.350 empleados. La previsión de la multinacional es crear alrededor de 450 puestos de trabajo especializados e impulsar las instalaciones que ya hay en Castilla y León, a lo que se le añade un notable incremento de la plantilla.
Por otro lado, Indra también pretende reformar el actual Centro de Excelencia que se encuentra en León, donde se incrementarán las capacidades de ingeniería con la ampliación a áreas clave como la ciberdefensa, simulación, mando y control e inteligencia, desarrollo de software, comunicaciones, sistemas aéreos no tripulados, sistemas antidrón, armamento y munición y sistemas de tráfico aéreo.
Los planes de la multinacional en Castilla y León van más allá de los centros, los drones y el empleo. Busca desarrollar casos relacionados con la gestión de emergencias y extinción de incendios con la plataforma de inteligencia IndraMind. Con este objetivo, se pretende reforzar la colaboración con las universidades y centros formativos de la Comunidad para aprovechar al máximo el talento local y ofrecer a los jóvenes la posibilidad de desarrollar su carrera en el sector de la alta tecnología y facilitando el retorno de los profesionales especializados.
Un proyecto importante y potente en la región que tenía el respaldo de diversos protagonistas políticos. El alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, significaba que «ingeniería y Valladolid es un buen patrimonio»: «Castilla y León y Valladolid están de enhorabuena con los anuncios de Indra». La posición de la Junta va más allá y el pasado 5 de marzo declaraba como Proyecto Industrial Prioritario el plan de Indra en Castilla y León. Un acuerdo que conlleva la declaración de urgencia de todas las actuaciones que sean competencia del Gobierno autonómico con el objetivo de acelerar inversiones. Unas inversiones que a día de hoy están en el aire tras el adiós de De los Mozos.
Las operaciones que prevé Indra tenían León y Valladolid (la fábrica de drones en el polígono de Villadandos del Páramo y la otra fábrica en la capital del Pisuerga) como plazas más importantes. Ambas plantas suman una cifra de negocio de 2.000 millones de euros, según las previsiones de la propia Indra.
León
El plan de expansión cuenta con una importante inversión en el polígono de Villadangos del Páramo, en la provincia leonesa. Ahí está prevista la construcción de un nuevo centro de producción de drones con 20 millones de euros de inversión. Se fabricarán sistemas avanzados de vehículos aéreos no tripulados (UAVs), incluida la familia TARSIS;el vehículo multipropósito VALERO;y munición merodeadora (drones kamikazw), junto a la empresa emiratí EDGE.
Los tiempos que maneja la multinacional española son que en septiembre comenzará la producción en la fábrica y cuando ya se encuentre a pleno rendimiento alcanzará la cifra de 200 trabajadores. El objetivo también es que antes de final de año se iniciase la entrega de los nuevos equipamientos.
En la capital leonesa también se ampliará el Centro de Excelencia de Seguridad, lo que vendrá a facilitar la interacción con los clientes, instituciones y profesionales del sector, tal y como se anunciaba desde la compañía en su momento, precisamente de la mano de De los Mozos. Así, se adaptarán 1.490 metros cuadrados de nueva superficie para elevar la capacidad operativa de la compañía.
En Bembibre, dentro de la comarca del Bierzo, se pretende reforzar las capacidades de mantenimiento en el sector de la Defensa. La compañía busca con ello mejorar las soluciones energéticas sostenibles y avanzar en la autonomía operativa de sistemas militares y civiles. Esta mejora hará más fácil, según se indicaba, el despliegue eficiente en escenarios de movilidad y depender menos de infraestructuras fijas.
Valladolid
En la capital vallisoletana el plan también es claro: Indra Sistemas creará dos nuevas instalaciones. La primera de ellas sería un Centro de Ingeniería de Defensa y Seguridad que estará especializado en el diseño mecánico y eléctrico de sistemas de defensa y motores de combustión. La estrategia va dirigida a captar nuevos clientes en la zona y fortalecer la colaboración con empresas de referencia. En segundo lugar, se pondrá en marcha la infraestructura necesaria para la fabricación de motores de UAVs.
Palencia y Burgos
Empresas de Palencia y Burgos también firmaaban acuerdos con Indra, con De los Mozos era el consejero delegado de la multinacional. La empresa palentina Inmapa se dedicará al desarrollo de vehículos militares y la burgalesa Correa, a la automatización y soporte técnico. La previsión apuntaba a que ambos acuerdos con Indra supondrían el mantenimiento de 1.000 empleos.
Proyectos todos ellos que vienen a demostrar la importancia que para Indra tiene Castilla y León, impulsada aún mucho más desde el aterrizaje en la mulitinacional del vallisoletano De los Mozos, quien ya demostraba en su pasado en Renault su apuesta decidida por la planta de la Comunidad a la hora de impulssar la llegada de nuevas inversiones, vehículos y proyectos.
Su sorprendente e inesperada marcha de Indra deja, si no en el aire, sí ‘huérfanos’ de su impulsor y mentor de proyectos que suponen una inversión de 40 millones de euros y la creación de hasta 500 nuevos puestos de trabajo.
Las fuentes de la compañía a las que ha tenido acceso este periódico aseguran que todo se mantiene según lo previsto. Eso sí, no niegan que la situación que se está viviendo en la reorganización de la cúpula de dirección de Indra pueda suponer algún tipo de ralentización de los proyectos anunciado, nunca un parón o abandono.
De hecho, a decir de estas mismas fuentes consultadas por este periódico, se continúa trabajando, sin ir más lejos, en la busca del edificio que albergará los proyectos de Valladolid. Aún no se tiene definido cuál serán, aseguran estas mismas fuentes, que señalan que se están barajando al menos tres, sin desvelar cuáles.