PACTO PP-VOX
VOX baraja unir a la vicepresidencia de Pollán parte de Familia y la Desregulación
Los de Abascal se plantean volver a hacerse cargo de las carteras de Cultura y de Agricultura, que ya gestionaban en el pacto de 2022 del que se marcharon con la excusa de los menas

Alberto Díez Pico, Carlos Pollán y Leticia García, en una imagen de archivo en las Cortes.
Más de dos meses, 71 días para ser más exactos. Ese es el tiempo que hace que los castellanos y leoneses eran llamados a las urnas, y el 15 de marzo dejaban claro cuáles eran sus preferencias y quién querían que les gobernara los próximos cuatro años. Un Gobierno para cuya conformación era necesario el diálogo y el pacto, y que pasa inexorablemente el acuerdo entre el Partido Popular y VOX. Un acuerdo PP-VOX que, más de dos meses después, sigue sin concretarse, pese a que ambas partes aseguran que el diálogo existe y que, incluso, es fluido y cordial para sellar el pacto final.
Pacto que, en lo mollar, se prepara bajo los ecos ya firmados en Extremadura y Aragón, tal y como avanzaba este periódico, y en el que todo apunta que la formación de Santiago Abascal en Castilla y León baraja unir a la que se prevé será la Vicepresidencia de su ahora portavoz en las Cortes autonómicas, Carlos Pollán, una parte de la Consejería de Familia, además de la Desregulación, según detallan las fuentes consultadas por este periódico.
VOX seguiría así, a decir de estas mismas fuentes, el camino trazado en Extremadura y Aragón, donde también sus candidatos y portavoces asumían la vicepresidencia y a ella le unía Familia, Servicios Sociales y Desregulación, en el caso del pacto en Extremadura, y Familia, Bienestar Social y Desregulación, en el del acuerdo aragonés.
De cumplirse lo que ahora estaría barajando VOX para Castilla y León, esa vicepresidencia a la que se sumaría una parte de Familia y la Desregulación se estarían dando los mismos pasos ya antes dados en los acuerdos extremeño y aragonés.
Y es que si han sido así en Extremadura y Aragón, nada hace pensar que no vaya a ser igual en Castilla y León, a decir de las fuentes de la negociación a las que ha tenido acceso este periódico. Es más, hace semanas ya el propio Carlos Pollán, en declaraciones a los medios, reconocía la existencia de «cuestiones troncales» que todos los documentos compartirán. Eso sí, Pollán entonces y después, en diferentes manifestaciones, descartaba que lo que se pacte en Castilla y León vaya a ser un calco de lo ya pactado con el PP en el Gobierno de Extremadura y en el de Aragón. Además de volver a insistir en que en la negociación y en el diálogo que mantienen con el PP no se está hablando de sillones, ni de consejerías y sí de cuestiones políticas, como esa prioridad nacional que, como en Extremadura y Aragón, estará sí o sí en el acuerdo de Castilla y León entre ‘populares’ y los de Abascal.
Pero las políticas deben ser gestionadas y ejecutadas por lo políticos, es decir, por consejeros o consejeras, y eso son sillones. Unos sillones que, sin ir más lejos, el partido de Santiago Abascal ya ostenta con la vicepresidencia primera de la Mesa de las Cortes, en manos del procurador Carlos Menéndez, y la secretaría tercera del máximo órgano de dirección del Parlamento, que ostenta Susana Suárez.
Y, aunque según indican las fuentes consultadas por ese periódico, aún no se está en el escenario de cuáles serán las consejerías que recaerán en el PP y en VOX y que desde la formación de Abascal nada se ha reclamado aún en lo que a áreas de gobierno se refiere, todo apunta a que VOX camina en la dirección de ligar parte de Familia y Servicios Sociales y la Desregulación a la vicepresidencia de la Junta, que estará en manos de Pollán.
Lo que habrá que definir es cuál es esa parte o partes de la Consejería de Familia que irían a parar a manos de VOX. Pues bien, en palabras de las mismas fuentes, se trataría de secciones de menor rango o relevancia de otras como puede ser la dirección general de la mujer o la atención a la dependencia, la joya de la corona en la que Castilla y León despunta entre las mejores, sino la mejor, en todos los rankings, ya sean públicos o privados. De hecho, los servicios sociales de la Dependencia, como la Educación y, en gran medida, la Sanidad, están en lo más alto en todas las clasificaciones y análisis que se realizan sobre los mismos. Así que esas partes que se desgajarían de Familia y que podrían pasar a ser asumidas por VOX, bien podrían tratarse de algunas como Infancia, Familia, Juventud, el hoy comisionado para la droga o la atención a la diversidad.
Si se mira en el espejo de la comunidad extremeña se observa que la vicepresidencia de Óscar Fernández gestiona en Familia la Gerencia de Servicios Sociales, Infancia y Familia, además del Instituto de la Juventud y la Agencia para la Cooperación al Desarrollo.
En el caso de Aragón, el vicepresidente Alejandro Nolasco gestiona en Familia, infancia, natalidad, mayores, ayudas sociales y los institutos de juventud y servicios sociales. Ese es el camino que viene trazado desde Extremadura, primero, y Aragón, después, y parece que es estaría perfilando VOX para Castilla y León, inciden las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico.
En el caso de la Desregulación, este área bajo el manto de la vicepresidencia de Carlos Pollán, como ya sucede también en Aragón y Extremadura, tendría como tarea el acabar con las trabas burocráticas y administrativas, simplificar los procedimientos, eliminar duplicidades, además de vigilar y velar por la eficiencia presupuestaria.
Todo ello para crear una vicepresidencia con cartera y con áreas a su cargo, huyendo así de aquella nacida del pacto de 2022 y liderada por Juan García-Gallardo, que nacía carente de competencias a su cargo. En VOX tienen claro que no se va a contar, en ninguno de los escenarios, con una vicepresidencia vacía de contenido, es decir, sin otra área de gobierno adscrita a su cargo, como era el caso de García-Gallardo tras el acuerdo de gobierno de hace ahora cuatro años.
Pero Familia y Desregulación, que se adscribirían a esa vicepresidencia que asumirá Carlos Pollán una vez se formalice el acuerdo entre PP y VOX, que se sigue negociando al ritmo de ralentí marcado por los de Abascal, después del resultado de las andaluzas que dejaba sin mayoría absoluta a Juan Manuel Moreno Bonilla y daba a los de VOX la llave para investir presidente al ‘popular’, no serán las únicas consejerías que VOX pretende gestionar en el futuro gobierno de coalición con el PP.
Los de Santiago Abascal se plantean, también, volver a hacerse cargo de las carteras de Cultura, Turismo y Deporte y de Agricultura, que ya gestionaban en el anterior pacto de gobierno de 2022, del que se marcharon con la excusa de la acogida del reparto de menores migrantes no acompañados, que Castilla y León iba a asumir en el reparto que se iba a hacer a nivel nacional.
Fuera de estas consejerías que se perfilarían como las que estarían en manos de VOX todo apunta que se quedaría la de Empleo, Comercio e Industria, que sí gestionaban en el pacto de 2022, recalcan las fuentes consultadas.
Habrá que ver, también, cuáles serían las competencias que se incluirían, sobre todo en Agricultura, ahora denominada Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Es decir, si además de toda la política agraria y del sector primario se añadirían otras áreas, como podría ser la caza y la pesca, que en la actualidad se encuentra bajo la tutela de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. Así sucede en el caso del pacto de Extremadura, donde la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Natural tiene bajo su mando la Dirección General de Caza, Pesca, Acuiculcutura, Tauromaquia y Medio Natural.
Mientras, en el acuerdo de Gobierno entre PP y VOX en Aragón, los de Santiago Abascal ostentan, además de la vicepresidencia con Familia y Desregulación, las carteras de Agricultura, Ganadería y Alimentación y Medio Ambiente, área bajo cuya dirección se encuentra la caza y la pesca.
Todo esto se estaría barajando en VOX, pese a que las fuentes insisten en remarcar que la negociación aún no se está en el escenario del reparto de las consejerías, ni mucho menos, y sí en el de las cuestiones políticas.
Una negociación del pacto entre PP y VOX que sigue ralentizada, porque así lo quieren desde VOX después de las andaluzas, como ya apuntaba este periódico. Y nada hace indicar que vaya a cambiar de velocidad en esta semana que ahora arranca. El propio secretario general de VOX, Ignacio Garriga, al día siguiente de las elecciones en Andalucía, el lunes día 18, dejaba claro que no había prisa. Entonces Garriga manifestaba que las negociaciones con el PP de Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León avanzan «sin prisa», con «mucha responsabilidad», ya que indicaban que eran conscientes de que había «muchas cosas que cambiar». Pero, a renglón seguido, afirmaba: «Es verdad que aún queda camino por recorrer».
El propio presidente de la Junta en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, apelaba a la tranquilidad. «Tengamos tranquilidad», puntualizaba Mañueco, a preguntas de los periodistas este martes pasado, instantes antes de participar en el Foro del Noroeste en Oviedo, junto al presidente del Principado, Adrián Barbón, y de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda.
Y lo mismo hacía el portavoz de la Junta en funciones, Carlos Fernández Carriedo, quien se limitaba a decir este jueves en la rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno que se estaba negociando, que las sensaciones eran favorables y que «hay voluntad de llegar a acuerdos, de aproximar posturas entre los dos partidos», pero sin dar fechas.