El verano más cálido en Castilla y León desde que hay registros da paso a un otoño con temperaturas altas pero húmedo
El año 2026 tiene altas probabilidades de finalizar como "el más cálido desde que existen datos"

Presentación de previsión de la aemet.
El balance climático del verano de 2026 en Castilla y León ha certificado que la Comunidad ha vivido el período estival más cálido registrado desde que existen datos históricos, con una anomalía de 2,6 grados centígrados por encima del valor de referencia, al tiempo que las previsiones para los próximos meses apuntan a un otoño que continuará con temperaturas superiores a lo habitual pero con un carácter predominantemente húmedo.
Así lo han señalado este martes en rueda de prensa el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, y el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Castilla y León, Manuel Mora. Canales ha destacado que el balance estival permite calificar los últimos tres meses de "verdaderamente excepcionales", ya que se han registrado los datos más altos desde que existen registros.
Por su parte, Manuel Mora ha detallado las cifras principales de este trimestre de junio a agosto, que ha anotado una temperatura media de 21,9 grados. El delegado territorial ha remarcado el carácter "extraordinario" del mes de junio, que ha presentado una temperatura media de las máximas de 29,3 grados, lo que supone 4,3 grados por encima del promedio normal de dicho mes.
Durante el conjunto de la época estival se han registrado 80 días con máximas iguales o superiores a 25 grados -frente a la media de 64- y 57 días en los que se han alcanzado o rebasado los 30 grados. Entre las cifras más extremas en las capitales y observatorios, los registros del verano de 2026 han reflejado el valor más elevado en Candeleda (Ávila), con 42,7 grados el 6 de julio, mientras que la temperatura más baja ha correspondido a Vegarienza (León), con un grado bajo cero.
Asimismo, la Comunidad ha afrontado episodios notables como la ola de calor acontecida entre el 21 y el 24 de junio -el periodo más cálido de la estación-, así como la registrada del 5 al 9 de julio y el episodio cálido del 12 al 14 de agosto. En el caso de Segovia se han contabilizado 17 noches tropicales y dos tórridas, mientras que Valladolid ha sumado siete noches tropicales.
Mora ha incidido en la recurrencia de estos valores altos, y ha recordado que tres de los veranos más cálidos registrados se han concentrado en los últimos cinco años. Respecto a las precipitaciones, el periodo ha tenido un carácter "muy seco", ya que se ha registrado un déficit medio del 40 por ciento en el conjunto de la Comunidad y un total de diez días con precipitación apreciable.
La falta de lluvias ha sido más severa en observatorios como el de Soria, con un déficit que ha alcanzado el 78 por ciento. Pese a esta escasez general, episodios tormentosos como el acontecido el 15 de agosto han dejado intensidades máximas en la provincia de León, recoge Europa Press.
En cuanto al año hidrológico que se completa a finales de septiembre, el balance se sitúa dentro de la normalidad, con un ligero superávit pluviométrico del 4 por ciento respecto a la media de referencia.
Por su parte, la estimación del año natural 2026 se sitúa hasta la fecha con una anomalía de dos grados por encima del promedio, lo que posiciona al ejercicio actual con altas probabilidades de finalizar como "el más cálido desde que existen datos".
De cara a la llegada del otoño astronómico, las predicciones inmediatas prevén que la estabilidad se mantenga con temperaturas más elevadas de lo habitual para la época y máximas que superarán los 30 grados.
A más largo plazo, las proyecciones de Aemet atribuyen un 70 por ciento de probabilidad a que el trimestre de septiembre, octubre y noviembre mantenga un carácter cálido, si bien la probabilidad de que las precipitaciones sean superiores a lo habitual o normales es elevada, siendo muy poco probable que se trate de un otoño seco.