CAZA
La desveda general, peor de lo esperado

Dos cazadores rastrean un campo en busca de piezas. / VALENTÍN GUISANDE-
Sin pegar un tiro y sin cobrar una pieza. Así regresaron muchos cazadores de la provincia durante la primera jornada de caza menor celebrada el pasado domingo, una jornada que augura una mala temporada para la media veda. «La primera jornada fue peor de lo esperado y lo esperado no era mucho», reconoce el delegado provincial de caza, José Manzano, quien ve establecer medidas más restrictivas en algunas especies como la perdiz para salvar futuras temporadas.
No se esperaba una media veda boyante en los campos sorianos dado que las condiciones climatológicas, la falta de agua meses atrás, había condicionado la cría de muchas especies. La Delegación Soriana de Caza consultó ayer con los guardas forestales que ‘patrullan’ algunas de las cotos de caza de la provincia, unas consultas que ponen de manifiesto que la temporada no va a ser buena. «En la primera jornada se notó una menor afluencia de cazadores que en años anteriores y la mitad de los cazadores se volvieron a casa sin ver piezas y sin disparar por lo que cunde cierta desmoralización», señala José Manzano quien añade que la mala jornada de apertura de la caza menor puede extenderse al resto de Castilla y León.
En la provincia, el mayor número de piezas cobradas fueron liebres pero dentro de los parámetros normales y algún conejo siendo la nota predominante la ausencia de perdices. «No se han visto casi perdices y las que se han visto eran viejas, un síntoma de que no han criado», explica José Manzano quien, por esta razón, no duda en señalar que la temporada va a ser «peor de lo esperado y lo esperado no era mucho».
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