AUPA NUMANCIA
Un punto valioso
El Numancia empata en Cádiz en un choque sin ocasiones / El equipo no aprovecha su superioridad numérica / Colidera la clasificación

Dani Calvo lucha por un balón con David Barral.-ÁREA 11
El Numancia sigue sumando tras empatar sin goles en el Ramón de Carranza. Un empate valioso, pero que sabe a poco al equipo rojillo, que jugó con un hombre mas desde el minuto 38 tras la expulsión de Barral.
A partir de ahí, el Numancia lo intentó con ahínco, y dispuso de algunas ocasiones claras pese al buen trabajo defensivo del Cádiz. Sin embargo, la falta de puntería de sus delanteros y la buena actuación de Cifuentes bajo los palos evitaron que el marcador se moviese. Pese a todo, también el Cádiz protagonizó algún disparo a puerta en un encuentro que acabo con un empate justo entre dos equipos más preocupados en no cometer errores que en crear ocasiones de peligro.
La primera mitad comenzó de manera muy ordenada por parte de ambos conjuntos y sin ocasiones claras de gol, con mucho respeto por parte de un Numancia que salió a contener los envites del conjunto local y su peligrosa delantera. Poco a poco los hombres de Arrasate se fueron haciendo con el control del centro del campo, sin que este control supusiera ninguna acción de peligro, pero impidiendo por su parte que el Cádiz se sintiera cómodo sobre el césped. A pesar de esto las primeras ocasiones cayeron de parte de los cadistas, con un disparo de Abdullah en el minuto11 que se marchaba fuera por poco o el centro de Salvi que Dani Calvo está a punto de introducir en su propia meta. En el minuto 15 llegaba la primera ocasión del equipo rojillo, con un tímido remate de Pablo Valcarce que Cifuentes atrapaba con una buena estirada.
El paso de los minutos favorecía al Numancia, que se hace dueño de la pelota y de las pocas ocasiones de gol que se veían en el terreno de juego, como el remate de cabeza de Higinio en el 27 que vuelve a hacer lucirse al guardameta del Cádiz. En el minuto 31 se reclamaba un posible penalti de Lucas sobre Diamanka, pero el árbitro del partido señalaba la falta fuera del área.
La presión de los sorianos provocó que el veterano delantero David Barral perdiera los nervios en dos acciones que le supusieron sendas cartulinas amarillas y su expulsión en el minuto 38, dejando a su equipo en inferioridad numérica y en una posición poco favorable sobre el terreno de juego. El final de la primera parte estuvo marcado por la expulsión y los locales se dedicaron a aguantar atrás esperando el pitido del final de la primera mitad.
La segunda parte comenzó con un doble cambio de Álvaro Cervera en la alineación local. Romera y Aitor dejaban su lugar a Carrillo y Nico Hidalgo en un intento por recuperar la estabilidad perdida en el campo, pero el Numancia continuaba mostrando su superioridad y no estaba dispuesto a ceder el balón al Cádiz ni siquiera en los rechaces ni balones divididos. Sin embargo el Cádiz aguantaba bien en defensa y las ocasiones del equipo rojillo quedaban en nada contra la defensa cadista, que se mostraba impenetrable, no así en ataque, ya que la inferioridad suponía que la gran mayoría de los balones se perdieran largos, sin encontrar a ningún jugador de ataque que finalizara las jugadas.
En el minuto 51 Marc Mateu hace gala de una gran clase y se hace un autopase en el área del Cádiz, marchándose de dos rivales, pero no consigue finalizar la jugada, que muere en las manos de Cifuentes. El desgaste empezó a hacerse evidente a partir del minuto 65 en el que Arrasate decidió realizar sus tres cambios casi de seguido para dar aire a su equipo. Esta decisión, sin embargo, rompió un poco el partido y le dio al Cádiz algo de fuerzas para acercarse al área rival con algo de peligro, como la ocasión que se crea Carrillo a sí mismo pero cuyo disparo se pierde en el lateral de la red.
A partir de aquí, el partido se rompió dando pie a muchas ocasiones que sin entrañar demasiado peligro, animaron un poco el partido que parecía abocado al empate. El cansancio también marcó el final de un partido en el que el rigor defensivo y la seriedad fueron la nota destacable.
Al final, reparto de puntos bastante justo entre dos equipos que se preocuparon más por no cometer errores que por regalarse un acierto en forma de gol.