Salud

Lara Jiménez, psicóloga deportiva: "Al final lo que ha pasado con el Numancia es un duelo"

La profesional explica desde un prisma analítico la tristeza del equipo y la sociedad tras no ascender, la importancia de aceptar las emociones, el papel del grupo para apoyarse y resurgir o la labor que desarrolla el entrenamiento psicológico en el deporte profesional

Lara Jiménez, psicóloga deportiva y clínica.HDS

Publicado por
Soria

Creado:

Actualizado:

El CD Numancia se quedó sin ascenso en un jarro de agua fría para el equipo y la sociedad soriana, posiblemente más duro que el anterior por ocurrir en el último minuto y en casa. Lágrimas, caras largas, conversaciones amargas, polémicas en redes sociales... ¿Se recuperará el equipo y la provincia del disgusto? Seguro que sí, pero todo lleva un proceso. Para comprenderlo hablamos con Lara Jiménez, psicóloga deportiva y clínica del Colegio de Psicología de Castilla y León y que por tanto puede explicar el 'viaje' desde el prisma del deportista, pero también del aficionado.

"Al final lo que ha pasado con el Numancia es un duelo", resume. "Hay una parte de duelo que no podemos evitar. La sociedad actual nos empuja mucho a la psicología positiva mal entendida en el sentido de que todo tiene que estar bien todo el tiempo, tenemos que estar felices todo el rato. Parece que sentirse mal entre comillas, sentir cualquier emoción desagradable es malo. Nos culpabilizamos de sentir emociones negativas".

Sin embargo "las emociones no son buenas ni malas, y eso lo trabajo mucho con mis deportistas y con la gente en general. Las emociones son todas necesarias y todas cumplen una función. Si en este caso ha habido un duelo deportivo de la pérdida de esa plaza, de esa oportunidad de ascender, es lógico y es normal que las siguientes 24, 48 ó 72 horas estemos tristes, no tengamos mucha energía, podamos llorar, tengamos también un poco de rabia, 'si hubiéramos hecho esto', 'si hubiéramos hecho lo otro'. Rabia contra lo que no hemos hecho o no nos gusta de lo que han hecho los demás. Es normal". 

"Si ves que no queda nada para el final y es ahí donde todo se rompe, el impacto emocional es más grande"Lara Jiménez

Lara detalla cómo esas sensaciones pueden ser 'dolorosas', pero también una forma de seguir adelante. "Dentro de un duelo la tristeza y la rabia tienen que estar porque la tristeza nos ayuda a frenar y a analizar las cosas, lo que ha ocurrido, lo que se ha hecho bien y hay que repetir y las que no se han hecho bien y hay que cambiar. Y la rabia nos da ese punto de energía para realmente hacer esos cambios. Son desagradables, pero son necesarias".

La percepción en la calle es que este 'no ascenso' dolió más que el del año pasado ante el Yeclano. Y hay una explicación psicológica. "Todo tiene que ver con una ruptura de expectativas. 'Esperábamos ascender', lo ves tan real... Pasan los minutos y nos olvidamos de que es deporte y de que en cualquier momento pude pasar cualquier cosa porque hay rivales que también juegan y que también luchan por la victoria y la plaza". 

Desolación sobre el césped de Los Pajaritos tras la derrota ante el Teruel.MonteseguroFoto

La psicóloga explica cómo se 'agravó' la decepción. "Si se hubiese ido perdiendo desde el minuto 15 por 0-1 y ves que llega el minuto 90 y sigues perdiendo 0-1, tienes la ilusión de que se remonte pero ya te has ido preparando durante 75 minutos sobre lo que va a pasar. Has tenido un tiempo de elaborar y de ver esa otra posibilidad. Si durante todo el partido la posición ha sido favorable y ves que no queda nada para el final y es ahí donde todo se rompe, el impacto emocional es más grande porque cambia radicalmente la emoción de intensidad y de valencia".

A la salida de Los Pajaritos la escena era un tanto desoladora, pero ahí entra en juego el sentimiento numantino. "Para quien no es seguidor del deporte o no es muy fanático del fútbol, es más difícil de comprender esto, pero a cada uno le duele más aquello por lo que más siente o por lo que más invierte. Si invertimos nuestro tiempo libre o incluso nuestro dinero como abonados o como parte del club en esa posibilidad de ascenso, le afectará más", detalla la psicóloga.

En el caso de Soria, una ciudad y una provincia poco pobladas, esa identificación con el equipo puede haber hecho que la tristeza fuese más patente. Se puede ser del PSG o del Manchester City en cualquier punto del planeta y sin relación con la ciudad de origen, pero Numancia y Soria son dos realidades indisolubles para habitantes y diáspora.

Abulense, Lara Jiménez ve esa implicación especial que hay "en un lugar pequeño" con sus deportistas. "Cuando son equipos de ciudades pequeñas o deportistas que representan a un pueblo o a una ciudad pequeña es cierto que tienen quizá mucho más apoyo a nivel social, a nivel comunidad, que otros deportistas de grandes ciudades. Pero tiene sus pros y sus contras. Al final el Numancia pone el nombre de la ciudad en boca de muchos sitios y hace que se conozca. Cuanto más arriba esté más gente atrae a nivel turismo, más se conoce la zona, más aficionados de otros equipos pueden acudir. Tiene más implicación social que un Real Madrid, que a Madrid vas a venir por 40.000 cosas más" y puede llegar a "gente que no es futbolera".

Caras de tristeza y desconcierto en la grada el pasado domingo.MonteseguroFoto

¿Es más fácil superarlo para un profesional de un deporte individual o colectivo? ¿En el vestuario se retroalimenta la tristeza o se fragua el apoyo para volver? "El deporte de equipo tiene una cosa muy buena en este sentido que a veces, y recalco ese 'a veces', el individual no tiene. Es ese apoyo grupal".

La psicóloga considera que "después de un duelo o una expectativa que se rompe hay una primera fase de aceptación, 'esto ha pasado y ya está'; una segunda fase de desorden, de esa gestión emocional de pena y rabia; y luego hay que volver a la vía, a entrenar, a competir, a luchar por otra temporada".

"Tanto para la parte de la aceptación como para salir del desorden, el hecho de estar en grupo, tener un apoyo con unas personas que han vivido lo mismo -aunque no sea la misma perspectiva, porque cada jugador va a tener una diferente- muchas veces ayuda a que ese duelo se pase antes y se salga antes de esa situación de malestar, yendo a por nuevos objetivos y trabajando esa parte de las motivaciones y los retos". Para el deportista individual requiere "estar bien acompañado, tener un buen staff cerca y apoyos fuera del deporte" para "sobreponerse rápidamente".

Y es que la psicología es una pieza clave para muchos éxitos deportivos, convirtiendo a los profesionales en 'otro tipo de entrenadores' más allá del clásico de chándal y corrección a gritos a los centrales. Hoy en día su labor junto a un deportista "depende de cómo se lleve el planteamiento de la directiva. "Dentro del deporte de equipo hay tres formas de trabajar. La primera es "el hecho de ser psicólogo más enfocado a directiva y a staff técnico, la parte de proyectos de club y asesorar a los entrenadores o hacer un trabajo disciplinar con el servicio médico, preparadores físicos y médicos".

"Está también el rol del psicólogo como ayuda a los propios jugadores, esa observación de campo y esa ayuda individual con la posibilidad de sesiones grupales cuando se requiera", prosigue Lara Jiménez. "Y también cada vez más los jugadores y jugadoras profesionales buscan su propio psicólogo fuera de los clubes con los que poder tener ese entrenamiento más a nivel mental, igual que muchos tienen un preparador o un fisioterapeuta fuera específico además de los servicios del club. Se trabaja a nivel individual en función de los objetivos y necesidades más personales que pueda tener. En deporte individual sí es más general porque trabajas a la vez con el deportista y con el staff técnico y médico, todo en uno".

Cargando contenidos...

Ahora toca salir del bache y plantear la nueva temporada para el equipo; recupera la ilusión y la fe para la afición. Piernas, gargantas... y cabeza, que la psicología tiene mucho que aportar en el terreno de juego.