Los diez mandamientos de la tecnología en el campo de Castilla y León
La innovación transformará el sector en el futuro inmediato y las ferias de maquinaria agrícola la abordan de primera mano: Agrovid tendrá un lugar para la robótica del 20 al 22 de mayo en Medina del Campo y Valladolid prepara Agrovid y Sieb para enero

Una mano robótica se acerca a un brote de un cultivo en una simulación generada con Inteligencia Artificial.
La incorporación de nuevas herramientas desarrolladas en los últimos años está revolucionando la forma de producir alimentos, y con ello transformando la cadena de valor que, en algunos casos, llevaba siglos de funcionamiento sin experimentar grandes cambios. El uso de drones, big data, la digitalización, la inteligencia artificial o la robotización son algunas de las herramientas que han llegado para quedarse.
Se trata de instrumentos que se ponen a disposición del agricultor en los certámenes especializados de maquinaria agrícola como el que se celebrará del 20 al 22 de este mes de mayo en la localidad vallisoletana de Medina del Campo, con el nombre de Demoagro. El encuentro contará con un espacio exclusivo dedicado a la robótica aplicada a la agricultura y la ganadería.
«El sector de la maquinaria agrícola está en constante evolución, impulsada por la necesidad de mayor eficiencia, productividad y sostenibilidad en la agricultura. Fruto de esta evolución nacen nuevas tecnologías e innovaciones que se adoptan en el sector de la mecanización agraria, forestal y de espacios verdes. En este sentido, Demoagro continúa creciendo y trabajando para incorporar estas nuevas tecnologías a su oferta demostrativa», explican desde la Asociación Nacional de Maquinaria Agropecuaria, Forestal y de Espacios Verdes (Ansemat), organizadora del encuentro. Por este motivo, el certamen estableció un acuerdo de colaboración con World Fira, la feria francesa más especializada, para crear un espacio dedicado a esta nueva línea tecnológica en Demoagro 2025.
Hace pocas fechas la plataforma Tierra, el portal del Grupo Cajamar dedicado a la Agricultura y la Ganadería, publicó un estudio sobre ese decálogo de tecnologías que cambiarán, en un periodo que estima en cinco años, las prácticas en el mundo agrario.
«El sector agroalimentario se encuentra actualmente en ese punto de inflexión del ‘ser o no ser’. Esto es, no ser la industria a veces ‘arcaica’ por su arraigo al entorno rural de la que aún hoy se adolece en algunos lugares; el no ser por la falta de relevo generacional; y el no ser por estar sujeta de manera determinante a factores como el cambio climático, el crecimiento poblacional o la escasez de recursos naturales», comienza en su trabajo el gestor de contenidos de la plataforma, Francisco Maturana. «Y el ser pasa por la implementación de la tecnología para dar el paso a una digitalización que se erige como obligatoria para la competitividad del sector, pues esta permitirá una toma de decisiones eficiente tanto en la gestión de las explotaciones como en el resto de los procesos de la cadena de valor».
Según su informe, su inclusión permitirá aprovechar mejor los escasos recursos de los que disponemos y no solo preservar el medio ambiente, sino potenciarlo. Y por supuesto, una actividad agroalimentaria de vanguardia también elevará el atractivo para nuevas generaciones de unos agricultores y ganaderos que ya se han criado en las nuevas tecnologías.
«Nadie es ajeno a la oleada de nuevas soluciones tecnológicas que, afortunadamente, están emergiendo últimamente con el noble objetivo de hacer frente a los desafíos del futuro en torno a la producción de alimentos», apunta Maturana. «Así, en el próximo lustro terminarán de definirse e implantarse, incluso normalizarse, algunas tecnologías que hasta ahora no existían y que serán habituales».
A continuación, despliega ese decálogo de las tecnologías que marcarán el presente y el futuro más inmediato del sector:
1. AGRICULTURA DE PRECISIÓN IMPULSADA POR IA Y BIG DATA. Permitirá más producción con menos recursos, con un impacto estimado de 2025 a 2030 de un aumento del rendimiento de hasta el 30%, según la misma fuente. La eficiencia y la sostenibilidad en la agricultura pasan por la obtención de datos para que los productores puedan tomar decisiones informadas a la hora de gestionar sus explotaciones. Aquí es donde entra en escena la digitalización de la producción agraria, que se apoya en tecnologías como sensores o imágenes satelitales, cuya información es recopilada y procesada con herramientas como internet de las cosas y big data, para posteriormente ser analizada por inteligencia artificial. Su implementación permite optimizar aspectos clave como el uso de agua y de químicos suministrados a las plantas.
2. DRONES Y ROBOTS AGRÍCOLAS. Permitirá la automatización de tareas agrícolas y la reducción de costes laborales de un 20 a un 40% entre 2025 y 2030. Paliará la escasez de mano de obra del sector primario, uno de los principales problemas a los que se enfrenta en la actualidad por la falta de relevo generacional. Robots y drones han irrumpido con fuerza para realizar esta labor de manera automatizada. La FAO considera que los vehículos aéreos no tripulados (UAV), más conocidos como drones, son una de las mayores contribuciones que las TICs han hecho para el sector agrario.
3. BIOTECNOLOGÍA Y EDICIÓN GENÉTICA (CRISPR). Hará posible cultivos más resistentes y nutritivos, con una reducción de pérdidas por plagas en un 50% de aquí a cinco años. El cambio climático está afectando a la viabilidad de ciertos cultivos en zonas específicas. «Ante esta situación, la biotecnología, y en concreto la edición génica, se ha convertido en un aspecto importante para mejorar las características de los mismos», apunta Maturana en la plataforma Tierra. «Aquí es donde entra en acción el CRISPR, un instrumento que permite ‘editar’ piezas del ADN para obtener plantas, por ejemplo, resistentes a enfermedades, a suelos salinos o al déficit hídrico».
4. AGRICULTURA REGENERATIVA Y TECNOLOGÍA DEL SUELO. Se centrará en la mejora del suelo y la captura de carbono, con un incremento de materia orgánica en suelos de un 15% en el horizonte de 2030. Son nuevas técnicas apoyadas por herramientas digitales, que están facilitando prácticas como el uso de cultivos de cobertura, compostaje inteligente o el monitoreo del estado del suelo. La salud del suelo es esencial para la sostenibilidad de un cultivo y la digitalización de la explotación agrícola ya cuenta con diferentes técnicas que contribuyen, además, a restaurar la biodiversidad y mejorar la productividad de los cultivos.
5. INTERNET DE LAS COSAS (IOT) EN EL ÁMBITO GANADERO. El sector ganadero también vive un proceso de digitalización, donde la gestión del ganado en tiempo real es el principal objetivo para controlar la salud animal, apuntalar la trazabilidad y reducir las pérdidas. La implantación de sensores y cámaras, combinada con aplicaciones software o dispositivos integrados con IoT (internet de las cosas) es una realidad que se expande.
6. AGRICULTURA VERTICAL Y GRANJAS MODULARES. Permitirá la producción urbana y sin estaciones. El impacto estimado es un 90% menos de uso de agua frente a la agricultura tradicional. Persigue el reto de garantizar el suministro de alimentos de manera eficiente y sostenible. Se trata de modelos totalmente controlados de producción, que cumplen con la necesidad de producir más cantidad de alimentos en un menor espacio. El cultivo en entornos cerrados, verticales y altamente automatizados, apoyados por dispositivos led y control climático, crece especialmente en zonas urbanas. Acerca la producción al consumidor final, reduce la huella de carbono y posibilita cosechas todo el año.
7. PROTEÍNAS ALTERNATIVAS. Ofrecen opciones sostenibles de carne tradicional. Se espera que representen el 11% del mercado proteico global en cinco años. Biotecnología y análisis de datos se combinan para la producción de estas proteínas partiendo de plantas, hongos y algas, entre otras fuentes, que dan lugar a productos muy similares a los de origen animal. Se busca optimizar sabores y texturas que consigan la aceptación del consumidor final. Son soluciones que van más allá de alimentos desarrollados a base de soja o insectos, sino que hay fuentes proteicas procedentes de un amplio abanico de plantas, otras obtenidas por procesos fermentativos y también a través del cultivo de células para la obtención de carne cultivada en laboratorio.
8. BLOCKCHAIN PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA. Facilitará alimentos más seguros y transparentes, con un 30% menos de fraudes alimentarios en cadenas digitalizadas de aquí a cinco años. La tecnología blockchain llega al sector agroalimentario, una especie de libro de transacciones digitales que se encuentra interconectado a una red de ordenadores que no dependen de un tercer agente, siendo seguras y transparentes. Puede favorecer el desarrollo de un sistema de trazabilidad inmediato, inviolable, y que puede ser auditado y certificado. Además de mejorar la seguridad alimentaria, fomenta la confianza del consumidor.
9. IA PARA LA PREDICCIÓN DE MERCADOS Y LA LOGÍSTICA. Permitirá una mejor gestión de la oferta y la demanda, con un impacto de hasta el 40% menos de desperdicio alimentario en un horizonte de cinco años, siempre según el estudio de Maturana en Tierra. La inteligencia artificial está siendo capaz de rediseñar la interacción con los mercados agroalimentarios, pues permite desarrollar nuevos productos, mejorar su calidad y adelantarse a las necesidades de los consumidores. En el apartado logístico, además del control de la trazabilidad, la aplicación de esta tecnología favorece la reducción de desperdicios, la mejora de márgenes y la eficiencia en la gestión.
10. DIGITALIZACIÓN Y PLATAFORMAS COLABORATIVAS EN TODA LA CADENA. Facilitará la conexión directa entre productores y consumidores, con un aumento del acceso a mercados de hasta en un 60% en el próximo lustro. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) están fomentando la adopción de plataformas digitales que conectan a los diferentes actores de la cadena agroalimentaria. Productores, distribuidores, minoristas y consumidores se unen generando un ecosistema donde todos ellos están interrelacionados. Este tipo de plataformas digitales fomentan la transparencia, mejora la eficiencia y democratizan el acceso a información clave para todos ellos.
Reconversión
Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. El sector vive un proceso de reconversión imparable para poder responder a los desafíos alimentarios. En este marco, agricultores y ganaderos quieren pertrecharse ante los nuevos retos, tanto mediante la formación como con la adquisición de los más modernos equipamientos. Encuentros como Demoagro, Agrovid o Sieb así lo ponen de manifiesto.
En cuanto a Demoagro, que se celebrará del 20 al 22 de este mes de mayo en la localidad vallisoletana de Medina del Campo, contará con la más moderna maquinaria y equipos, en una amplia superficie donde las demostraciones prácticas estarán a la orden del día. En esta edición pone de largo un acuerdo con World Fira, un evento de demostraciones y foro innovador de robótica agrícola, referente global tras nueve ediciones celebradas en Francia y con réplicas en Estados Unidos y otras ferias internacionales.
«Somos conocedores del gran interés que las empresas dedicadas a la automatización y robótica tienen en mostrar sus innovaciones a potenciales clientes, ya sean usuarios finales o socios empresariales para el desarrollo de nuevos productos», explican desde la organización de Demoagro. El espacio destinado a esta actividad se situará en la zona de Cultivos Especiales, donde también se programarán actividades comunes con las empresas expositoras que cuenten con equipos autónomos y robots.
Por su parte, Agrovid y Sieb, que se celebrarán del 27 al 29 de enero de 2026 en la Feria de Valladolid, pondrán al alcance los profesionales del sector todos los avances en los procedimientos para el cultivo de la vid. La Institución ferial vallisoletana prepara las dos ferias monográficas especializadas en el cultivo del viñedo y equipamiento para bodegas. Son dos certámenes complementarios dirigidos a los profesionales de la vitivinicultura.
Ambas ferias recuperan sus fechas de celebración, del 27 al 29 de enero, tras la convocatoria excepcional de 2024, celebrada en marzo ya que Feria de Valladolid albergó la entrega de los Premios Goya de la Academia del Cine y requirió la adecuación de la totalidad del recinto para el desarrollo de la gala.
Agrovid cumple cuatro ediciones y el Salón Ibérico de Equipamiento para Bodegas (Sieb), tres. «Queremos ofrecer a los participantes, expositores y visitantes, el mejor espacio de trabajo, una amplia gama de propuestas comerciales y un programa de jornadas técnicas en el que se analice el presente y el futuro del sector», afirmó en la presentación el director general de Feria de Valladolid, Alberto Alonso.