Heraldo-Diario de Soria

Soria cuenta con 35.500 hectáreas de un cultivo que resiste las olas de calor

El girasol ocupa en superficie el tercer lugar en la provincia por detrás del trigo y la cebada, y las primeras previsiones de la Junta apuntan a una temporada de 38.468 toneladas

Campo de girasol en la provincia

Campo de girasol en la provinciaMARIO TEJEDOR

Publicado por
Soria

Creado:

Actualizado:

Las elevadas temperaturas que han marcado los termómetros en las últimas semanas han permitido al girasol recibir un impulso en su crecimiento, pero ahora ya tiene sed por las más que escasas precipitaciones de lo que va de mes de agosto. No obstante, todavía es pronto para hablar de datos de producción, dado que la planta está granando, pero sí es clave que durante las próximas semanas haga calor y que se registren episodios de lluvias, algo que podría cambiar a mitad de esta semana porque hay alguna probabilidad de precipitaciones. 

Las organizaciones agrarias creen que la cosecha va en tiempo y forma porque el cultivo tuvo una buena nascencia gracias a la reserva de agua adquirida en invierno y en primavera, pero no se realizará hasta mediados de octubre, precisamente por el exceso de agua de mayo y junio, que obligó a sembrar la pipa hasta en tres fases, «una que resultó malograda por las lluvias, otra que sí cuajó y una tercera que va con más retraso en la producción» y a la que ahora no le vienen mal estas temperaturas suaves y que admitiría incluso precipitaciones.

Así, según los últimos datos provisionales de producción de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta, se estima una temporada de 38.468 toneladas, un 27% inferior a la obtenida el año pasado, cuando alcanzó las 53.070 toneladas, y registró la cuarta mejor cifra de toda la Comunidad, con Burgos a la cabeza, ya que superó las 92.812 toneladas, y después Valladolid y Palencia, con 66.386 y 64.045 hectáreas, respectivamente. Pero el descenso es directamente proporcional a la merma de superficie de este año, que también ha experimentado un descenso del 20%.

No obstante, los expertos prefieren no hablar todavía de datos porque quedan casi dos meses para que se empiece a cosechar, y en este tiempo la situación puede cambiar por completo.

Ana Pastor, presidenta de Asaja Soria, constata que la nascencia del girasol en la provincia ha sido en general buena gracias al agua de invierno y primavera, si bien cree que a estas alturas y después de un agosto sin apenas precipitaciones puede tener algo de sed y que en algunas zonas ya se está cayendo la hoja por la falta de agua lo que acelera la planta, pero de momento sin problemas porque es un cultivo muy duro que aguanta mucho los periodos de sequía. Considera que es pronto para hablar de cosecha, pero sí asegura que la evolución hasta el momento es buena.

Y es que en esta fase es cuando más necesidades tiene la planta y de ella depende que se fije buena parte de la producción. Por eso, espera que en las próximas semanas se mantengan las temperaturas como las de los últimos días pero que se «compense» con precipitaciones.

El secretario de organización de UPA Soria, José María Sanz, cree que el cultivo en general va adelantado unos quince días, aunque sí que hay zonas en las que va más tardío porque las pipas se sembraron muy tarde, de modo que «hasta mediados de octubre hay tiempo para hablar de girasol». No obstante, prevé que la cosecha será «normal», porque hay muchas zonas con claros por el pedrisco, aunque hasta finales de septiembre no se verá bien la evolución. Explica que la planta ya ha tirado la cabeza y está granando y ahora los problemas vienen con los animales silvestres: «Cada vez vemos más y ya hemos solicitado a los cotos las esperas, pero sólo podemos ir una persona por día y es muy complicado».

Lo que sí espera el agro es al menos alcanzar las cifras finales de producción del año pasado, unos 1.200 kilos por hectárea de media.

menos superficie

En la provincia hay actualmente 35.463 hectáreas de girasol sembradas, de modo que se trata del tercer cultivo más importante, por detrás del trigo y la cebada, con 105.400 y 75.000 hectáreas, respectivamente.

Lo cierto es que en los últimos quince años la superficie sembrada de girasol en la provincia se había incrementado de manera considerable, ya que en 2002 se contabilizaron 33.500 hectáreas en 2002, y el pico se alcanzó en 2023, cuando se sembraron casi 45.000 hectáreas, de modo que el cultivo iba adquiriendo su importancia para el sector agrario de Soria. Pero el año pasado cayó ligeramente la superficie hasta las 44.467 hectáreas, y es esta campaña cuando se ha desplomado hasta las 35.463 hectáreas, volviendo a cifras de hace veinte años.

Es lo mismo que ha ocurrido en toda la Comunidad, ya que el girasol se trata de un cultivo que prometía ser una buena alternativa a los herbáceos por los menores costes de producción que requiere ahora que llevan unas campañas con precios desorbitados, pero esta vez se ha quedado por debajo de las expectativas del sector, lo que ha sorprendido a buena parte del agro, y la superficie sembrada en Castilla y León de esta oleaginosa ha descendido de manera importante. Primero porque al inicio de la campaña, en octubre del año pasado, las perspectivas de los precios de los cereales eran más optimistas que en la actualidad, y segundo porque las abundantes y continuas precipitaciones registradas durante la primavera han impedido entrar en el campo, lo que ha llevado a muchos a optar por dejar las tierras en barbecho.

Así, mientras en la temporada pasada se sembraron 366.711 hectáreas, este año la cifra se queda por debajo de las 300.000 hectáreas, con 297.678 hectáreas, lo que supone un descenso de casi un 20%. Se rompe por tanto la curva de crecimiento que llevaba en los dos años anteriores, si bien el récord en la Comunidad se registró en el año 2022, con 386.515 hectáreas. La superficie de esta campaña es similar a la de 2019, antes de la pandemia, cuando se cultivaron 295.842 hectáreas de girasol, según los datos publicados por la Consejería de Agricultura y Ganadería.

tracking