Heraldo-Diario de Soria

Los viticultores de Castilla y León protegen su cosecha de los hielos

Cerrado el plazo para la cobertura de helada son 33.756,93 hectáreas de uva de vino, el 98% de la superficie asegurada hasta ahora de este cultivo

En Soria hay unas 1.400 hectáreas de viñedo.

En Soria hay unas 1.400 hectáreas de viñedo.MARIO TEJEDOR

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Con una superficie de 33.756,93 hectáreas protegidas, una producción de 206.578,72 toneladas y un capital de 138,12 millones de euros, Castilla y León marca su récord de aseguramiento de uva de vino contra las heladas. La elevada siniestralidad de las últimas campañas han provocado un importante aumento en los seguros para tener garantizados los resultados de la próxima cosecha.

El pasado 25 de marzo se terminó el plazo para las pólizas con cobertura de helada en uva de vino, pero todavía falta un mes para cerrar la contratación del Plan 2025 de este cultivo, un plan que apunta a que marcará también cifras históricas.

Y es que de momento en Castilla y León para la cosecha 2026 de uva de vino se han asegurado 34.333,25 hectáreas, 224.935,42 toneladas y un capital asegurado de 148,09 millones de euros.

Con estos datos, ya se ha protegido casi el 95% del total del plan 2024 para la cosecha 2025, en todas sus magnitudes (36.223 hectáreas, 240.618 toneladas y 160,5 millones de euros de capital asegurado), tal y como indican fuentes de Agroseguro, que además consideran unas cifras «muy positivas».

Llama también la atención que el sector ha contratado la cobertura de helada para el 98% de toda la superficie asegurada de uva de vino hasta la fecha, cuyo plazo concluye el próximo 30 de abril.

También cabe destacar la tendencia en aumento de la contratación durante los últimos cinco años, que año tras año ha ido al alza hasta experimentar un repunte desde el Plan 2021 (para la campaña 2022) de casi el 25% en la superficie, un 21% en la producción garantizada, y un 27% en el capital.

Es la provincia de Valladolid la que más protege sus viñedos con 16.993,62 hectáreas aseguradas y 118.709,35 toneladas para un capital de 71 millones de euros. Le sigue Burgos, con una superficie de 11.531,99 hectáreas, 57.269,92 toneladas y casi 50 millones de euros garantizados, según los datos facilitados por Agroseguro.

En tercer lugar, se sitúa Zamora, con 1.645,63 hectáreas y 8.808,58 toneladas para un capital de 3,5 millones de euros. A continuación, Segovia, con 1.134,53 hectáreas y 7.701 toneladas, además de 4,72 millones garantizados.

Soria se sitúa en quinto puesto, con una superficie protegida de 1.082,44 hectáreas de uva de vino y una producción de 5.784,57 toneladas para un capital de 4,79 millones de euros. León ha asegurado 934,29 hectáreas y 6.006,94 toneladas, además de una cosecha de 2,88 millones. Por detrás, Ávila con 308,93 hectáreas, 1.908,43 toneladas y 1,08 millones de capital. Palencia ocupa el octavo puesto, con 107,18 hectáreas, 355 toneladas y 130.996,25 euros protegidos. Y Salamanca, en último lugar, con apenas 18,32 hectáreas, 34 toneladas y 8.294,40 euros garantizados.

La tendencia en la contratación es positiva en todas, a excepción de Palencia y Zamora, que para esta última cosecha registra un ligero descenso con respecto al año anterior.

Lo cierto es que el seguro agrario en la Comunidad siempre marca unos niveles de aseguramiento muy positivos, y aunque no es sencillo crecer, se sigue superando. De hecho, con la actual realidad climática de sequías, heladas o pedriscos tener un seguro es fundamental.

En la pasada campaña, Agroseguro abonó nueve millones de euros a los viticultores de Castilla y León por los episodios de granizo, así como la posterior ola de calor, que dejaron siniestros en una superficie siniestrada de unas 16.400 hectáreas. El daño principal se lo llevó Valladolid, cuyos viticultores recibieron 4,9 millones de euros, y después, Burgos, con 3,6 millones de euros. Muy por debajo de la cosecha anterior, con daños por valor de 30,6 millones de euros y 30.000 hectáreas arrasadas.

La mayor parte de las pólizas se contratan con los módulos de otoño. Al igual que en el caso del cereal son los que ofrecen las coberturas más amplias, a todos los riesgos que se pueden registrar durante toda una campaña (helada, lluvia persistente, inundación, pedrisco, fauna o incendio, entre otros) y se pueden ampliar y completar en primavera, a través de los módulos complementarios y también de los módulos de primavera. Así, la superficie asegurada para la campaña 2026 (Plan 2025) alcanzaron las 28.392 hectáreas, lo que supuso un 5,1% más, con 183.265 toneladas protegidas, es decir, un aumento del 4,4% y 128 millones de euros de capital, también con un incremento del 5,7%. De hecho triplicaron la superficie asegurada hace una década y las cifras de capital protegido.

Desde Agroseguro vinculan el incremento con la realidad meteorológica, ya que el agricultor es cada vez más consciente de que el seguro es una herramienta eficaz si se incorpora como un coste más de la explotación y se contrata con continuidad, incluso cuando las expectativas meteorológicas no son malas, pues se demuestra que no siempre se cumplen.

De hecho, el año pasado la uva de vino se salvó de la helada pero luego le llegó el pedrisco y dio al traste con parte de la cosecha, de modo que el sector ve la necesidad de proteger contra las inclemencias.

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