Heraldo-Diario de Soria

Cae un 20% la producción protegida del campo en Castilla y León por la inestabilidad meteorológica

El módulo P y los complementarios pierden fuerza para el sector en esta campaña de cultivos herbáceos que se espera muy inferior a la media

El sector ha protegido finalmente 6.470.130.152 kilos de producción en el campo para esta campaña, un 21% menos que el año pasado.

El sector ha protegido finalmente 6.470.130.152 kilos de producción en el campo para esta campaña, un 21% menos que el año pasado.MARIO TEJEDOR

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Soria

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La inestabilidad meteorológica desde el comienzo de la campaña hasta ahora ha provocado un descenso de más de un 20% de la producción asegurada en Castilla y León tras la contratación de primavera, con los módulos P y los llamados seguros complementarios, que finalizó el pasado 15 de junio. De hecho, el sector tampoco ha aumentado el capital protegido precisamente porque se están confirmando los peores pronósticos de una cosecha que va a estar muy por debajo de la media.

Así, se han protegido 6.470.130.152 kilos de herbáceos de 1.841.072 hectáreas, un 7,4% menos de superficie que en la campaña anterior, cuando se garantizaron 8.248.818.647 kilos. Además, el capital asegurado va en consonancia con la producción, dado que ha mermado un 20,1%, pasando de los 1.780,6 millones de euros en 2025 a los 1.423,2 millones de euros para esta cosecha, según los datos facilitados a este periódico por Agroseguro.

En el módulo P se han protegido 324.989 hectáreas, un 15% menos que el año pasado, y 1.202.727.615 kilos, lo que supone un descenso del 25% con respecto a la campaña pasada, mientras que en los complementarios la ‘criba’ es de un 67%, con 461.723.374 kilos protegidos. La ‘culpa’ no es otra que de las escasas esperanzas de una buena cosecha para este año.

El capital asegurado en ambos módulos también va en consonancia, con 255,3 millones en el P (un 24,6% menos), y 97 millones en los complementarios, que se traduce en un descenso de un 66,8% frente a los 294,5 millones protegidos en la primavera de 2025.

Por provincias, Burgos lidera la producción asegurada, con 1.466.209.796 kilos y un capital de 38.463.274,64 euros. Le sigue Valladolid, con 1.087.161.835 kilos y 237.688.054,26 euros. En tercer lugar, Palencia, con 1.059.346.202 y 227.669.452,59 euros. Después, León, que asegura 914.894.930 kilos y 216.295.737,50 euros; Soria, con 504.060.523 kilos y 143.688.266,65 euros; Zamora, con 504.060.523 kilos y 110.377.455,62 euros; a continuación, Segovia, con 326.434,888 kilos y 70.247.494 euros. En último lugar, Salamanca, con 275.656.762 kilos y 61.155.424,76 euros, y Ávila, con 182.454.277 kilos y 38.463.274,64 euros.

Cabe destacar que en todas las provincias merma la producción asegurada con respecto al año pasado precisamente por la previsión del sector de una campaña inferior a la media. Es en Segovia donde más descenso se registra, un 36,9%, seguida de Ávila, Salamanca y Valladolid, con diferencias del 31,7%, 31%, y 24,5%, respectivamente. En Palencia la caída es del 21,8%, mientras que en Soria es del 21,7%, otro 19% en Zamora, un 17,2% en Burgos, y un 12,1% en León.

Sin duda, la meteorología, aunque no ha estado exenta de eventos que, de hecho, todavía podrían producirse, no ha favorecido a los cultivos herbáceos. Según el último informe de siniestralidad en Castilla y León hay en estos momentos una previsión de indemnización de más de 12 millones de euros.

Y es que tras un inicio de campaña muy seco y un notable retraso en las siembras en importantes zonas productoras, el invierno se caracterizó por semanas de precipitaciones abundantes, e incluso, en algunos momentos, excesivas. Por otro lado, la evolución del cultivo durante la primavera, especialmente a partir del mes de abril, estuvo marcada por la ausencia de lluvias, eso sí con episodios puntuales y muy localizados de pedrisco, combinada con periodos de temperaturas fuera de los rangos habituales, tanto por episodios de calor intenso –con registros muy elevados– como por la aparición de heladas tardías, como la registrada a mediados de mayo.

Asimismo, destacan las altas temperaturas de la segunda quincena del mes, junto con la ausencia de nubosidad y precipitaciones, factores que pueden afectar a la fase final de desarrollo del cereal y a su rendimiento productivo. Durante este mes, estas producciones también se han visto afectadas por episodios puntuales y muy localizados de pedrisco en distintos ámbitos.

Todo esto no ha ayudado en esta ocasión en la contratación de los módulos P (módulos primaverales, con protección frente al pedrisco, entre otros riesgos), así como los módulos complementarios, que permiten elevar al alza la producción asegurada en otoño, si la campaña es más positiva de lo inicialmente asegurado. Es habitual que si la contratación de otoño se reduce por abundancia de lluvias o por inestabilidad, la contratación de primavera de módulos P (pedrisco) y complementarios sea amplia y así, cuentan con protección frente a las cada vez más habituales tormentas. Suponen, además, una menor inversión en coste para los productores.

Pese a todo, la implantación del seguro en Castilla y León sigue siendo muy elevada, y se sitúa a la cabeza de las estadísticas nacionales un año tras otro precisamente porque es un territorio que en gran parte soporta una climatología irregular y extrema, desde pedrisco a heladas, pasando por sofocantes temperaturas, sequía, e incluso hasta inundaciones, de modo que la producción agraria está sometida a riesgos difíciles de prever y evitar.

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