Estupidez & Ignorancia
HE VUELTO a releer ‘Los perdedores de la Historia de España’ del catedrático de la Universidad de Deusto Fernando García de Cortázar y, la cariñosa dedicatoria que, a trazos de estilográfica me dedica: ‘ A José Antonio, mi querido amigo, esta Historia que busca recabar la voz de los heterodoxos, marginados, oscurecidos … perdedores de nuestro mejor pasado, con un abrazo’. Se observa en la misma como el maestro Cortázar tiene esa razón acronológica que sirve para ayer y para mañana.
Así pues, hoy, sabemos que todo está en entredicho por revisionistas analfabetos de la Historia, capaces de negar las evidencias para poder escupir en su bacín familiar o tribal sus esputos que tienen origen en las flemas antiespañolas tan deleznables como dignas del carcajeo de los tontos.
Estos fundamentalistas que solo orinan herrumbre en su perico, ya hecho a su olor, son capaces de decirse ‘investigadores’ capaces de asegurar que en Salamina los barcos persas desarbolaron a las ciudades-estado griegas comandadas por Temístocles; que la fragilidad del pensamiento de Cicerón pudo a las cohortes de Julio César o, que Luis XIV camino de la guillotina, iba feliz cantando ‘Paquito el Chocolatero’.
Es cierto, no obstante, que todo pasa. Sí, por aquí pasaron las legiones de Escipión pero quedó la inmortal Numancia; pasan los imperios, las civilizaciones, los dioses otrora venerados… pero queda la filosofía de la razón y, ahora que está merecidamente de moda Cervantes, nos queda como lección don Quijote, con sus ayunos y sacrificios, sus desvelos por combatir la injusticia… aspirando solo al amor de Dulcinea.
Valgo lo anterior para entrar en harina de denunciar la estupidez de algunos. Veamos cómo se fabrica la ‘nación catalana’. Olvidemos los 50.000 millones de euros que han mamandurriado de nuestras arcas españolas, ¡Ay, Montoro!, pero no les basta tamaña cantidad.
Como aprendieron de Pujol a decir que ¡España nos roba!, pues quieren restaurar lo que les hemos robado…con Historia. Si vemos las cuentas, ¡qué decir de los cuentos!. Su argumentario es tan ficticio como propagandístico con la finalidad de la quimérica digresión, que llaman desapego, de España.
Y en esta falacia, ya en su día pregonaron que Santa Teresa, Cristobal Colón y, Miguel de Cervantes eran catalanes. Pasado ese trago publicitario acaban de volver a las andadas con su ‘Instituto Nueva Historia’, que pagamos también los sorianos, al mando de un ‘investigador’ llamado LLuis María Mandado – apellido que dice todo – que ha escupido al cielo sus últimos descubrimientos, a saber: El Cid era de linaje catalán; Gonzalo Fernández de Córdoba, ‘El Gran Capitán’ era en realidad Ferran Ramón Folch de Cardona… ‘stultorum infinitus est numerus’, entre la ignorancia y la estupidez, en el habla soriana. Delirante historiografía del Institut Nova Historia que a la Guerra de Sucesión llama Guerra de Sumisión.
Y hay más pues ‘la Reconquista’ la llevaron a cabo nobles catalanes que ocuparon el territorio astur-leonés. Y se autollaman científicos quienes en su delirio revisionista dicen que Castilla no existió. Se apropian también de que eran catalanes Erasmo de Rotterdam, Leonardo da Vinci… y de que la génesis de España es catalana. En este ruido, no obstante, callan renegando de Dalí o de Josep Plá por su españolismo. ‘El insulto es la razón del que razón no tiene’ escribió F. de Quevedo, pero es odio en maridaje con idiotez mal trufado con el rencor de los débiles que da como resultado la injuria. Nos carcajeamos de sus afrentas, ah, ¿saben que la sardana la inventó un andaluz de Alcalá la Real, Jaén, en 1817, llamado José Ventura?