NUMANT-IA ¿El esperado Maná?
En el libro del Éxodo, se nos explica que durante los 40 años en que los israelitas deambularon por el desierto tras huir de Egipto, Dios les hacía llegar el Maná como fuente de alimento. Su aparición milagrosa, como caída del cielo, se ha convertido después y hasta nuestros días en una típica frase muy recurrente. Los sorianos, por ejemplo, llevamos décadas y décadas esperando la llegada de ese Maná, pero en forma de empresas que le dieran a esta provincia el empujón que tanto ansiamos. Pero el Maná no llega. Y me temo que no llegará, porque por mucho que repitamos ese mantra de que lo que aquí hace falta es una empresa de 300 trabajadores, leyendo últimamente la prensa, bastante éxito sería ya el mantener las que tenemos y que en algunos casos están pasando tanto en la capital como en la zona del Moncayo por horas sumamente sombrías y con un futuro nada claro para sus trabajadores. Que necesitamos atraer población es un hecho irrefutable. Pero no nos hagamos trampas al solitario, y reconozcamos que esa gran empresa que quiméricamente nos salvaría, es muy improbable, por no decir imposible, que nos llegue como el Maná a los israelitas. Créanme cuando les digo —y aquí les hablo como comerciante preocupado por la situación del sector en la capital—, que quizás la mayor empresa que tiene ahora mismo nuestra capital y provincia sea la Junta de Castilla y León y su amplia plantilla de trabajadores que religiosamente cobran a final de mes. La de veces que desde el comercio entonamos para nuestros adentros eso de “benditos funcionarios”. Y es que mientras nos distraemos a veces mirando al cielo a ver qué cae, no caemos en que precisamente en la administración pública parece estar la llave para tratar de mantener lo que tenemos y soñar despiertos con tener algo más. Por eso, e ideologías aparte, la reciente noticia de la firma del acuerdo entre el Ayuntamiento de Soria y el ministerio de Defensa para instaurar en la capital un centro tecnológico de Defensa con una inversión de 70 millones de euros y de nombre NUMANT-IA, no es sino una muy buena noticia. Al alcalde de la ciudad le podremos seguir criticando que en sus años de gobierno no se haya asentado una potente empresa privada en la capital. Pero lo que no podemos negar, porque sería un ejercicio de hipocresía, es que sea él el responsable tanto de traer el futuro centro de datos de la Seguridad Social a nuestra ciudad, y ahora también el ya mencionado centro dependiente de las Fuerzas Armadas. Que finalmente se cumplan las expectativas anunciadas y que estos centros estatales se conviertan en motor de desarrollo una vez estén en pleno funcionamiento, solo el tiempo lo dirá. En esta santa ciudad tenemos por costumbre poner siempre todo en cuarentena y destrozarlo después mediante la política inmisericorde de barra de bar. ¿Será NUMANT–IA el esperado Maná? Ya veremos…