Heraldo-Diario de Soria

La Casa del Guarda de Valonsadero lleva ya cerrada un año y todavía no tiene pliego para la nueva obra

El Ayuntamiento de Soria busca reducir la obra, cuantificada en 900.000 euros, además de comprometer una parte del presupuesto, para hacer el contrato más atractivo

La Casa del Guarda cerró sus puertas a finales de septiembre del año pasado.

La Casa del Guarda cerró sus puertas a finales de septiembre del año pasado.MARIO TEJEDOR

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El próximo 30 de septiembre se cumple un año desde que la Casa del Guarda de Valonsadero cerró sus puertas al público tras concluir la prórroga que el Ayuntamiento había concedido a la hasta entonces empresa adjudicataria, Aldea Garcés SL, para establecer las necesidades de mejora del icónico establecimiento de cara a reformar el edificio a partir de una memoria que la Junta de Castilla y León entregó el verano pasado y que estaba cuantificada en 900.000 euros. El Consistorio, que comprometió una partida de 500.000 euros para asumir parte de la obra, debía también ocuparse de elaborar el pliego de condiciones para sacar a licitación la obra, pero a día de hoy está sin terminar.

La concejala de Obras, Ana Alegre, explicó ayer a este periódico que, después de tomar el pulso a los hosteleros, ahora el Ayuntamiento va a intentar reducir la reforma a las necesidades más urgentes con el fin de abaratar la obra y hacer el contrato más atractivo para su adjudicación. «Al final lo que queremos es recuperar ese espacio y que pueda estar en servicio cuanto antes porque si no interesa al sector nadie asumirá la actuación», puso de manifiesto Alegre.

Para ello, tiene que hablar con la Junta con el fin de que se puedan retirar parte de las actuaciones menos necesarias, porque ni aún aportando el Consistorio los 500.000 euros resultaba atractivo. «Al final no es un espacio como el Kiosko de la Dehesa o el Soto Playa, dentro de la propia ciudad y más accesibles, porque en los meses de invierno es un establecimiento más complicado».

Los técnicos del Ayuntamiento llevan trabajando desde hace un año, según explicó entonces la concejala, en la redacción del documento porque la intención era que saliera licitación lo antes posible con el fin de que se adjudicara pronto la obra y arrancar con la reforma buscando que el establecimiento pudiera estar de nuevo en marcha para los Sanjuanes y el verano de cara a que el nuevo adjudicatario aprovechara la ‘temporada alta’ con el periodo estival.

Pero los Sanjuanes pasaron, y el verano, con eclipse total incluido, también, y la Casa del Guarda sigue cerrada, y el pliego para la reforma tampoco está.

El problema es que luego depende de los plazos que marca la ley de contratación, y al ser Valonsadero propiedad del Consistorio pero un Monte de Utilidad Pública la adjudicación corre a cargo de la Junta de Castilla y León, que es la encargada de la gestión de los aprovechamientos forestales y por tanto debe velar porque se cumplan el plan de ordenación de los recursos y de forma sostenible, de modo que podría no estar tampoco en marcha para el próximo verano.

Al finalizar el contrato con el anterior adjudicatario el año pasado el Ayuntamiento planteó para el siguiente una concesión similar a la que ha regido en otras dependencias municipales de hostelería, como es el Kiosco o el Soto Playa. Consiste en una adjudicación por un tiempo amplio implica a cambio una serie de inversiones, con plazo suficiente para que el gestor pueda amortizarlas. Pero ahora lo principal es reducir la obra para hacer un pliego atractivo para el sector hostelero .

Las instalaciones de la Casa del Guarda abarcan el bar restaurante, la barra de verano, los aseos y el comedor bajo pérgola, además del almacén. El bar restaurante es un inmueble de 280 metros cuadrados de superficie útil, que consta de un edificio principal, que fue restaurado y ampliado en el año 2000, y de otro edificio almacén.

La memoria de la Junta de Castilla y León indica que el complejo se compone del edificio central del restaurante realizado en mampostería y pilares metálicos con fachadas recercadas de piedra y cubierta a cuatro aguas de algo más de 165 metros cuadrados. En su interior está dividido en una zona de cortavientos en la entrada, una zona de bar de algo más de 20 metros cuadrados, la zona de restaurante central de 76 metros y otra zona de restaurante cerrado de otros 75 metros. Además hay una chimenea de obra en el centro, un oficio conectado con el restaurante, el bloque de aseos y una cocina de 43 metros cuadrados.

El complejo también cuenta con una zona de seis servicios públicos exteriores, tres para cada sexo, más uno adaptado para personas con discapacidad física. El sistema de fontanería instalado está adaptado para agua fría y caliente y cuenta con alicatado hasta el techo y suelo antideslizante. En la zona exterior se encuentra una zona de barra exterior anexa a la fachada principal con una cubierta a un agua.

En principio, la estructura del establecimiento no se va a tocar, y la memoria propone el cambio de la red de fontanería de agua caliente, incluyendo todo el sistema de tuberías de saneamiento y la creación de una nueva estación depuradora. Además, todo el sistema eléctrico, dada la antigüedad del edificio.

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