LOS TRABAJOS Y LOS DÍAS II
Tiermes. Ayer hizo medio siglo
A José Luis Argente y Alfredo Jimeno
“Las primeras citas, en orden cronológico, de la historia de la ciudad están en la obra de Apiano (Iber, 76 y 77), las cuales encuadran a la ciudad en las guerras celtibéricas, y se refieren a los años 143-141 a. C.” María Luisa Revilla.
El conjunto arqueológico de Tiermes (Montejo de Tiermes) es uno de los yacimientos históricos de nuestra provincia y por él han pasado grandes estudiosos, especialmente de la antigüedad: Rabal, Álvaro de Figueroa, Sentenach, Calvo, Taracena, Zozaya, y otros, como pusimos de manifiesto en el año 2013.
Pero todos, tras unas breves intervenciones, por lo general, puntuales, ya arqueológicas, ya de análisis específicos, dejaron de intervenir. El auténtico proyecto de investigación, con perdurabilidad, llegó en 1975.
José Luis Argente, Alfredo Jimeno y José María Izquierdo, a finales del año 1974, prepararon una propuesta de intervención, para la que solicitarían permiso de excavaciones al año siguiente.
El objetivo era realizar unas catas de prospección en la ciudad celtibérica, bajo la dirección de Argente y Jimeno, e iniciar el estudio de la necrópolis medieval, ubicada en torno a la ermita, Izquierdo Bertiz, todo ello con el fin de obtener la documentación necesaria para proceder a elaborar un proyecto a largo plazo.
Ayer, 16 de agosto, hizo cincuenta años, medio siglo, de la reanudación de las excavaciones en el yacimiento de Tiermes. Durante quince días los dos equipos trabajaron intensamente.
En el área dirigida por Argente y Jimeno colaboraron: María Luisa Revilla, Inmaculada Argente, Francisco Burillo, Carmen Aguarod y Julián Abián, y se puso al descubierto una planta que presentaba una doble canalización excavada en roca y una estructura que entonces se pensó que podía estar relacionada con una obra hidráulica.
La intervención en el entorno de la ermita románica de Nuestra Señora de Tiermes, dirigida por Izquierdo, pondría al descubierto un pavimento romano sobre el que se detectaron dos esqueletos, de momentos visigodos, y la necrópolis medieval. Destacando la localización de una estela “in situ”, la primera conocida en Soria.
En esta área los colaboradores fueron Juan José Ruiz Ezquerro y nosotros y contamos con la inestimable ayuda de tres obreros, entre ellos Manuel de Pablo y el Sr. Eutiquio, herrero de Atauta.
Como curiosidad podemos decir que los informes de aquellos trabajos se publicaron en Celtiberia, concretamente en el número 50 y que correspondió al año 1975.
Estas investigaciones fueron la base de una programación que ha durado, con breves lagunas, hasta ahora. Es decir 50 años.
Los resultados de las intervenciones en las zonas: celtibérica, romana, visigoda y medieval vieron la luz en una serie de monografías: Tiermes I (1980), Tiermes II (1984), Tiermes III (1994), Tiermes IV (1994) y Tiermes V (2001); amén de un sin fin de publicaciones en revistas y congresos nacionales e internacionales.
Con el tiempo, al equipo inicial se fueron uniendo otros investigadores como: Adelia Días, Víctor Martínez, Elías Teres, Alfonso González, Manuela Domènech, Antonio Alonso, Alberto Bescós, Fernando López, Eusebio Dohijo, Santiago Martínez, etc.
Trabajos arqueológicos, actuaciones de conservación, realización de un plan director, creación de dos inmuebles, uno como Museo Monográfico y zona de investigación y el segundo como almacén, fueron logros cuya “alma mater” sería José Luis Argente.
Tras el fallecimiento del Dr. Argente la labor continuó de forma intermitente hasta que La Junta de Castilla y León puso en marcha el proyecto “Tiermes Cultural”.
Este vino de la mano de un convenio con la Universidad SEK para el área arqueológica, bajo la dirección de los profesores Pérez, Illarregui, en los primeros momentos, y Arribas y Dohijo posteriormente y de la Universidad de Valladolid para el ámbito de rehabilitación, bajo la dirección del Dr. de la Iglesia.
A todo ello debemos unir el entorno del yacimiento que ha ido a más y en esta ocasión gracias a Manuel de Pablo, Manolo. Hoy contamos con una importante área de infraestructura turística: restaurante, hotel y casa rural y todo ello partió de un pequeño espacio, “El chiringuito de Manolo”. Aquel joven de quince años que empezó a trabajar aquel 16 de agosto de 1975 en la necrópolis y que decidió quedarse en su pueblo. Primero realizando pequeños trabajos, instalando colmenas y poco a poco se centró en el mundo de la hostelería hasta levantar un complejo hostelero de primera importancia en Castilla y León.
Más recientemente hemos visto como se ha recuperado la casa del santero, anexa al templo, por parte de la cofradía de Nuestra Señora de Tiermes y muy especialmente debemos destacar la restauración de la muralla romana en la zona de acceso al yacimiento.
Hoy medio siglo después la labor continua y con visos de futuro. Prueba de ello es que en la última Comisión de Patrimonio se acordó conceder permiso
de prospección en el yacimiento con el fin de redactar, o actualizar, el “plan director”, financiado con fondos europeos y gestionado por la Diputación Provincial, dentro del programa de intervención en espacios celtibéricos programado por la Dirección General de Turismo, que dirige Ángel González Pieras, de la Consejería de Cultura Turismo y Deporte que preside el Prf. Dr. Gonzalo Santonja.