EDITORIAL
La reconstrucción de Las Médulas, un asunto de máxima urgencia política
Tras los devastadores incendios que han asolado parte de Castilla y León, especialmente algunas provincias, lo que más urge es la reconstrucción. Lo urgente es que la administración no sea el dinosaurio que nos tiene acostumbrados en el día a día y que las ayudas y las acciones se implementen cuanto antes. Incluso ayudando a la gente a a acceder a ellas y agilizándole los trámites y colaborando en su tramitación. Sólo así podremos sentirnos orgullosos del modelo de Bienestar, el que está cuando las tragedias, la coyuntura o las circunstancias de la vida convierten a la gente en vulnerable.
Sin duda una de las acciones más urgentes, por lo que representa patrimonial y turísticamente, son Las Médulas, uno de nuestros principales símbolos. Un paraje único al que el fuego ha carbonizado en todo su entorno, incluyendo esenciales infraestructuras turísticas para permitir la visita de los diferentes enclaves.
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte que rige Gonzalo Santonja no debe detenerse en fotos de reuniones y encuentros para dar la sensación de que están sobre el asunto. Debe dedicar todos los esfuerzos a la acción. La mejor foto será ver reconstruidos antes de que acabe septiembre, por ejemplo los miradores. Llega una campaña fuerte, que es la de los puentes y fines de semana y atrae turismo y riqueza. Las Médulas siguen siendo un paraje espectacular, incluso rodeadas de destrucción y ceniza. Y pese a su importancia cuando no han sido los egos, han sido las indecisiones, las distintas administraciones siempre han castigado en exceso un paraje único en el mundo. El centro de interpretación arrasado por las llamas, por ejemplo, llevaba tiempo inactivo, así que poco hay que llorar en esa infraestructura tratada con desidia, pese a ser la puerta de entrada al corazón del circo de lo que hace dos mil años fue la mayor mina de oro del Imperio Romano.
Más acción y menos instantáneas de dirigentes políticos en despachos. Porque eso no es necesario promocionarlo. Se les presupone que trabajan a marchas forzadas en los despachos para que la maquinaria de la administración, lenta de por sí en esta Comunidad, no caiga en el aburrimiento al que nos tiene más que acostumbrados. Hace falta acción, decisión y determinación para reconstruir lo antes posible parajes, territorios y vidas. Luego a no mucho tardar tendrán que venir las explicaciones y los detalles para comprobar que, más allá de errores o imprecisiones en la peor oleada de incendios de nuestras vidas, se actuó con la máxima diligencia y dedicación, por parte de todos.